Print

Doctors and providers who treat this condition

  

Para los padres: Cuidados por diabetes (de 6 a 10 años)

El cuidado de la diabetes en los niños no siempre es una tarea fácil; quizás le parezca que hay tantas cosas que recordar. ¡Pero usted no tiene por qué enfrentar su situación a solas! Colaborará con el proveedor de atención médica de su hijo, su enfermera y su educador especializado en diabetes para desarrollar un plan para el control de la diabetes. Guíese por los consejos de esta hoja para adaptarse a manejar la diabetes de su hijo. Es recomendable que tenga un plan de manejo de la diabetes que le dé instrucciones sobre el plan de tratamiento general de la diabetes de su hijo. Debe incluir lo siguiente:

  • Una lista detallada de los medicamentos, instrucciones y cuándo usar cada uno

  • Cómo medir los niveles de azúcar en la sangre

  • Síntomas que indican nivel bajo de azúcar en la sangre y cómo tratarlo

  • Síntomas que indican nivel alto de azúcar en la sangre y cómo tratarlo

  • Conteo de carbohidratos

  • Instrucciones sobre cómo manejar la actividad física y los deportes

  • Qué hacer si su hijo se enferma con un resfriado o gripe, por ejemplo

  • Qué hacer en caso de emergencia 

También asegúrese de hablar con su proveedor de atención médica sobre cómo manejar la guardería y la escuela.

Cómo medir el nivel de azúcar en la sangre de su hijo

Para medir el nivel de azúcar en la sangre de su hijo, deberá pincharle los lados de los dedos de sus manos. Al principio, su hijo podría tenerle miedo a los pinchazos de los dedos que se realizan para medir el azúcar en la sangre. Usted puede ayudar a su hijo haciéndole sentir que tiene más control. Por ejemplo, deje que escoja el dedo que se usará para la prueba. Si es necesario, ofrézcale premios que no sean comida, como calcomanías o tiempo para jugar sus juegos preferidos. Esto ayudará a que su hijo se sienta más a gusto con las mediciones de azúcar en la sangre. Con su ayuda y supervisión, su hijo puede aprender a hacerse los análisis de azúcar en la sangre a sí mismo. Y muchos niños de esta edad pueden aprender a reconocer las señales de un bajo nivel de azúcar en la sangre. A pesar de ello, usted tendrá que seguir asegurándose de que a su hijo se le mida regularmente el nivel de azúcar en la sangre.

 

El análisis de cetonas

En ocasiones será necesario que le haga un análisis de orina a su hijo para ver si tiene cetonas. Las cetonas son unas sustancias químicas que se producen cuando, en vez de glucosa, el cuerpo quema grasas para obtener energía (esto se llama cetosis). Siga las instrucciones que vienen con las tiras reactivas y las que le haya dado el proveedor de atención médica de su hijo, su enfermera o su educador especializado en diabetes. Si hay cetonas presentes, llame siempre de inmediato al proveedor de atención médica de su hijo. Algunas personas también usan monitores de glucosa domésticos para analizar la sangre y ver si tiene cetonas. Pida más información al proveedor de atención médica de su hijo, su enfermera o un educador sobre diabetes.

Cómo manejar un nivel bajo de azúcar en la sangre

Es muy importante impedir que el nivel de azúcar en la sangre baje demasiado en los niños. Los niveles muy bajos de azúcar en la sangre (hipoglucemia) pueden afectar el desarrollo del cerebro de un niño. Por esto, trate de controlar el nivel de azúcar en la sangre de su hijo hasta donde le sea posible, sin dejar que le baje demasiado. Los niños no siempre pueden avisarle que tienen un bajo nivel de azúcar en la sangre. Con el tiempo, usted aprenderá lo que resulta normal para su hijo y le será más fácil reconocer los síntomas de un bajo nivel de azúcar en la sangre. Preste mucha atención al comportamiento de su hijo. Puede sospechar que el niño tiene un bajo nivel de azúcar en la sangre si está:

  • Pálido

  • Malhumorado o irritable

  • Sudoroso

  • Letárgico (somnoliento o amodorrado)

  • Mirando al vacío o tiene los ojos vidriosos

  • Tembloroso

  • Confundido o con dificultades para concentrarse

  • Quejándose de problemas de la visión, dolores de cabeza o pesadillas

  • Descoordinado

  • Mareado

Si sospecha que su hijo tiene un bajo nivel de azúcar en la sangre, hágale el análisis de inmediato. Si obtiene un resultado menor de 70 mg/dL, u otro número que le haya indicado el proveedor de atención médica de su hijo, actúe sin demora. Dele a su hijo inmediatamente un azúcar de acción rápida tal como se lo indicó el proveedor de atención médica. Si su hijo está confundido, no responde, pierde el conocimiento o presenta convulsiones (ataques), quizás el nivel de azúcar en la sangre le haya bajado excesivamente. Trate a su hijo de inmediato con glucagón, una sustancia que sube rápidamente el azúcar en la sangre. Lleve siempre consigo un kit de emergencia que contenga una inyección de glucagón. (El proveedor de atención médica de su hijo le enseñará a poner una inyección de glucagón).

