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Si su hijo tiene tuberculosis

La tuberculosis (TB) es una enfermedad causada por bacterias (microbios) que pueden transmitirse de una persona a otra por medio del aire, en diminutas gotas. En la mayoría de los casos la TB infecta los pulmones, aunque también puede perjudicar otras partes del cuerpo. Si no se trata debidamente, la TB puede ser mortal. Existen dos tipos de TB: la forma inactiva y la forma activa. La mayoría de los niños con TB tienen la forma inactiva.

TB inactiva (infección tuberculosa)

TB activa (enfermedad tuberculosa)

Si a su hijo le han diagnosticado TB inactiva, significa que el niño:

  • Tiene bacterias TB vivas en los pulmones, pero estos microbios están encerrados, de forma muy parecida a como una costra cubre una herida. Como consecuencia de ello, el niño no tiene síntomas ni se siente enfermo. La única manera de saber si su hijo tiene TB inactiva es mediante una prueba denominada “tuberculina” (TB test).

  • No puede transmitir la infección a otros, pero puede enfermarse de TB activa en el futuro.

  • Necesita tomar medicamentos para impedir que la infección se trasmita a otras personas.

Si a su hijo le han diagnosticado TB activa, significa que el niño:

  • Tiene síntomas de TB, tales como tos duradera, cansancio, fiebre, sudores nocturnos y disminución del peso. Probablemente su hijo se sienta muy enfermo.

  • Puede trasmitir (contagiar) la infección a otros.

  • Debe tomar medicamentos para ayudar a curar la enfermedad.

¿Cómo se trasmite la TB?

Las bacterias de la TB se liberan al aire en diminutas gotas que una persona infectada expulsa al toser, estornudar o hablar. Los microbios se trasmiten fácilmente, especialmente en espacios concurridos con mala ventilación. Es probable que los niños que inhalan los microbios durante semanas o meses contraigan la infección. Los niños tienen un riesgo especialmente alto de TB si:

  • Pasan tiempo diariamente con alguien que tiene TB activa.

  • Viven en espacios concurridos como refugios u hogares colectivos, en los que pueden trasmitirse fácilmente los microbios.

  • Viajan a o desde un país que tiene alta incidencia (muchos casos) de TB.

  • Tienen el sistema inmunitario debilitado o tienen VIH.

Síntomas de la TB

En los niños, los síntomas pueden incluir:

  • Fiebre

  • Cansancio o debilidad

  • Pérdida de peso

  • Sudores nocturnos (traspirar de noche)

  • Debilidad

  • Irritabilidad

  • Ganglios agrandados

Los síntomas de una infección de TB en los pulmones incluyen:

  • Respiración dificultosa o trabajosa

  • Respiración rápida

  • Tos constante

  • Tos con sangre 

¿Cómo se diagnostica la TB?

Hay dos pruebas que ayudan a detectar la infección tuberculosa:

  • Prueba cutánea (tuberculina o PPD): Se coloca una solución de prueba justo debajo de la piel del brazo de su hijo, para ver si se produce una reacción (por ejemplo, la formación de un bulto rojo y duro). Su hijo tendrá que volver al consultorio en 2 o 3 días para que le examinen el brazo. No falte a esta cita, ya que durante esta consulta se enterará de los resultados de la prueba.

  • Análisis de sangre: Para realizar esta prueba se extrae una pequeña cantidad de sangre para enviarla a analizar en un laboratorio. Su médico le dirá si esta prueba es adecuada para su hijo.

Para diagnosticar la enfermedad tuberculosa, se toma una muestra de esputo (moco que sale con la tos) para determinar si la persona tiene TB activa.

¿Qué significan los resultados de la prueba?

  • Un resultado negativo suele significar que su hijo no tiene las bacterias de la TB en el cuerpo.

