Las revisiones de rutina pueden detectar problemas tratables
temprano. En muchos casos, el tratamiento temprano de
problemas médicos puede ayudar a prevenir complicaciones más
serias. El valor de las revisiones de rutina, y su
frecuencia, dependen sobre todo de su edad. También son
importantes sus antecedentes médicos personales y los de su
familia.
¿Qué hay que revisar, y con cuánta frecuencia?
El Comité de Servicios Preventivos de los Estados Unidos
(USPSTF, por sus siglas en inglés) y la Academia
Norteamericana de Práctica Familiar (AAFP, por sus siglas en
inglés) recomiendan que se realicen los siguientes análisis
durante las revisiones de rutina. Éstas son recomendaciones
mínimas para las revisiones de rutina. Consulte con su
profesional médico para decidir con qué frecuencia se tiene
que hacer un examen médico y con qué frecuencia se tiene que
hacer estos análisis o cualquier otro. La frecuencia depende
de sus síntomas y de sus antecedentes médicos personales y
familiares.
Medición de la presión sanguínea: todas las mujeres
Un examen de los senos efectuado por su profesional médico: por lo menos cada 3 años para mujeres de 20 a 39
años de edad y cada año para mujeres de 40 años de edad o
mayores
Mamogramas: con la frecuencia recomendada por su
profesional médico, a partir de los 30 años de edad. La
fecha de su primera mamografía, y la frecuencia de las
mismas, dependerá de su nivel de riesgo para cáncer de
seno. Si su riesgo es alto, su profesional médico le
puede recomendar que se haga también un estudio de
resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés).
Todas las mujeres entre 50 y 70 años de edad se deberían
hacer una mamografía cada 1 ó 2 años.
Papanicolau: por lo menos cada 3 años para todas las
mujeres que hayan tenido relaciones sexuales y que no se
hayan sacado el útero
Análisis de colesterol: mujeres de 45 años de edad o
mayores
Nivel de azúcar de la sangre en ayunas para diabetes tipo 2: mujeres cuya presión sanguínea o lípidos en la
sangre (colesterol) son altos o que tienen antecedentes
familiares de diabetes tipo 2
Análisis de cáncer colorectal: si tiene por lo menos 50
años de edad. Las pruebas recomendadas incluyen un
análisis anual de sangre en las heces, llamada prueba de
sangre oculta en la materia fecal (FOBT, por sus siglas
en inglés) o prueba inmunoquímica fecal (FIT, por sus
siglas en inglés), y una de las siguientes pruebas
adicionales:
sigmoidoscopía cada 5 años
enema de bario de doble contraste cada 5 años
colonoscopía por lo menos cada 10 años.
Si un miembro de su familia inmediata ha tenido cáncer de
colon, sobre todo si ocurrió antes que cumpliera 50 años
de edad, es posible que tenga que comenzar a hacerse las
evaluaciones más temprano.
Análisis de clamidia: todas las mujeres sexualmente
activas de 25 años de edad o menores y otras mujeres que
corren alto riesgo de enfermedades de transmisión sexual
(ETS)
Análisis de gonorrea, sífilis y VIH: mujeres que corren
alto riesgo de tener estas infecciones, como aquéllas que
tienen un nuevo compañero sexual o relaciones sexuales
con múltiples compañeros, que tengan antecedentes de
enfermedades transmitidas sexualmente (STD, por sus
siglas en inglés) o que tengan un compañero bisexual.
Análisis de tuberculosis (TB): mujeres que tienen un alto
riesgo de tener tuberculosis, como las trabajadoras de la
salud, las que usan drogas, inmigrantes y mujeres que
están en contacto cercano con una persona infectada con
tuberculosis
Análisis de densidad ósea para detectar osteoporosis:
mujeres de 65 años de edad o mayores si su riesgo es
normal, mujeres de 60 años de edad o mayores si tienen un
riesgo elevado (por ejemplo, si fuman o no se ejercitan
regularmente). La osteoporosis es una enfermedad que hace
los huesos más delgados y los debilita, al punto que se
pueden quebrar fácilmente
Prueba de audición: mujeres de 65 años de edad o mayores
Prueba de visión: mujeres de 65 años de edad o mayores.
Recuerde que éstas son las recomendaciones mínimas de
análisis de rutina. Debe conversar con su profesional médico
para decidir qué análisis se debe hacer, considerando sus
síntomas y sus antecedentes médicos personales y familiares.
Se realizan también con frecuencia muchos otros análisis
durante las revisiones de rutina, pero no existen
actualmente pruebas de que sean útiles para detectar
problemas médicos en mujeres que gozan de buena salud.
