La dependencia de cocaína ocurre cuando uno tiene una fuerte necesidad emocional, psicológica y a veces física de tomar la droga. Es posible que tome más cantidad de droga y durante más tiempo de lo que quería. El uso de cocaína puede interferir con el resto de su vida.
La cocaína es una droga que se fabrica con las hojas de la planta de coca, que crece en América del Sur. Es un estimulante, lo que quiere decir que produce excitación física y psicológica, aumenta la confianza en sí mismo, las ganas de hablar, la frecuencia respiratoria y cardíaca, el nivel de energía y la ausencia de sueño. En dosis muy elevadas, puede causar ataques de corazón y convulsiones.
Crack, una forma más barata de cocaína que se fuma en vez de aspirarse, ha contribuido a que el abuso de cocaína se ha convertido en un problema muy difundido.
Algunas personas son más sensibles que otras a la cocaína. Las que son muy sensibles pueden morir con sólo consumir un poco de cocaína.
Las mujeres embarazadas que usan cocaína corren un riesgo muy alto de tener un aborto espontáneo. Los bebés que nacen de madres con dependencia de cocaína son adictos de nacimiento. Se sobresaltan con facilidad y no responden bien al contacto con la gente. Además, deben pasar por el doloroso proceso del síndrome de abstinencia.
La dependencia de cocaína se puede tratar, pero el proceso es muy largo. La parte más importante del tratamiento es que viva en un ambiente libre de drogas.
La cocaína afecta poderosamente a algunos de los productos químicos del cerebro que están a cargo del humor y las emociones. Al principio uno siente placer, aumento de energía y más confianza en sí mismo. También experimenta una reducción en la ansiedad y las inhibiciones sociales.
La cocaína también afecta el comportamiento sexual. En pequeñas dosis, la cocaína aumenta la excitación sexual y facilita los orgasmos y las erecciones. En dosis más grandes, la cocaína aumenta el deseo sexual pero uno ya no puede obtener una erección ni un orgasmo.
A medida que pasa el tiempo, la cocaína impide que el cerebro pueda almacenar y usar los productos químicos que producen estos sentimientos placenteros. Como no tiene manera de usar estos mensajeros químicos naturales, se siente deprimido. Como resultado, uno desarrolla un deseo cada vez mayor de usar cocaína para recrear el placer que produce.
A medida que progresa la adicción, uno tiende a abandonar a los amigos y a pasar más tiempo usando cocaína. Más adelante, uno puede perder el trabajo y aislarse de todas las otras personas. Se producen problemas y crisis familiares, como el divorcio y problemas económicos.
Si uno usa cocaína por mucho tiempo, sentirá nerviosismo extremo, irritabilidad y depresión. No podrá dormir. Perderá el apetito y no estará satisfecho con la vida. También podrá:
Otros síntomas de la dependencia de cocaína pueden ser:
Cuando uno deja de tomar la droga y el nivel de cocaína en la sangre cae, se dice que uno ha sufrido un "choque." Los posibles efectos de un choque son:
Para diagnosticar la dependencia de cocaína, su profesional médico analizará sus síntomas, lo examinará y le hará un historial de su consumo de drogas. Es posible que le pida que se haga un análisis de orina. La cocaína puede permanecer en la orina por muchas horas después de haberla usado.
En general, lo primero que hará su profesional médico es tratar las complicaciones físicas. Las complicaciones de la dependencia de cocaína pueden ser:
Para que cualquier tratamiento pueda tener éxito, usted debe estar dispuesto a dejar la cocaína. La parte más importante del tratamiento es que viva en un ambiente libre de drogas. El tratamiento contra la dependencia de cocaína es continuo y a largo plazo. Puede unirse a un grupo de autoayuda (por ejemplo, Cocainómanos Anónimos), a un grupo de apoyo, un grupo de terapia o a un programa clínico supervisado. Los profesionales médicos y los consejeros de cualquier programa de tratamiento trabajarán con usted regularmente para ayudarle a adaptarse a una vida sin cocaína.
Mientras usted se abstiene de la cocaína, es posible que tenga la tentación de tomar más alcohol y de usar otro tipo de drogas para reducir su agitación y ansiedad. Obtenga ayuda profesional para no caer en los brazos de otras drogas dañinas. Los antidepresivos y estabilizadores del humor recetados por su profesionalmédico le pueden ayudar a tratar tanto la manía como la depresión que se pueden producir por la abstinencia de la cocaína.
Para recuperar su estado general de salud física, sus comidas deben ser nutritivas, debe dormir lo suficiente y hacer ejercicio regularmente.
Si esta terapia no tiene éxito, es posible que haya que hospitalizarlo para poder tratarlo.
La mejor manera de ayudarse a sí mismo es consultar con un profesional médico y hacer planes para dejar de usar cocaína de inmediato. Si ya ha consultado a un profesional médico, es importante que siga el tratamiento indicado en forma estricta.
Puede llamar al Banco de Datos Nacional de Información sobre Alcohol y Drogas (NCADI) al 1-800-729-6686.
Un cambio en su estilo de vida le puede ayudar a dejar la cocaína. Realice las siguientes actividades como parte regular de su vida:
Deje de usarla ya mismo y pida ayuda. Cambie los círculos sociales en que se mueve.