¿Qué es el VIH y el SIDA?
VIH es la abreviatura que se usa para el virus de la
inmunodeficiencia humana (HIV, por sus siglas en inglés). El VIH
es el virus que causa el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia
adquirida), una enfermedad que pone en peligro la vida.
El VIH ataca el sistema inmunológico del cuerpo. Las células del
sistema inmunológico que combaten las infecciones son un tipo de
glóbulos blancos que se llaman células T colaboradoras o células
CD4. Meses o años después de que una persona es infectada por el
VIH, el virus comienza a destruir las células CD4. Cuando las
células CD4 se destruyen, el sistema inmunológico ya no puede
defender el cuerpo contra infecciones y cánceres.
La infección de VIH se convierte en SIDA cuando se destruyen
tantas células CD4 que su cuerpo pierde la capacidad de combatir
las infecciones serias o tumores. Se desarrollan entonces varias
infecciones llamadas infecciones oportunistas. Se llaman
oportunistas porque aprovechan el debilitamiento del sistema
inmunológico para atacar. Estas infecciones normalmente no
ocasionarían problemas de salud graves o mortales. No obstante,
cuando tiene SIDA, las infecciones y los tumores son serios y
pueden ser mortales.
¿Cómo ocurre?
El VIH no se propaga a través del aire, mediante los alimentos o
por el contacto social casual, como estrecharse la mano o
abrazarse. El virus se transmite solamente cuando la sangre o
secreciones sexuales, como por ejemplo semen, pasan al cuerpo de
otra persona. El VIH también se puede transmitir a los bebés por
la leche de una madre infectada. Esta transmisión puede ocurrir
durante actividades como:
- tener relaciones sexuales sin protección
- compartir agujas para inyecciones intravenosas
- nacer de o ser amamantado por una madre infectada por el VIH
- tener transfusiones de sangre (ocurre muy raramente en EE UU,
por las pruebas que se usan en la actualidad).
Los siguientes grupos tienen el más alto riesgo de infección por
el VIH (HIV) y de contraer SIDA:
- hombres homosexuales sexualmente activos
- hombres bisexuales, y sus compañeros y compañeras
- usuarios de drogas intravenosas y sus compañeros sexuales
- personas que comparten agujas (para el consumo de drogas por
vía intravenosa, tatuajes o perforaciones del cuerpo)
- hombres y mujeres heterosexuales con más de un compañero
sexual
- personas que reciben transfusiones de sangre o productos
derivados de la sangre en países donde la sangre no se analiza
rigurosamente
- inmigrantes de regiones con numerosos casos de SIDA (tales
como Haití y el este de Africa Central)
- personas que tienen relaciones sexuales con un compañero
infectado con VIH, o con personas que forman parte de
cualquiera de los grupos mencionados, si no usan siempre un
condón de látex o poliuretano
- bebés nacidos de madres infectadas con VIH, o alimentados por
madres infectadas con VIH.
Si bien los hombres homosexuales y bisexuales corren el mayor
riesgo de infectarse con VIH, la cantidad de casos de VIH y SIDA
en las mujeres está aumentando. En 2004, el 25% de todos los
nuevos casos de VIH/SIDA fueron diagnosticados en mujeres. Las
mujeres de color corren el mayor riesgo de ser infectadas con
VIH/SIDA. En 2004 (el año más reciente del que se tienen datos),
la infección de VIH fue:
- la principal causa de muerte en las mujeres negras (incluyendo
las mujeres afronorteamericanas) entre 25 y 34 años de edad
- la 4ª causa más importante de muerte en mujeres hispanas entre
35 y 44 años de edad.
Las únicas enfermedades que causaron más muertes en mujeres fueron
el cáncer y las enfermedades cardiacas.
¿Cuáles son los síntomas?
Por lo general, los síntomas del VIH y del SIDA son los síntomas
de las enfermedades que atacan el cuerpo a causa del
debilitamiento del sistema inmunológico:
- fiebre que dura desde unos días hasta más de un mes
- pérdida del apetito o de peso, especialmente si la pérdida es
de más de 10% del peso corporal
- náuseas y vómito
- fatiga
- ganglios linfáticos hinchados por un periodo de tiempo
prolongado
- dolor de garganta
- múltiples problemas de la piel causados por un virus o de
larga duración, tales como llagas de herpes o verrugas
plantares
- infecciones por levaduras repetidas y graves en la boca o en
la vagina, a pesar del tratamiento
- dolor crónico de los músculos y de las articulaciones
- diarrea, especialmente si dura más de un mes
- dolor de cabeza
- visión borrosa u otros problemas de la vista.
Entre las infecciones oportunistas graves que afectan más
frecuentemente a las personas con SIDA figuran un tipo de cáncer
llamado sarcoma de Kaposi y las siguientes infecciones: neumonía
por Pneumocystis carinii (en inglés, PCP), tuberculosis,
meningitis e infecciones por herpes simple.
¿Cómo se diagnostica?
