La diabetes es una condición que causa niveles de azúcar muy altos en la sangre. Algunas mujeres ya tienen diabetes antes de quedar embarazadas. Otras la adquieren durante el embarazo. La diabetes que comienza durante el embarazo se llama diabetes gestacional.
Si ya tenía diabetes antes de quedar embarazada, le puede costar más controlar su nivel de azúcar (glucosa) durante el embarazo. El embarazo puede causar tanto niveles altos como bajos de azúcar en la sangre con más frecuencia. Puede empeorar los problemas de la vista, del riñón y de los nervios causados por la diabetes. Es posible que tenga que cambiar su dosis de insulina. Si no estaba usando insulina antes del embarazo, es posible que tenga que usarla cuando quede embarazada.
Si tiene diabetes durante el embarazo, es posible que tenga que seguir una dieta especial. En algunos casos es posible que tenga que darse inyecciones de insulina.
Si la diabetes no se trata antes o durante el embarazo, pueden ocurrir los siguientes problemas:
Si sigue el tratamiento adecuado antes y durante su embarazo, sus perspectivas de tener un bebé saludable son buenas.
La insulina es una hormona producida por el páncreas. Ayuda al cuerpo a transformar azúcar en energía. Las hormonas del embarazo pueden cambiar la forma en que funciona la insulina, obligando al páncreas a producir más cantidad de insulina que lo normal. Si el páncreas no puede producir la cantidad de insulina suficiente para controlar el nivel de azúcar en la sangre, quiere decir que se vuelve diabético. La diabetes gestacional aparece en alrededor del 7% de todos los embarazos.
Nadie sabe por qué algunas personas sufren de diabetes y otras no. Puede ser un problema heredado de los padres. Las mujeres con los siguientes antecedentes o problemas corren un riesgo particular de sufrir diabetes durante el embarazo:
Los síntomas de diabetes son, entre otros:
La diabetes gestacional puede ocurrir sin causar síntomas. No obstante, los análisis de orina y sangre durante el embarazo pueden revelar que tiene diabetes.
Una mujer que ya tiene diabetes y queda embarazada notará que su diabetes es más difícil de controlar.
Durante las visitas prenatales le harán análisis para ver si tiene diabetes.
Si corre el riesgo de sufrir diabetes, es probable que le hagan un análisis de sangre durante su primera visita prenatal y más adelante durante el embarazo. Si no corre un riesgo conocido de diabetes, le harán un análisis entre las semanas 24 y 28 del embarazo. Para hacer el análisis le harán tomar una bebida azucarada. Después le tomarán una muestra de sangre una hora más tarde.
Si el resultado de su primer análisis de sangre no es normal, su profesional médico puede pedirle que se haga un análisis de tolerancia a la glucosa de 3 horas. Para hacer este análisis le tomarán una muestra de sangre para analizarla apenas se levante por la mañana, después de haber ayunado desde la noche anterior. Después tomará una bebida azucarada y le analizarán la sangre nuevamente cada hora por las próximas 3 horas.
Si le aparece diabetes durante el embarazo, puede llegar a controlar su nivel de azúcar en la sangre:
Si tiene diabetes gestacional, puede tener que darse también inyecciones de insulina para controlar su nivel de azúcar.
Si es diabética y quiere quedar embarazada, debería consultar con su profesional médico con bastante anticipación. Tiene que tener un buen control de su nivel de azúcar en la sangre antes de quedar embarazada. Debería hacerse también un examen médico minucioso. Mientras esté embarazada, es posible que tenga que tomar cuidados especiales, como:
Si tiene diabetes tipo 2 y está embarazada o piensa quedar embarazada, es importante que hable con su profesional médico sobre sus opciones de tratamiento. Es posible que tenga que cambiar sus medicamentos mientras está tratando de quedar embarazada y durante el embarazo.
En sus visitas de seguimiento, es posible que le hagan un análisis de orina para ver si tiene cetonas.
Es posible que tenga que hacerse más análisis en las últimas etapas del embarazo para comprobar la salud del bebé. Por ejemplo, es posible que tenga que hacerse pruebas de ultrasonido, monitoreo electrónico fetal o amniocentesis. Su profesional médico puede usar la imagen de ultrasonido para ver si el bebé es demasiado grande para nacer por parto vaginal. La imagen de ultrasonido le permitirá observar el saco amniótico y el desarrollo del bebé. El monitoreo electrónico fetal permite medir los latidos y la actividad del bebé, y las contracciones del útero. Si se tiene que hacer nacer al bebé antes de la fecha de parto, se puede usar una amniocentesis para ver si los pulmones del bebé están suficientemente desarrollados. Si los pulmones no están completamente desarrollados, es posible que le den una inyección de medicamento antes del parto para ayudar a que los pulmones del bebé maduren más rápidamente.
Durante el trabajo de parto, su profesional controlará de cerca su nivel de azúcar en la sangre y lo medirá con frecuencia. Es posible que tengan que darle agua azucarada e insulina intravenosa (en las venas) para controlar su nivel de azúcar en la sangre durante el trabajo de parto.
La diabetes gestacional en general desaparece a las pocas semanas del parto. Para estar seguro, su profesional médico le medirá su nivel de azúcar en la sangre 1 ó 2 meses después que nazca el bebé.
La mayoría de las mujeres que sufren de diabetes durante el embarazo dejan de tenerla después del parto. La necesidad de insulina del cuerpo se reduce después del parto porque el balance de hormonas vuelve a la normalidad. No obstante, tiene una buena probabilidad de volverse diabética más adelante. De hecho, entre el 15 y el 20% de las mujeres que tuvieron diabetes durante el embarazo se vuelven diabéticas en el primer año después del parto. Para reducir el riesgo de sufrir diabetes, es posible que tenga que perder peso después del embarazo. Siga además una dieta saludable y no se olvide de hacer ejercicios suficientes. Su profesional médico le controlará con frecuencia sus niveles de azúcar en la sangre.
Si ya era diabética antes de quedar embarazada, es probable que vuelva a su condición inicial, y que tenga que seguir el tratamiento que tenía antes. No obstante, las complicaciones de la diabetes pueden empeorar durante el embarazo. Si no tenía un buen control del nivel de azúcar en la sangre antes de quedar embarazada, su bebé tendrá un riesgo mayor de nacer con defectos o de morir antes del parto. Consulte con su profesional médico sobre estos riesgos.
Si sufre de diabetes durante un embarazo, es más probable que sufra de diabetes en embarazos futuros. Tendría que hacerse un análisis de diabetes bien temprano la próxima vez que quede embarazada.
Mantenga un peso saludable. Si tiene un peso saludable cuando queda embarazada, el cuerpo tendrá menos exigencias. Para eso tiene que planificar con anticipación. Las "dietas extremas" nunca se aconsejan, y cualquier pérdida de peso durante el embarazo puede ser peligrosa.
Si tiene diabetes que no fue causada por el embarazo, tendrá que planificar su embarazo y consultar con su profesional médico en todo momento acerca de su estado de salud. Si no controla su diabetes en forma excelente, debe evitar quedar embarazada usando cuidadosamente un método confiable de control natal. Mantenga su nivel de azúcar en la sangre a niveles normales por 3 meses antes de quedar embarazada, y seguir controlándolo durante todo el embarazo.