El menisco es un pedazo de cartílago que está en el medio de la rodilla. El cartílago es un tejido resistente, elástico y liso que cubre y protege la superficie de las articulaciones. Hay un menisco en la parte interna de la rodilla (el menisco medial) y el menisco en la parte externa de la rodilla (el menisco lateral). Cada menisco está fijado a la parte superior del hueso de la pantorrilla (tibia) y también hace contacto con el hueso del muslo (fémur), actuando como amortiguador cuando la rodilla está sosteniendo una carga. Si el menisco se desgarra puede causar dolor y limitar el movimiento de la rodilla.
El desgarro de menisco se puede producir cuando se tuerce la rodilla con fuerza, pero a veces se desgarra sin mucho esfuerzo, como por ejemplo cuando uno está en cuclillas.
Los síntomas pueden ser los siguientes:
Un desgarro crónico (viejo) de menisco le puede causar dolor ocasionalmente durante la actividad, con o sin inflamación. A veces la rodilla se le puede trabar o quedar rígida.
Su profesional médico le hará preguntas sobre sus síntomas y le pedirá que describa cómo se produjo la lesión. También le hará preguntas sobre su historia clínica y le examinará la rodilla. Le moverá la rodilla en varias direcciones, lo que puede causarle dolor en el menisco lesionado. Una radiografía puede servir para ver si los huesos de la rodilla están lesionados, pero un desgarro de menisco no se puede detectar de esa manera. Para diagnosticar un desgarro de menisco a veces se hace una prueba de resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés).
El tratamiento que se le dará puede consistir en:
Para reparar o extraer pedazos de cartílago grande hace falta cirugía artroscópica. La operación dura aproximadamente una hora. Un artroscopio es un tubo que tiene una luz en la punta que proyecta la parte interna de la rodilla en una pantalla de televisión. El doctor puede generalmente reparar o extraer la parte lesionada pasando herramientas a través de la punta del artroscopio. Puesto que el menisco es un amortiguador importante, el doctor dejará la mayor cantidad de menisco sano posible durante la cirugía.
Podrá volver a la casa el mismo día de la operación. Debería mantener la pierna elevada. No realice demasiada actividad durante los próximos 2 ó 3 días.
No participe en actividades intensas hasta que el profesional médico le dé permiso.
Si tiene un pequeño desgarro que no se reparó o eliminó, es posible que pueda llevar una vida normal y activa. No obstante, a veces la rodilla se puede inflamar, trabar, doler o endurecerse cuando realiza actividades.
Si se opera, tendrá que pasar un tiempo rehabilitando la rodilla. Todas las personas se recuperan a distinto ritmo, dependiendo de la gravedad de la lesión y de su salud general. Muchas personas vuelven a su nivel anterior de actividad en aproximadamente un mes después de la cirugía.
Cada persona se recupera de su lesión a un ritmo diferente. Su vuelta al nivel de actividad que realizaba anteriormente dependerá de la recuperación de su rodilla y no de cuántos días o semanas han pasado desde que se produjo la lesión. En general, cuánto más tiempo tarde en iniciar su tratamiento después de tener síntomas, más tiempo tardará en sanarse. El objetivo de la rehabilitación es que pueda volver a realizar sus actividades normales lo más pronto posible. Si vuelve a sus actividades normales antes de tiempo, puede agravar su lesión.
Podrá retornar al actividades normales en forma segura cuando pueda hacer lo siguiente, en el orden en que aparece en la lista:
Desafortunadamente, la mayoría de las lesiones del cartílago de la rodilla se producen por accidentes que no se pueden prevenir. No obstante, puede evitar este tipo de lesiones si:
Cuando esquíe, pídale a un profesional competente que ajuste correctamente las fijaciones para que suelten el esquí al caerse.