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Doctors and providers who treat this condition

  

Si a su adolescente se le ha diagnosticado depresión

Los cambios de ánimo son normales en los adolescentes. Pero una afección denominada depresión es más que unas fluctuaciones de ánimo: se trata de una enfermedad grave pero tratable que afecta el ánimo y el comportamiento de su hijo. Su adolescente ha estado mostrando señales de depresión; a continuación encontrará más información sobre esta afección que a menudo no se entiende claramente.

Adolescente deprimida.

¿Qué es la depresión?

La depresión es un trastorno que afecta el ánimo y el comportamiento de su hijo. Nadie conoce con certeza las causas de la depresión, aunque se sabe que está asociada a cambios en los niveles de ciertas sustancias químicas del cerebro. Estas sustancias químicas afectan la capacidad para sentir y experimentar placer. La depresión puede afectar a varios miembros de una misma familia, y un adolescente puede tener una mayor propensión a deprimirse si alguno de sus familiares ha estado deprimido.

¿Cuáles son las señales y los síntomas de la depresión?

La depresión se diagnostica por sus signos y síntomas. Aunque es posible que un adolescente no tenga todos los síntomas, es importante que informe a un proveedor de atención médica si nota algún síntoma intenso o que interfiere en su vida cotidiana. En los adolescentes, las señales frecuentes de depresión son:

  • Pérdida de interés en la familia, los amigos o las actividades que antes disfrutaba

  • Hablar sobre sentimientos de desesperanza o falta de valor

  • Aumento en los comportamientos insensatos o arriesgados

  • Hablar sobre el suicidio o la muerte

  • Disminución de las notas

  • Sentimientos de temor, ansiedad, inquietud o irritabilidad

  • Exceso de llanto

  • Grandes cambios de apetito o peso

  • Comer o dormir más o menos de lo habitual

  • Dificultades con la memoria, la concentración o la toma de decisiones

  • Comportamiento agresivo u hostil

  • Consumo de drogas o alcohol

  • Lesionarse a sí mismo (cortarse, quemarse o magullarse a propósito)

¿Cuál es el próximo paso?

Usted ha llevado a su hijo a un proveedor de atención médica y obtenido un diagnóstico de depresión. ¿Qué debe hacer ahora? Si se deja sin tratar, la depresión puede causar muchos problemas; por ejemplo, puede ocasionar que el niño consuma drogas y alcohol y asuma comportamientos arriesgados. Además, puede aumentar la propensión a desarrollar otros problemas de salud mental y es un factor de riesgo para el suicidio. Pero la depresión puede aliviarse con un tratamiento. El proveedor de atención médica de su hijo podría remitir al niño a un profesional de la salud mental para que le hagan una evaluación y le den un tratamiento.

Tratamiento de la depresión

Los dos tratamientos más comunes para la depresión son los medicamentos y la terapia conversacional. Ambos métodos pueden tardar varias semanas en comenzar a funcionar, pero tienden a ser muy eficaces y a menudo se aplican conjuntamente.

  • Los medicamentos para la depresión se denominan antidepresivos. Estos medicamentos afectan el equilibrio de ciertas sustancias químicas del cerebro, ayudando a restablecer sus niveles normales. Aunque los medicamentos pueden ser muy útiles, encontrar el que mejor le funciona a su hijo puede llevar tiempo. Si se recetan medicamentos, siga las instrucciones cuidadosamente. Informe a su proveedor de atención médica sobre la evolución de su hijo con el medicamento y si puede apreciar algún cambio. No deje nunca de tomar un medicamento por su cuenta sin antes hablar con el médico. Además, no le dé nunca a su hijo medicamentos a base de hierbas junto con los antidepresivos. En los adolescentes y adultos jóvenes, los antidepresivos alguna veces pueden aumentar los pensamientos sobre el suicidio. Si esto sucede, hable con el médico de su hijo inmediatamente.

  • La terapia conversacional para la depresión requiere hablar con un terapeuta u otro profesional capacitado. Aunque diferentes consejeros utilizan métodos distintos para dirigir la terapia conversacional, todos ellos tienen la finalidad de ayudar a cambiar los pensamientos y sentimientos sobre los problemas. A menudo, la terapia se lleva a cabo de forma individual aunque también puede realizarse en un grupo con otros adolescentes o miembros de la familia.

Otras cosas que pueden ayudar

La recuperación de cualquier enfermedad lleva tiempo; mejorar después de una depresión no es diferente. Mientras su hijo se recupera, puede intentar las siguientes cosas para ayudarlo a sentirse mejor:

  • Informe a su hijo de que la depresión es una enfermedad grave y que él no tiene la culpa.

  • Sea comprensivo con su hijo. Quizás su comportamiento sea difícil en ciertas ocasiones, pero recuerde que solo está intentando manejar la situación. Su apoyo puede significar una diferencia enorme.

  • Anime a su hijo a pasar tiempo con sus amigos y seres queridos.

  • Pida a su hijo que haga ejercicio regularmente; se ha demostrado que el ejercicio ayuda a aliviar los síntomas de depresión.

Llame al proveedor de atención médica si su hijo:

  • Tiene efectos secundarios de algún medicamento.

  • Tiene depresión que empeora.

  • Se vuelve muy agresivo o enojado.

  • Muestras señales o habla de hacerse daño a sí mismo (vea más adelante).

El suicidio es una emergencia médica

La depresión puede llenar la cabeza de su hijo con ideas tan negativas que suicidarse le puede parecer la única opción. Si le preocupa que su hijo esté pensando en el suicidio, no dude en preguntarle al respecto. Hacer preguntas sobre el suicidio NO hará que su hijo se suicide. Si su hijo habla de suicidarse, ¡actúe de inmediato! Llame al proveedor de atención médica del niño, al 911 o a 800-SUICIDE (800-784-2433) de inmediato.

Recursos

  • National Suicide Prevention Lifeline  800-273-8255  www.suicidepreventionlifeline.org

  • TeenScreen  www.teenscreen.org/about/adolescent-depression-suicide

  • KidsHealth  www.kidshealth.org

 

 
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