Enfisema es una enfermedad crónica (de largo plazo) que destruye gradualmente los pulmones. El daño dificulta la respiración. Tiene problemas para expirar el dióxido de carbono, y eventualmente ya no podrá respirar la cantidad suficiente de oxígeno.
La causa principal del enfisema es fumar cigarros. El fumar daña las células de los pulmones. A medida que las bolsas de aire (alvéolos) de los pulmones se van dañando, se hace más difícil expirar el dióxido de carbono después de aspirar aire. Por lo tanto queda más dióxido de carbono en los pulmones y tiene menos lugar para el oxígeno cuando respira. El daño a los pulmones no se cura. Eventualmente no podrá aspirar la cantidad de oxígeno suficiente para suplir las necesidades del cuerpo. Entre el 15 y el 20% de los fumadores (1 de 5 ó 6) desarrolla enfisema.
El enfisema también puede ser causado por un trastorno genético (que se hereda de los padres) llamado deficiencia de alfa-1 antitripsina, o AATD, por sus siglas en inglés. La alfa-1 antitripsina (AAT), también llamada inhibidor de proteinasa alfa-1, es una sustancia fabricada por el hígado. El hígado libera AAT en el torrente sanguíneo. AAT ayuda a proteger los pulmones contra daño causado por otros productos químicos de la sangre. Si tiene AATD, tendrá muy poca cantidad de esta sustancia y sus pulmones se pueden dañar más fácilmente. Si es fumador Y ADEMAS tiene este trastorno genético, los pulmones se dañarán más rápido.
El síntoma más común de enfisema es una sensación de falta de aliento. Al principio esto ocurre al hacer ejercicios leves o desarrollar las actividades cotidianas normales. Después de un tiempo comenzará a tener problemas para respirar en todo momento, hasta cuando esté en reposo. Otro síntoma es la tos.
A veces el primer síntoma obvio del enfisema es la sibilancia, que también puede ser un síntoma de asma. Estos dos problemas médicos se pueden confundir entre sí.
Su profesional médico le preguntará sobre su historia clínica, incluyendo sus antecedentes de fumador y los antecedentes médicos de su familia. Su profesional médico le examinará el corazón y los pulmones. Después le examinará las manos y los pies para ver si hay signos de que su cuerpo no está recibiendo la cantidad suficiente de oxígeno.
Su profesional médico se fijará si hay otros problemas que puedan causar sus síntomas, como por ejemplo el asma.
La prueba más útil para diagnosticar el enfisema es la espirometría, una prueba de respiración también llamada prueba de la función pulmonar. Mide su capacidad para expirar aire con fuerza y rapidez.
También le pueden hacer análisis de sangre y radiografías de tórax. Al principio de la enfermedad, es posible que no tenga síntomas físicos, y los análisis de sangre y las radiografías de tórax pueden dar resultados normales. No obstante, una vez que comience a tener síntomas, los análisis de sangre pueden mostrar que tiene más glóbulos rojos que lo normal. (Los glóbulos rojos son las células que transportan oxígeno en la sangre.) Otros análisis de sangre pueden mostrar que hay demasiado dióxido de carbono en su cuerpo. A medida que el daño en los pulmones va empeorando, las radiografías de tórax en general mostrarán ciertos cambios que sugieren la existencia de enfisema. (En las etapas iniciales del enfisema, las radiografías de tórax serán normales.)
Si es joven o no fuma, y tiene síntomas de enfisema, su profesional médico le hará un análisis de sangre para medir el nivel de alfa-1 antitripsina.
El enfisema no tiene cura, pero el tratamiento puede ayudarlo a controlar la enfermedad. Las metas del tratamiento de enfisema son:
La parte más importante del tratamiento es dejar de fumar. Pregúntele a su profesional médico cómo puede dejar de fumar. Para ayudarlo a dejar de fumar, puede inscribirse en un programa para dejar de fumar, usar parches o mascar chicle con nicotina.
Los medicamentos para el asma pueden permitirle respirar con más facilidad. Un inhalador para el asma recetado comúnmente es el ipratropio (ipratropium, Atrovent). También le pueden recetar otros medicamentos inhalados u orales.
En momentos en que se sienta particularmente mal, le pueden dar otros medicamentos como antibióticos y esteroides. Los esteroides pueden ser inhalados o tomados por boca.
En algún momento es probable que necesite terapia de oxígeno. Al principio necesitará oxígeno sólo en ciertas situaciones, pero más adelante necesitará oxígeno continuamente.
El enfisema causado o agravado por deficiencia de AAT se puede tratar con medicamentos que aumenten su nivel de AAT (terapia de reemplazo de AAT). El medicamento no curará el enfisema, pero puede ayudar a que tenga más AAT en su cuerpo. Puede reducir el daño adicional a los pulmones causado por la falta de AAT.
El enfisema no tiene cura. Va empeorando gradualmente a lo largo de muchos años hasta que sus pulmones ya no pueden funcionar.
La mejor manera de prevenir el enfisema es no fumar nunca. Si fuma, deje de fumar de inmediato. Cuantos menos años fume, menor será la probabilidad de que tenga enfisema.