La prueba de VIH se realiza en 2 etapas. El primer paso es una
prueba de evaluación. Si da negativa, no tiene VIH y no tiene que
hacerse más pruebas. Si la prueba de evaluación da positiva,
tendrá que hacerse una segunda prueba para confirmar los
resultados de la primera prueba.
En general la primera prueba, llamada prueba de ELISA, es un
análisis de sangre. Algunos hospitales y establecimientos pueden
en vez realizar la prueba tomando una muestra de fluido obtenida
de su boca haciendo pasar un algodón por las encías o manteniendo
el algodón entre las encías y la mejilla por unos minutos. Si la
primera prueba da positiva, se le hace otra prueba más específica,
generalmente la prueba Western blot, para confirmar los
resultados.
Una vez confirmados los resultados positivos de la prueba del VIH,
debe hacerse un examen médico completo. Su profesional médico le
hará preguntas sobre su historial médico y sus síntomas, y lo
examinará.
El historial médico y el examen físico incluyen hablar sobre sus
prácticas sexuales y sobre las enfermedades de transmisión sexual
que tuvo en el pasado. Su profesional médico también le preguntará
si tiene antecedentes de drogadicción.
Le harán análisis de laboratorio. Comparar los resultados del
examen físico y de estos análisis de laboratorio con resultados
obtenidos en las siguientes semanas o meses permitirá que su
profesional médico pueda diagnosticar síntomas nuevos que usted
pueda tener en el futuro. También permite que su profesional
médico sepa en qué medida están dando resultado sus medicamentos.
Le harán pruebas para detectar la presencia de ciertas
infecciones, tales como la tuberculosis (TB), la sífilis y la
hepatitis B. Estas infecciones pueden empeorar rápidamente cuando
usted tiene el VIH. También presentan un serio riesgo para otras
personas.
Las mujeres VIH positivas deben hacerse la prueba de Papanicolau
según el programa recomendado por su profesional médico
(generalmente cada 6 a 12 meses). La prueba de Papanicolau puede
detectar las infecciones virales del cuello del útero. Es
particularmente importante que las mujeres con VIH se hagan
pruebas periódicas de Papanicolau, porque el virus que causa el
cáncer del cuello del útero se puede transmitir y causar problemas
muchos más rápidamente en las mujeres infectadas con el VIH.
¿Cómo se trata?
Su tratamiento dependerá de si se sabe cuándo contrajo la
infección por el VIH y de si tiene o no síntomas. El tratamiento
incluirá:
- medicamentos antiretrovirales, como zidovudina (zidovudine,
ZVD o AZT), didanosina (didanosine, ddI), y lamivudina
(lamivudine, 3TC)
- inhibidores de la proteasa como indinavir (Crixivan),
lopinavir/ritonavir (Kaletra), ritonavir (Norvir), saquinavir
(Fortovase) y nelfinavir (Viracept)
- pruebas de laboratorio cada pocas semanas para determinar el
grado de funcionamiento de su sistema inmunológico, para medir
la cantidad de VIH en su sangre y para detectar infecciones u
otros problemas médicos
- exámenes dentales a intervalos regulares, porque las personas
con el VIH a menudo tienen problemas bucales, incluyendo
enfermedades de las encías
- el tratamiento preventivo de enfermedades tales como:
- neumonía Pneumocystis carinii (PCP)
- tuberculosis
- toxoplasmosis (evite la carne cruda y las cajas con arena
para gatos)
- tétano
- hepatitis B
- neumococo
- gripe.
- tratamiento de infecciones y tumores, según ocurran.
Su profesional médico le puede recomendar que comience un
tratamiento con medicamentos antiretrovirales y posiblemente otros
medicamentos, dependiendo de qué tan baja sea su cantidad de
células CD4 y qué tan alta sea su carga viral. Su tratamiento será
controlado por medio de análisis periódicos, en general cada 3 a 4
meses. El recuento de células CD4 es un buen método para
determinar el grado de funcionamiento del sistema inmunológico.
Además del recuento de CD4 le harán una prueba de carga viral, que
mide la cantidad de VIH en la sangre. Si la cantidad de virus
sigue creciendo a pesar del tratamiento, en general le cambiarán
los medicamentos.
Los medicamentos antiretrovirales pueden retardar el progreso de
la enfermedad, pero no la curan. Se están recetando o estudiando
muchos tratamientos nuevos con medicamentos o combinaciones de
medicamentos.
Los problemas de la vista a menudo son un signo precoz de una
infección oportunista en individuos VIH positivos. Si tiene algún
síntoma en los ojos, indíqueselo lo antes posible a su profesional
médico, especialmente si tiene la vista borrosa, sufre una pérdida
parcial de la visión o pierde la visión en forma intermitente.
Es posible que la obtención de atención en un consultorio o una
clínica que emplee el concepto de la administración de casos sea
el aspecto más importante de su tratamiento. Este concepto hace
hincapié en la atención en equipo, coordinada por un administrador
del caso. El administrador del caso lo ayuda a comunicarse con
todos los que lo atienden. Otras ventajas son:
- Atención médica actualizada a su disposición.
- Tratamiento integrado de los aspectos médicos y sociales de su
enfermedad.
