Una hemorragia subconjuntiva es una condición sin peligro que ocurre cuando un pequeño vaso sanguíneo se rompe en la parte blanca del ojo, poniéndose de color rojo intenso. En general aparece una mancha o línea roja en el ojo. El enrojecimiento puede aumentar en 24 a 48 horas, sobre todo si está tomando aspirina o medicamentos para licuar la sangre.
La hemorragia conjuntiva puede ser causada por una lesión en el ojo. Muchas personas recuerdan haber hecho un esfuerzo grande o tosido poco antes de notar el enrojecimiento del ojo. Los medicamentos que licuan la sangre, como aspirina o warfarina (warfarin), pueden aumentar el riesgo. No obstante, la mayor parte del tiempo no existe una causa clara.
Probablemente no sepa que la tiene hasta que se mire en el espejo o alguien le diga que su ojo está enrojecido. Algunas personas tienen una picazón leve en el ojo. No debería afectar su visión.
Su profesional médico le examinará el ojo. En general no hará falta hacer un análisis. Si le pasa con frecuencia, a veces se puede hacer un análisis de sangre para ver si hay un problema de sangrado.
En general, no hace falta ningún tratamiento. Con el tiempo la sangre se absorbe y el globo ocular se vuelve a aclarar. La sensación de picazón se puede tratar con lágrimas artificiales (gotas para los ojos).
En la mayoría de los casos, el enrojecimiento desaparece en 1 a 3 semanas. Con frecuencia la parte afectada del ojo se pone amarilla antes de volver a ser blanca.