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Si su hijo tiene fibrosis quística: Conservación de una buena nutrición

La fibrosis quística puede dañar el páncreas, el hígado y otros órganos digestivos, hasta el punto de afectar la capacidad de su hijo para asimilar sustancias nutritivas y grasas. Una buena nutrición puede aliviar algunos de estos problemas y además mejorar el funcionamiento del sistema inmunológico de su hijo, con lo que se disminuirá el riesgo de infección. Todo esto contribuye a que su hijo se mantenga activo. Es probable que usted se reúna con un nutricionista 1 o más veces al año para evaluar las necesidades de su hijo y realizar cualquier cambio necesario. El médico de su hijo le hará exámenes durante las visitas de control periódicas, para cerciorarse de que el peso, la estatura y la función pulmonar del niño están evolucionando bien.Niño tomando leche.

Una alimentación sana para su hijo

En colaboración con un nutricionista, determine los requisitos alimenticios de su hijo. Haga que su hijo coma una dieta lo más normal posible, que además sea variada y rica en proteínas y calorías. Su hijo debe consumir alimentos que disminuyan la inflamación y beneficien la función pulmonar. Aquí tiene algunos ejemplos de alimentos que debe servir a su hijo:

  • Frutas y verduras frescas

  • Alimentos con alto contenido de calcio, como productos lácteos o jugos enriquecidos

  • Alimentos con alto contenido de hierro, tales como cereal enriquecido, carnes y verduras de color verde oscuro

  • Comidas y bocados salados (Evite las botanas procesadas.)

  • Alimentos con alto contenido de cinc, como las carnes, el hígado, los huevos y el pescado y los mariscos

  • Alimentos con alto contenido de grasa (Evite los productos cuyas etiquetas indiquen grasas trans, ya que este tipo de grasa puede empeorar la inflamación de las vías respiratorias.)

Aumente la cantidad de calorías

Para mantener su peso y retardar el deterioro de la función pulmonar, su hijo tendrá que consumir más calorías que las que requieren los niños sin fibrosis quística, es decir, cerca del 30–50% más que la cantidad diaria recomendada. El consumo calórico que su hijo necesite será aún más elevado cuando esté enfermo o tenga una infección. Intente darle 3 comidas más 2–3 bocados al día. Aquí tiene unos ejemplos de alimentos con alto contenido calórico que debe agregar a la dieta de su hijo:

  • Mantequilla

  • Queso

  • Nueces

  • Huevos

  • Leche entera (que contiene toda su grasa)

  • Mantequilla de cacahuate (maní)

Si su hijo no aumenta de peso o no llega al peso normal, ciertos suplementos líquidos especiales pueden ayudar a agregar calorías a su dieta. Si el peso sigue siendo problemático, es posible que el niño necesite ser alimentado por sonda durante la noche.

Reposición de las enzimas pancreáticas

Es posible que el páncreas de su hijo no produzca ciertas enzimas; si es así, tal vez tenga problemas intestinales como materia fecal grasienta y maloliente, urgencia, frecuencia, cólicos y diarrea. Si no se trata, esta carencia puede ocasionar problemas graves como la obstrucción intestinal, que posiblemente requiere cirugía. Por esta razón, la mayoría de los niños afectados de fibrosis quística deben tomar enzimas pancreáticas de reposición. Estas enzimas ayudan al cuerpo a asimilar las sustancias nutritivas, especialmente las grasas y las vitaminas solubles. El médico receta estas enzimas, que vienen en forma de cápsulas. A continuación se indican varias recomendaciones generales para administrar enzimas a su hijo:

  • En el caso de niños más pequeños, abra las cápsulas y espolvoree su contenido sobre un alimento ácido como el puré de manzana. Estas enzimas no tienen mal sabor. Pida a su hijo que no mastique los gránulos. Para cerciorarse de que su hijo ingiera toda la dosis, coloque los gránulos en una pequeña cantidad de alimento y observe a su hijo mientras lo come.

  • Los niños mayores pueden optar por tragarse las cápsulas enteras.

  • Su hijo debe tomar las cápsulas con todas sus comidas y bocados. Dependiendo de la función pancreática de su hijo, es posible que el niño tenga que tomar hasta 6–8 cápsulas con cada comida.

  • Asegúrese que el niño se lleve las enzimas al colegio y las tome con su almuerzo y sus bocados.

  • También debe tomar las enzimas con los suplementos nutritivos líquidos.

Suplementación con vitaminas

A los niños con FQ les cuesta más trabajo obtener la nutrición necesaria puramente de los alimentos. Por esto, su hijo tendrá que tomar vitaminas (incluso las que son solubles en grasa como la A, la D, la E y la K) una o dos veces al día, tal como lo indique el médico. Las vitaminas están disponibles en gotas o en forma de tabletas masticables. Pregunte al proveedor de atención médica de su hijo cuántas vitaminas debe darle y pídale recomendaciones sobre las marcas más fáciles de asimilar.

Maneras de ayudar a su hijo

Hacer demasiado énfasis en la comida puede ser abrumador para su hijo. Para evitar que la alimentación se convierta en un conflicto por imponer voluntades, pruebe estos consejos:

  • Sirva comidas lo más atractivas posible.

  • Anime a su hijo a comer lo que pueda mientras se sienta cómodo.

  • No obligue a su hijo a comer. Ya que puede resultarle difícil comer porciones grandes de una sola sentada, intente servirle comidas menos abundantes con más frecuencia.

  • Lleve un horario fijo, pero no obligue a su hijo a permanecer a la mesa durante más de 15 minutos a la vez.

  • En el caso de niños más pequeños, ofrézcales unas cuantas comidas sencillas entre las cuales escoger.

Llame al médico de su hijo si el niño presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Estreñimiento, dolor abdominal u otras señales de obstrucción intestinal

  • Dificultades para aumentar de peso

  • 2–3 deposiciones sueltas al día, o algún cambio en el tamaño o la consistencia de la materia fecal

 

 
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