  • Un resultado positivo significa que su hijo ha estado expuesto a los microbios que causan la TB. En tal caso hace falta realizar otras pruebas, como una radiografía del tórax, para saber si la infección está activa. El médico de su hijo también podría tomar una muestra de las secreciones estomacales o el esputo (flema expulsada durante la tos) de su hijo; estas muestras se envían a un laboratorio para que les hagan pruebas a ver si contienen bacterias de la TB. Esto ayuda al médico a elegir el mejor medicamento para su hijo.

¿Cómo se trata la TB?

Tanto la TB inactiva como la activa se tratan con medicamentos y se pide una radiografía para saber si la TB ha infectado los pulmones de su hijo. Los niños con TB activa podrían necesitar medicamentos por más tiempo. Aunque debería comenzar a sentirse mejor poco después de iniciar el tratamiento, el niño debe seguir tomando todos los medicamentos que le hayan recetado. Esta es la única manera de curar la enfermedad. Si deja de tomar todo su medicamento, su hijo no se curará y podrá seguir trasmitiendo la enfermedad a otras personas.

¿Qué es el programa “DOT”?

Durante el tratamiento, es posible que su hijo participe en un programa denominado tratamiento bajo observación directa (“DOT”, por sus siglas en inglés). En este programa, una enfermera o profesional médico le administra el medicamento a su hijo, lo cual permite terminar el tratamiento en la menor cantidad posible de tiempo.

El cuidado de su hijo en el hogar

Para ayudar a su hijo a recuperarse por completo de la TB:

  • Asegúrese de que el niño tome TODOS sus medicamentos según las indicaciones, aunque le mejoren los síntomas. Su hijo tomará el medicamento durante 6 meses o más. Si bien es cierto que cumplir con este programa de tratamiento requiere paciencia, suspender el medicamento prematuramente o saltarse dosis significa que el niño no se curará. Además, de esta forma podrían crearse microbios de la TB que son más letales (mortales) y difíciles de tratar.

  • Haga que su hijo duerma en una habitación que tenga buena ventilación.

  • Asegúrese de que su hijo duerma lo suficiente y coma una dieta sana. Una alimentación nutritiva llena de frutas y verduras frescas ayuda al cuerpo a combatir las infecciones.

  • Consulte con su proveedor de atención médica antes de usar medicamentos recetados o de venta libre que no le hayan ordenado específicamente al niño. No le dé jarabe para la tos a su hijo, ya que no le servirá de ayuda y podría hacerle mal.

Visitas de control

Asegúrese de que el niño vaya a todas sus visitas de control, ya que estos exámenes garantizan que el medicamento está surtiendo efecto y el niño está mejorando.

Prevención de la trasmisión de la TB

Para proteger la seguridad de otras personas:

  • Pida a sus familiares, amigos y cualquier otra persona que esté en contacto estrecho con su hijo que se hagan el examen de detección. Si su hijo tiene TB activa, los microbios de la tuberculosis pueden trasmitirse a otras personas.

  • Enseñe a los niños a lavarse las manos a menudo, especialmente después de toser.

  • Asegúrese de que su hijo se cubra la boca con un pañuelo de papel al toser.

  • Use una bolsa plástica para desechar los pañuelitos de papel y otros artículos usados.

 

Llame al médico si su hijo tiene:

  • Fiebre

    • En un bebé menor de 3 meses, una temperatura rectal de 100.4 °F (38.0 °C) o más alta

    • En un niño de 3 a 36 meses, una temperatura rectal de 102 °F (39 °C) o más alta

    • En un niño de cualquier edad, una temperatura de 103 °F (39.4 °C) o más alta más de una vez

    • Fiebre que dura más de 24 horas en un niño menor de 2 años, o 3 días en un niño de 2 años o mayor

  • Tos más intensa o sanguinolenta

  • Sudores nocturnos

  • Dolor de pecho

  • Dificultades para respirar

Para obtener más información sobre la TB, póngase en contacto con su departamento de salud local o con la American Lung Association; teléfono: 800-586-4872, Internet: lung.org.

 

 
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