El cáncer del endometrio es un crecimiento anormal de células en el revestimiento del útero. Es el tipo más común de cáncer del útero. El útero (matriz) es el órgano muscular que se encuentra encima de la vagina. Los bebés se desarrollan dentro del útero, y la sangre de la menstruación viene del útero.
El cáncer del útero es uno de los cánceres más comunes que afectan a las mujeres. Ocurre con más frecuencia en mujeres entre la edad de 50 y 70 años.
No se conoce la causa del cáncer del útero. No obstante, el riesgo de tener este tipo de cáncer es mayor si su cuerpo produce una cantidad muy grande de una hormona llamada estrógeno y ya ha pasado la menopausia. El alto nivel de estrógeno no aumenta el riesgo de cáncer por sí mismo. El riesgo sólo aumenta cuando el cuerpo no produce la suficiente cantidad de otra hormona llamada progesterona. Después de pasar por la menopausia, la progesterona del cuerpo disminuye o desaparece. En general los niveles de estrógeno también disminuyen bastante.
Algunos ejemplos de condiciones que producen altos niveles de estrógeno sin suficiente progesterona son:
Otros factores relacionados con un aumento del riesgo de cáncer del útero son:
Los síntomas pueden ser:
El primer síntoma del cáncer del endometrio en el 90% de los casos es sangrado anormal. Muchas mujeres ignoran el sangrado o le echan la culpa a la menopausia. Si tiene un sangrado inusual o cualquier otro síntoma de la lista anterior, póngase en contacto con su profesional médico.
Como el cáncer del endometrio se inicia dentro del útero en vez de en la apertura delútero (el cuello del útero), en general no se descubre con la prueba de Papanicolau. En vez, hay que extraer una muestra de tejido endometrial y examinarla bajo microscopio para ver si hay células cancerosas. Para obtener la muestra de tejido se puede usar uno de los siguientes procedimientos:
Si tiene cáncer, es posible que su profesional médico le haga algunos análisis de sangre, una prueba de orina, una tomografía computarizada y radiografías para ver si el cáncer se ha transmitido a otras partes del cuerpo.
El tratamiento depende del tipo de células cancerosas y si el cáncer se ha transmitido a otras partes del cuerpo. Si el cáncer se diagnostica temprano, en general se extrae elútero (histerectomía). También es posible que le quiten los ovarios, las trompas de Falopio (los tubos que conectan los ovarios con el útero), parte de la vagina y algunos ganglios linfáticos.
Otros tratamientos posibles son:
Cualquiera de estos tratamientos se puede usar por separado o en combinación con otros.
Si le sacan el útero, ya no podrá tener hijos. Si el cáncer se encuentra en una etapa muy temprana y todavía quiere poder tener hijos, puede ser posible tratar el cáncer con la hormona progesterona en vez de extraer el útero.
Si se realiza el tratamiento temprano, hay una buena probabilidad de cura. Cuanto más tiempo pase antes de tratar el cáncer, menor será la tasa de supervivencia. Por esta razón es importante que todas las mujeres se hagan un examen ginecológico periódico. Si le aparecen manchas o sangrado que no estén relacionados con los periodos menstruales, visite a su profesional médico para que evalúe sus síntomas.
Como la causa del cáncer de útero es desconocida, no hay manera de prevenirlo. No obstante, puede ayudar a reducir el riesgo:
Para obtener más información, póngase en contacto con la sucursal local de la Sociedad Norteamericana contra el Cáncer o llame al 800-ACS-2345. Otro recurso a su disposición es el Instituto Nacional contra el Cáncer (800-4-CANCER). También puede visitar sus sitios Web en http://www.cancer.org y http://www.cancer.gov.