La dependencia de las bebidas alcohólicas (alcoholismo) es una afección que está marcada por alguna combinación de:
Los signos que indican que usted ha perdido el control sobre la ingestión de bebidas alcohólicas incluyen:
El alcoholismo es una de las enfermedades que los médicos ven con mayor frecuencia. Es particularmente grave en las personas de edad. El abuso de bebidas alcohólicas puede causar problemas de salud o empeorar problemas de salud existentes.
No se conoce la causa de la dependencia de alcohol. Es más probable que ocurra si:
Dos de cada tres alcohólicos de edad mayor abusaron de las bebidas alcohólicas desde su juventud. Uno de los tres empezó a beber de más adulto, frecuentemente después de jubilarse. Empezar a beber en la vejez generalmente se debe los pesares, la soledad, la depresión o el aburrimiento.
La dependencia del alcohol se presenta de muchas maneras, incluyendo:
Muchos alcohólicos se vuelven capaces de beber cantidades cada vez mayores de bebidas alcohólicas sin sentirse borrachos ni parecerlo. Con frecuencia, las personas que abusan de las bebidas alcohólicas beben para evitar los síntomas de supresión.
Las personas que tienen dependencia del alcohol en ocasiones:
Los síntomas físicos comprenden:
Es posible que muchos médicos no piensen en la posibilidad de una dependencia del alcohol, o que tiendan a pasarla por alto. Por lo tanto, tal vez usted mismo o una persona allegada necesite tal vez mencionar el tema.
El diagnóstico de una dependencia del alcohol está basado en la forma en que usted usa las bebidas alcohólicas y en los efectos del alcohol sobre su vida o su familia. Su médico tomará una historia clínica cuidadosa de sus síntomas. Es particularmente importante determinar cómo y cuándo usted bebe. El médico le preguntará:
El médico le examinará para individualizar los problemas médicos que hayan sido causados por el uso de las bebidas alcohólicas. Es posible que le hagan análisis de laboratorio de la orina y la sangre. Sin embargo, los problemas más frecuentes y más graves del alcoholismo no son de naturaleza médica sino que son problemas emocionales, de relación, de accidentes y aquellos que afectan el trabajo.
Usted debe dejar de beber. Su médico puede ayudarle a dejar de beber y a recuperarse de los trastornos relacionados con el alcohol. La psicoterapia y los programas sociales disponibles le asistirán también en la recuperación. Muchas veces ayuda incluir a los familiares en el programa de tratamiento.
Después de la supresión inmediata de las bebidas alcohólicas (destoxificación), es posible que usted necesite un tratamiento a largo plazo. Tal vez tenga que internarse en el hospital al principio o bien se le tratará en consultorio externo. Concurrir a las reuniones de Alcohólicos Anónimos (AA) o de otro programa similar una vez por semana o más veces juega un papel importante en el tratamiento, por lo menos al comienzo.
Es posible que su médico le recete un fármaco denominado Antabuse (disulfiram). Este fármaco produce náuseas intensas y vómitos si usted bebe bebidas alcohólicas, y por lo tanto le ayuda a abstenerse de la bebida. Otros medicamentos para tratar la dependencia en el alcohol son la naltrexona y el acamprosato. Naltrexona puede ayudarle la necesidad de alcohol. Bloquea las sensaciones del placer que el beber le da. El acamprosato ayuda a aliviar los síntomas de abstinencia que ocurren cuando una persona deja de beber. Ambas drogas son más efectivas cuando también se participa de un programa de consejería, como por ejemplo grupos de apoyo de 12 pasos.
El antabuse no se recomienda para uso en adultos de edad avanzada o con problemas médicos, por el mayor riesgo de tener efectos secundarios serios.
Es posible que usted siga sintiendo la necesidad, o el deseo, de beber bebidas alcohólicas por el resto de su vida. Uno de los aspectos más importantes de la terapia y tratamiento del alcoholismo consiste en aprender a reconocer los patrones de conducta que generalmente le llevan a empezar a beber. Es importante reconocer dichos patrones y cambiarlos.
Si usted deja de tomar, con frecuencia es posible que se controlen o prevengan los problemas de salud relacionados con la bebida. Sin embargo, ciertos efectos graves como las lesiones del hígado o del páncreas pueden perdurar y aún llegar a ser mortales.
No deje de buscar atención médica. La recuperación de la dependencia del alcohol exige casi siempre la ayuda y el apoyo de otros. No deje de buscar ese apoyo. Las personas y los recursos de su comunidad que pueden ayudarle incluyen a su médico, su pastor o párroco, AA, los centros para la salud mental y los programas para el tratamiento del abuso de alcohol o drogas.
Siga las indicaciones de su médico para el tratamiento de cualquier otro problema de carácter médico. Evite aquellas situaciones en las cuales se consuman bebidas alcohólicas.
También es importante tratar de mejorar su salud general. Comer una dieta equilibrada y hacer ejercicios regularmente son partes importantes de la conservación de la salud.
Para obtener información adicional, póngase en contacto con la National Mental Health Association (NMHA) (Asociación Nacional Estadounidense para la Salud Mental). El número telefónico gratuito del Centro de Información de la NMHA es 1-800-969-NMHA (1-800-969-6642). La dirección del site en la web de la NMHA es http://www.NMHA.org.