¿Qué es la inducción del trabajo de parto?
La inducción del trabajo de parto quiere decir iniciar el proceso
del nacimiento antes que ocurra naturalmente por sí mismo. Esto se
hace con medicamentos o, en algunos casos, con métodos
quirúrgicos.
¿Cuándo se utiliza?
A veces hay que iniciar el proceso de nacimiento antes de tiempo
por la salud de la madre. Por ejemplo:
- La madre tiene alta presión sanguínea causada por el embarazo
(llamado preeclampsia).
- La madre tiene diabetes gestacional.
- La madre tiene problemas médicos crónicos, como del riñón,
pulmón o corazón.
A veces hay problemas con el embarazo propiamente dicho, como:
- infección de la bolsa donde está el bebé
- rotura temprana de la membrana que sostiene la bolsa sin que
haya comenzado el trabajo de parto
- el bebé no crece lo suficiente
- los latidos del feto son anormales
- la placenta se está separando de la pared del útero
(desprendimiento)
- el bebé fallece antes de nacer.
A veces hay problemas de tiempo, como:
- El embarazo ha pasado su fecha de parto por lo menos por 1 ó 2
semanas.
- Vive demasiado lejos de un hospital y sus partos anteriores
fueron rápidos.
Antes de inducir el trabajo de parto, su profesional médico medirá
la apertura del útero (el cuello del útero) para ver si está
preparado para permitir que el bebé pase a través de él. De esa
manera su profesional médico podrá saber si se puede hacer la
inducción. Su profesional médico también verificará la posición
del bebé. En algunos casos, su profesional médico podrá verificar
el estado de los pulmones del bebé haciendo un análisis del
líquido amniótico.
¿Cuándo no se usa la inducción?
El trabajo de parto no se induce en las siguientes situaciones:
- Placenta previa (la placenta está en la parte inferior del
útero, posiblemente cubriendo el cuello del útero).
- El bebé está atravesado (de costado) en el útero.
- Hay un prolapso del cordón umbilical, y el cordón puede llegar
a entrar en el cuello del útero antes que el bebé.
- Ha tenido cirugía previamente en la parte superior o media del
útero (el fundus).
- Tuvo una cesárea con incisión vertical anteriormente.
¿Cómo me preparo para este procedimiento?
Siga las indicaciones de su profesional médico.
¿Cómo es el procedimiento?
El trabajo de parto en general se induce en el hospital. Las
maneras más comunes de inducción son amniotomía, oxitocina y gel
de prostaglandina.
Amniotomía quiere decir romper las membranas de la bolsa de agua
donde se encuentra el bebé. También se llama saco amniótico.
Frecuentemente es la manera más fácil de iniciar el trabajo de
parto. Este procedimiento no es más incómodo que un examen vaginal
normal. Su profesional médico usará una herramienta para hacer un
orificio en la membrana amniótica. Una vez rota, los fluidos
amnióticos comenzarán a salir y las contracciones uterinas
comenzarán en 1 ó 2 horas.
Su profesional médico puede iniciar el trabajo de parto dándole
oxitocina por vía intravenosa (IV). La oxitocina es una hormona
natural que contrae el útero. Al principio le darán una dosis muy
baja. Le medirán las contracciones con un monitor. Le irán
aumentando la dosis lentamente hasta que las contracciones hayan
alcanzado la intensidad y frecuencia deseadas. Su profesional
médico continuará dándole oxitocina e irá ajustando la dosis hasta
que el bebé nazca. Si sus contracciones comienzan a producirse
naturalmente sin necesidad del medicamento, irá reduciendo la
dosis o lo cortará por completo.
Su profesional médico le puede poner un medicamento en la vagina
para aflojar y abrir el cuello del útero. Esto se llama
"maduración del cuello del útero". Por ejemplo, su profesional
médico le puede poner un ungüento con una hormona llamada gel de
prostaglandina en la vagina. Con frecuencia se usa el gel en
combinación con la oxitocina para que ésta funcione más rápido. No
se deben usar prostaglandinas para abrir el cuello del útero en un
parto vaginal después de haber tenido una cesárea (VBAC, por sus
siglas en inglés) debido al aumento en el riesgo de ruptura del
útero.
Durante el trabajo de parto le controlarán las contracciones, su
presión sanguínea, la dilatación del cuello del útero y los
latidos de su bebé.
¿Cuáles son los riesgos de este procedimiento?
La mayoría de los riesgos de la inducción del trabajo de parto con
oxitocina se pueden prevenir si se la controla de cerca y se
aumenta la dosis gradualmente. Hay un pequeño riesgo de:
- latidos fetales anormales debido a que las contracciones son
demasiado intensas o frecuentes, o porque están apretando
(comprimiendo) el cordón umbilical.
- separación de la placenta del útero (desprendimiento) si las
contracciones son demasiado intensas.
- prolapso del cordón umbilical (el cordón umbilical entra en el
canal vaginal antes que la cabeza u otras partes del cuerpo
del bebé) o infección debido a la amniotomía.
- daño en el útero o el cuello del útero (por ejemplo, un
desgarro del útero o el cuello del útero).
- parto por cesárea si la inducción del parto no funciona.
- infección al romper la bolsa de agua con la amniotomía.
Cuando ocurren estos problemas, su profesional médico interrumpirá
la oxitocina y posiblemente hará nacer al bebé con una cesárea. Si
el bebé ya entró en el canal vaginal y el cuello del útero está
muy abierto, su profesional médico puede usar fórceps o extracción
por succión para hacer nacer al bebé vaginalmente.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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