La resonancia nuclear magnética (RNM) es una prueba especial que produce imágenes muy claras y detalladas de los órganos y estructuras del cuerpo. Esta prueba utiliza un campo magnético intenso, ondas de radio y una computadora para crear imágenes en sección transversal. Si bien los rayos X son muy buenos para visualizar los huesos, la RNM le permite a su médico visualizar estructuras de tejido blando, como lo ligamentos y el cartílago, y ciertos órganos como los ojos, el cerebro y el corazón.
Los médicos usan RNM para visualizar posibles problemas en el cerebro y la espina dorsal y para determinar el tamaño y la ubicación de los tumores. Se la puede utilizar para examinar las articulaciones y los tejidos blandos. RNM es útil también para diagnosticar enfermedades y trastornos de los ojos y los oídos.
Las lesiones aparecen claramente en una RNM. Por ejemplo, una RNM puede mostrar si usted tiene un desgarro de ligamentos o un desgarro de cartílago en la rodilla, lo cual ayuda a su médico a decidir si usted necesita o no una intervención quirúrgica. También es útil para visualizar lesiones que involucran el hombro, la espalda o el cuello.
No hace falta ninguna preparación especial. Usted puede comer normalmente y tomar sus medicamentos habituales. Para la prueba, vista prendas sueltas y cómodas sin broches de metal como cierres de cremallera o ganchos, porque el metal interfiere con el desempeño de la prueba. No se ponga alhajas. Si tiene metal en su organismo (como placas o ganchos que le hayan colocado en operaciones quirúrgicas anteriores) dígaselo a su médico. Si tiene un marcapasos, puede ser que se pueda hacer un RNM o no, dependiendo del tipo de marcapasos que tenga. Si tiene fragmentos metálicos en sus ojos, o cerca de ellos, no se puede hacer una resonancia magnética porque el equipo puede dañarle los ojos.
Usted se acuesta sobre un lecho acojinado que se desplaza dentro de un imán en forma de túnel, abierto en ambos extremos. Si se pone nervioso cuando se encuentra en espacios pequeños y cerrados, dígaselo a su médico antes de hacerse la RNM. Es posible que el médico le administre un medicamento para ayudarle a no ponerse tan nervioso. Deberá permanecer sumamente quieto durante este procedimiento para que las imágenes no salgan borrosas.
A veces le darán una inyección de un fluido llamado gadolinio antes de hacerle la RNM. Esto hace que las áreas anormales se iluminen en la RNM. De esa manera son más fáciles de ver.
La mayor parte de las RNM llevan entre 25 y 40 minutos. Escuchará un fuerte golpeteo y un zumbido mientras se estén tomando las imágenes. Se le colocarán tapones en los oídos, o bien se le hará escuchar música para que el ruido no le moleste demasiado.
Cuando se termine la prueba, podrá irse a su casa. Su médico le dará una cita para explicarle los resultados de la prueba.
La RNM no duele. No hay radiación. Si le dan una inyección de gadolinio, es posible que le dé una reacción alérgica, pero esto es muy raro.