- Tendrá ayuda para localizar recursos (médicos, sociales,
financieros).
¿Cuánto duran los efectos?
Es posible que los efectos plenos del SIDA no aparezcan hasta 5 a
10 años después de que usted haya sido infectado por el VIH. Si
bien el SIDA es una enfermedad mortal, los nuevos tratamientos han
prolongado la esperanza de vida. En la actualidad hay muchos
individuos con SIDA en los Estados Unidos que llevan una vida
productiva 10 a 15 años después de haber sido diagnosticados.
¿Cómo puedo cuidarme?
Si pertenece a un grupo de alto riesgo, pero su prueba del VIH fue
negativa, vea regularmente a su profesional médico. Su profesional
médico lo examinará para determinar si tiene indicios de
infecciones relacionadas con el VIH y le indicará con qué
frecuencia debe hacerse análisis de sangre para detectar la
infección por el VIH.
Si usted es VIH positivo:
- Hable sobre el tratamiento con su profesional médico.
- Vea a su profesional médico regularmente para tener
información al día sobre nuevos tratamientos.
- Póngase en contacto con una red local de apoyo a enfermos de
SIDA. Su profesional médico podrá ayudarlo a encontrar una de
esas redes.
Llame o vea al profesional médico si:
- Tiene síntomas nuevos o persistentes.
- Nota un cambio que le preocupa en alguna de sus funciones
corporales.
- Sus medicamentos le causan efectos secundarios.
¿Cómo puedo ayudar a prevenir la infección del VIH?
Para no infectarse, o para no infectar a otros, tenga relaciones
sexuales seguras.
- Tenga 1 solo compañero sexual que no sea sexualmente activo
con ninguna otra persona.
- Evite exponerse a sangre, secreciones vaginales, semen y
otras secreciones durante los escarceos sexuales y el coito.
Use condones de látex o poliuretano cuidadosamente durante
toda actividad sexual, ya sea oral, vaginal o anal.
- No use un espermicida que contenga nonoxinol 9 (nonoxynol 9) y
no use condones revestidos con este espermicida. Las
investigaciones han demostrado que el nonoxinol 9 puede
irritar el revestimiento de la vagina y el recto. Estas áreas
irritadas pueden facilitar el ingreso del virus en el cuerpo.
- Si usa un lubricante, use uno que esté hecho a base de agua.
No use lubricantes a base de aceites fabricados con vaselina,
aceite mineral, aceite vegetal o crema humectante. Pueden
dañar el condón.
Además:
- Pregúntele a cualquier compañero sexual nuevo sobre su
historia sexual y de inyección de drogas.
- Si no se hizo un análisis de VIH, hágaselo y pídale a sus
compañeros sexuales que también se lo hagan.
- No comparta agujas para usar drogas, tatuarse o hacerse
perforaciones en el cuerpo.
Si es VIH positivo:
- No done sangre, plasma o semen.
- No se inscriba en planes de donación de órganos, como por
ejemplo córneas. (Si ya se había inscrito en un plan de
donación de órganos, elimine su inscripción de su licencia de
manejar).
- Dígale a su profesional médico que es VIH positivo Hable con
su profesional médico sobre cualquier preocupación que tenga
sobre su confidencialidad.
- Para evitar transmitir el VIH a su bebé, las mujeres deben
hablar con sus profesionales médicos antes de quedarse
embarazadas.
Si se expone al VIH:
Si estuvo expuesto a VIH por sus relaciones sexuales, por acoso
sexual, por uso de drogas inyectables, o por accidente, se pueden
usar medicamentos antiretrovirales para prevenir la infección de
VIH. El tratamiento tiene que comenzar a más tardar a las 72 horas
de haberse expuesto. El tratamiento dura 28 días. No se recomienda
este tratamiento preventivo para personas que corren riesgo
frecuente de exposición a VIH, como por ejemplo aquéllos que
tienen un compañero sexual infectado y usan condones en pocas
ocasiones, o personas que se inyectan drogas con jeringas
compartidas frecuentemente con otros.
¿Cómo puedo mantenerme al corriente sobre los tratamientos para la
infección de VIH?
Los investigadores están aprendiendo cada vez más sobre el VIH. En
consecuencia, los tratamientos recomendados cambian
frecuentemente. Mantenerse al día con estos cambios puede ser una
tarea difícil y engorrosa. Algunas maneras en que puede obtener
información y atención actualizadas son:
- Obtener atención de la salud en consultorios y clínicas que
empleen el método de la administración de casos y seguir el
programa de visitas que recomiende su profesional médico.
- Llamar a las siguientes organizaciones con preguntas
específicas o para encontrar otros recursos:
CDC-INFO
Teléfono: 1-800-232-4636 (24 horas por día, 365 días al año)
AIDSinfo
Sitio Web: http://aidsinfo.nih.gov
Teléfono: 1-800-HIV-0440 (1-800-448-0440)
CDC National Prevention Information Network
Sitio Web: http://www.cdcnpin.org
Teléfono: 800-458-5231
Desarrollado por Phyllis G. Cooper, RN, MN, y RelayHealth.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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