Un bajo nivel de azúcar en la sangre: Cuándo llamar al proveedor de atención médica

Llame de inmediato al proveedor de atención médica de su hijo, llame al 911 o vaya al departamento de emergencia del hospital si el niño tiene alguno de estos síntomas:

  • Es difícil despertarlo o no responde

  • Se desmaya

  • Su nivel de azúcar en la sangre se encuentra por debajo del “valor peligroso” que le haya dado el proveedor de atención médica

  • Necesita glucagón

  • Tiene una convulsión

Cómo manejar las inyecciones

La cantidad de insulina que su hijo requiere y la frecuencia con que debe recibirla pueden variar. Esto incluye tanto la insulina de acción lenta como la de acción rápida. La insulina basal o de base se necesita siempre, independientemente de que su hijo coma o no. La insulina que depende de la comida deberá usarse según la cantidad que su hijo coma. Hay varias cosas que usted puede hacer para enseñar a su hijo los detalles de cómo poner inyecciones. Por ejemplo, el niño podría:

  • Escoger el lugar de la inyección. A esta edad, los mejores lugares para administrar las inyecciones de insulina son las zonas con más tejido adiposo (graso) en los siguientes lugares:

    • La parte posterior de los antebrazos (por encima del codo)

    • Los lados de los muslos

    • El abdomen (evite inyectar a menos de 2 pulgadas alrededor del ombligo)

    • Los glúteos (las nalgas)

  • Empujar el émbolo de la jeringa en el frasco de insulina.

  • Aspirar la insulina al interior de la jeringa.

  • Inyectar la insulina.

Cómo lidiar con las inyecciones

No es inusual que los niños lloren y se molesten cuando les toca el momento de las inyecciones. Pero, la mayoría de los niños se adaptan muy rápidamente a los cuidados de la diabetes y, en algún momento, llegan a mostrar interés por aplicarse sus propias inyecciones. No fuerce a su hijo a ocuparse de sus inyecciones si aún no está listo.

Al principio, es posible que usted sienta algunas inquietudes con la idea de tener que poner inyecciones. Si está nervioso, quizás le convenga practicar primero en sí mismo. Consulte con el proveedor de atención médica de su hijo sobre la posibilidad de ponerse una inyección de solución salina estéril a sí mismo, para saber lo que se siente. (Si le tiene miedo a las agujas, quizás pueda calmar sus temores usando un aparato de inyección). La rapidez con que su hijo se ajuste podría depender de su propio nivel de comodidad al administrarle las inyecciones. Trate las inyecciones como parte de la rutina normal.

La alimentación y su hijo

Ayude a su hijo a aprender sobre los alimentos que más influyen en su nivel de azúcar en la sangre. Tenga presente lo siguiente:

  • El proveedor de atención médica de su hijo, su enfermera o un educador sobre diabetes le enseñará sobre los carbohidratos. Son alimentos que dan al niño la energía que necesita para crecer. El problema es que los carbohidratos elevan los niveles de azúcar en la sangre con mayor rapidez y a valores más altos que otros tipos de alimentos. Aprenderá a “contar carbohidratos”. Es una técnica que le ayudará a calcular la cantidad de carbohidratos que el niño come diariamente y a decidir cuánta insulina necesita.

  • Cuando su hijo vaya al colegio, anote la cantidad de carbohidratos de cada alimento en un papel y pegue esa nota en la bolsa del almuerzo del niño. Esto permitirá que su hijo y los maestros sepan cuántos carbohidratos está consumiendo; además, ayudará a su hijo a establecer la relación entre los carbohidratos y su dosis de insulina.

  • ¡Recuerde que los niños son niños y así se comportan! Si bien puede ser necesario limitar ciertos alimentos para lograr el mejor control posible del nivel de glucosa, ningún alimento debe estar "prohibido". Los niños se darán sus gustos a escondidas si sienten que los están privando. Por esto, es conveniente que incluya los alimentos que le gustan a su hijo en su plan de comidas, y que ajuste las dosis de insulina según la necesidad. El equipo de atención médica le enseñará a ajustar la insulina de su hijo según los alimentos que coma.