Algunos ejemplos de estos análisis son el conteo global de
sangre (CBC, por sus siglas en inglés), análisis de tiroides
y análisis de orina. Si no tiene síntomas de enfermedad,
consulte con su profesional médico sobre las ventajas y
desventajas de éstos y otros análisis. Todos los análisis
cuestan dinero.
¿Qué vacunas necesito?
Se recomiendan las siguientes vacunas para adultos:
Refuerzo de tétano (Td) por lo menos una vez cada 10
años. Si es menor que 65años de edad, debería darse el
nuevo refuerzo llamado Tdap para protegerlo mejor contra
la tos convulsa (tos ferina) y también el tétano. Si
tiene 65 años o más, esta nueva vacuna no ha sido
aprobada aún para su edad. Como los bebés son más
susceptibles a las complicaciones de la tos convulsa, el
refuerzo Tdap se recomienda especialmente para los
adultos que cuidan a niños, aunque no hayan pasado aún 10
años desde su último refuerzo para el tétano.
Vacuna contra la influenza (o gripe) todos los otoños si
tiene 50 años de edad o más, tiene riesgo de
complicaciones de la gripe o puede contagiarle la gripe a
otras personas de alto riesgo. Las mujeres que estarán
embarazadas durante la estación de la gripe también se
tienen que dar la vacuna contra la gripe.
Vacuna contra el sarampión, paperas y rubéola (MMR, por sus siglas en inglés) si nació después de 1956, a menos
que ya se haya dado la vacuna o haya tenido las
enfermedades.
Vacuna contra la hepatitis A si corre riesgo, por ejemplo
por viajar o por la naturaleza de su trabajo, como por
ejemplo servicio militar
Vacuna contra la hepatitis B para todas las adolescentes
y adultas jóvenes de 12 a 24 años de edad que no hayan
tenido hepatitis ni se dieron la vacuna contra la
hepatitis, y para todas las adultas que corren riesgo de
infectarse. Éstas incluyen, por ejemplo, a las mujeres
que tienen relaciones sexuales con más de un compañero, o
cuyo compañero tiene más de una compañera, o que tienen
una infección transmitida sexualmente, abusan de drogas
intravenosas o tienen planes de viaje a regiones donde la
hepatitis B es común.
Vacuna contra la pulmonía neumocócica si tiene 65 años de
edad o más. Si tiene una condición médica de alto riesgo,
como la diabetes, es posible que se la tenga que dar
antes.
Vacuna contra la varicela si nunca tuvo varicela.
Vacuna contra la culebrilla. Ahora existe una vacuna,
llamada Zostavax, para personas a partir de los 60 años
de edad. Esta vacuna puede ayudar a prevenir o reducir
los síntomas de culebrilla.
¿Qué otras cosas puedo hacer para mantenerme saludable?
Su profesional médico le dará consejos periódicamente sobre
cómo mantenerse saludable. Algunos de estos consejos pueden
ser:
Auto examen de senos: Examínese los senos todos los
meses.
Uso de substancias: No use tabaco ni drogas ilegales. No
tome alcohol mientras esté manejando, nadando, andando en
bote, etc.
Dieta y ejercicio: Trate de mantener su peso en un nivel
saludable y confortable. Limite la cantidad de grasas y
colesterol en su dieta. Incluya muchos granos integrales,
frutas y verduras en su dieta. Realice actividades o
ejercicios físicos regularmente.
Prevención de lesiones: Use cinturones de seguridad de
regazo y hombro cuando maneje. Cuando ande en motocicleta
o bicicleta, use un casco. Si se encuentra cerca de
pistolas u otras armas de fuego, manéjelas con cuidado y
guárdelas en gabinetes con cerrojo cuando no las esté
usando. Instale detectores de humo en su casa. Ajuste su
calentador de agua a menos de 120°F (49°C).
Salud dental: Visite a su dentista periódicamente.
Cepíllese los dientes todos los días con pasta dentífrica
con flúor. Use también hilo dental todos los días.
Conducta sexual: Prevenga las infecciones transmitidas
sexualmente evitando conductas sexuales de alto riesgo y
usando condones de látex o de poliuretano cada vez que
tenga contacto sexual, a menos que tenga una relación de
largo plazo con sólo una compañero, que a su vez no tenga
otros compañeras sexuales.
Uso de hormonas: Durante o después de la menopausia,
consulte con su profesional médico sobre los riesgos y
beneficios de la terapia de reemplazo de estrógeno y
progesterona.
Desarrollado por McKesson Corporation
Published by McKesson Corporation. Last modified: 2007-05-13
Last reviewed: 2007-04-12
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.