¿Qué es el síndrome de ojo seco?
El síndrome de ojo seco es una condición que no permite a
los ojos producir suficientes lágrimas, o donde las lágrimas
no tienen la composición química normal. El síndrome de ojo
seco se conoce técnicamente como queratoconjuntivitis sicca.
¿Cómo ocurre?
Normalmente, el cuerpo produce 2 tipos de lágrimas:
- Lágrimas lubricantes, que se producen todo el tiempo.
Ayudan a mantener los ojos húmedos y limpios, y a
combatir la infección. Las lágrimas contienen capas de
agua, mucosa y aceite. El ojo seco se puede producir
cuando una de estas capas no es normal. En general el
problema es que la capa de agua es demasiado delgada.
- Lágrimas reflejas, que se producen en respuesta a una
lesión, irritación (como el humo o químicos tóxicos) o
emoción. También se pueden producir cuando los ojos
están secos porque no producen suficientes lágrimas
lubricantes, y como consecuencia sus ojos pueden estar
más húmedos que lo normal.
Los ojos secos se pueden producir debido a:
- Envejecimiento. Es posible que no produzca la cantidad de
lágrimas suficiente, o que sean de baja calidad.
- El medio ambiente. El aire seco puede causar sequedad en
los ojos.
- Medicamentos. Algunos medicamentos pueden reducir la
capacidad del cuerpo para producir lágrimas lubricantes.
Algunos ejemplos de estos medicamentos son los
antihistamínicos, las píldoras anticonceptivas, los
diuréticos y los betabloqueantes.
- Falta de vitamina A. Esto reduce la producción de
lágrimas.
- Enfermedades. Algunas enfermedades reducen la producción
de lágrimas, como la artritis, el síndrome de Sjogren,
lupus sistémico eritematoso (SLE), la leucemia y el
síndrome de Stevens-Johnson.
- Problema en los párpados. Un cambio en el párpado puede
hacer que el ojo no se pueda cerrar correctamente.
- Quemaduras. Las quemaduras químicas o térmicas (por
calor) pueden cambiar la composición de las lágrimas
lubricantes.
A veces, el síndrome de ojo seco aparece sin ninguna razón
en particular.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas pueden ser los siguientes:
- Una sensación de raspadura, rugosidad o quemadura en los
ojos (como cuando tiene algo en el ojo). Esta sensación
puede agravarse al leer, manejar, ver televisión o mirar
el monitor de su computadora, porque al realizar estas
actividades parpadea menos.
- Ojos demasiado húmedos.
- Mucosa fibrosa en sus ojos.
- Visión borrosa que desaparece al parpadear, cuando cierra
los ojos o si se coloca lágrimas artificiales en los
ojos.
¿Cómo se diagnostica?
Su profesional médico le examinará los ojos y le preguntará
sobre:
- sus síntomas
- el medio ambiente en que se mueve
- su salud en general
- qué medicamentos está tomando.
Las respuestas que obtenga le permitirán determinar si hacen
falta otros análisis, como por ejemplo:
- una prueba de Schirmer (se coloca un papel de filtro en
el ojo, al borde del párpado, para medir la producción de
lágrimas)
- coloración con fluoresceína o rosa de bengala (gotas
especiales para los ojos que permiten al oculista
observar problemas en la superficie de sus ojos).
¿Cómo se trata?
No hay cura para el síndrome de ojo seco. No obstante,
existen varias opciones de tratamiento disponibles que
pueden reducir la molestia y proteger sus ojos. En general,
su profesional médico le recomendará que use unas gotas
llamadas lágrimas artificiales durante el día, y a veces un
ungüento por la noche.
Si estos productos no le ayudan, su profesional médico le
podrá recomendar otros tratamientos, como por ejemplo:
- tapones temporarios o permanentes que bloquean el punctum
(drenaje de lágrimas) para que el ojo pueda utilizar toda
su producción de lágrimas
- tratamiento de láser o cirugía menor para cerrar el
punctum en forma permanente
- gotas para los ojos, como esteroides o ciclosporina
(cyclosporine) para reducir la inflamación y permitir que
sus ojos produzcan más y mejores lágrimas
- compresas tibias (paños tibios y húmedos colocados sobre
los ojos) y limpieza de los párpados para reducir la
irritación y ayudarle a producir mejores lágrimas.
¿Cómo puedo cuidarme?
- Si presenta síntomas de ojo seco, consulte con su
profesional médico.
- Siga las instrucciones de su profesional médico para
controlar la sequedad de sus ojos.
- Hágase examinar los ojos periódicamente (por lo menos
cada 2 ó 3 años).
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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