La actividad física y su hijo

Al igual que los alimentos y la insulina, la actividad física desempeña un papel muy importante en el control del azúcar de la sangre de su hijo. El ejercicio ayuda a reducir la cantidad de glucosa presente en la sangre de su hijo. Sin embargo, el exceso de ejercicio puede bajarle demasiado los niveles de azúcar en la sangre. Por esto, es importante que le mida a menudo el nivel de azúcar en la sangre a su hijo cuando hace actividades físicas. Hable con el proveedor de atención médica de su hijo para aprender a balancear la actividad física que hace, los alimentos que come y la insulina que recibe.

La escuela y su hijo

Su hijo tiene derecho a recibir un cuidado apropiado de la diabetes y un tratamiento equitativo en el colegio.

  • Para asegurarse de que se satisfagan las necesidades de su hijo, anote su plan de cuidado de la diabetes (llamado a veces “plan 504”). A principios del año escolar, reúnase con los maestros de su hijo, el personal administrativo y las enfermeras del colegio para explicarles el plan de tratamiento del niño.

  • Hable con el personal escolar acerca de la necesidad de su hijo de medirse el nivel de azúcar en su sangre y de comer o beber según lo necesite.

  • Si le baja el nivel de azúcar en la sangre, su hijo debe tener la libertad de comer o beber en las clases según lo necesite.

  • En la escuela debe haber alguien, como por ejemplo la enfermera del colegio, que se encargue de poner o supervisar las inyecciones de insulina del niño.   

  • Su hijo tendrá que llevar consigo siempre un kit con materiales para la diabetes, que contenga artículos para los análisis, medicamentos y azúcar de acción rápida para las emergencias.

  • Informe al colegio que su hijo puede seguir haciendo ejercicio normalmente y participar en todas las actividades escolares.

  • El equipo de atención médica de su hijo puede enseñarle al niño cómo hablar de la diabetes con sus compañeros de clase.

La diabetes afecta a toda la familia

El cuidado de un niño pequeño con diabetes es un trabajo a tiempo completo que en ocasiones podría dejarlo cansado o abrumado. A la larga, estos sentimientos pueden llevar al agotamiento y posiblemente dificultarle el control de los niveles de azúcar en la sangre de su hijo. Aquí tiene unos consejos útiles:

  • Todos los adultos de la familia deben estar involucrados en el control de la diabetes. Cualquier otra persona que cuida su hijo, como por ejemplo una niñera, también debe estar preparada para controlar la diabetes del niño. Para conseguir ayuda, inscríbase en una clase o grupo de apoyo para la diabetes, o bien converse con un trabajador social.

  • Tenga presente que su familia podría tardar cierto tiempo en ajustarse a los cuidados de la diabetes. Al principio, quizás dé la impresión de que su hijo con diabetes necesita más atención que sus demás hermanos, que no tienen esta enfermedad; trate de dar el mismo nivel de atención a los hermanos.

Los ajustes al plan de control

A pesar de que usted haga su máximo esfuerzo, a veces los valores de azúcar en la sangre de su hijo subirán o bajarán demasiado. Pero procure recordar: los resultados son herramientas que le ayudan a tomar decisiones sobre el plan de control de su hijo. Conforme el niño crece, su cuerpo va cambiando con rapidez. Esto significa que es imposible controlarle perfectamente el azúcar en la sangre. La necesidad de hacer ajustes al plan de control de su hijo es una parte normal de los cuidados de la diabetes de un niño en crecimiento, y no significa que usted haya fallado. De todos modos, dentro de estos límites, la mayoría de las familias se las arregla para lograr un muy buen control del nivel de azúcar en la sangre.

Recursos

Para obtener más información sobre la diabetes, visite los siguientes sitios en Internet:

  • American Diabetes Association www.diabetes.org

  • Children with Diabetes www.childrenwithdiabetes.org

  • Juvenile Diabetes Research Foundation www.jdrf.org

  • American Association of Diabetes Educators www.aadenet.org

  • American Association of Clinical Endocrinologists www.aace.com

  • National Diabetes Information Clearinghouse www.diabetes.niddk.nih.gov

 

Discrimination is Against the Law. We comply with applicable Federal civil rights laws. We do not discriminate against, exclude or treat people differently because of race, color, national origin, age, disability or sex.
 
 Visit Other Fairview Sites 
 
 
(c) 2017 Fairview Health Services. All rights reserved.