Para el cuidador: Prevención de un nuevo ataque cerebral - Fairview Health Services
 
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Para los cuidadores: Prevención de un próximo ataque cerebral

Al haber tenido un ataque cerebral, su ser querido tiene un mayor riesgo de tener otro. Los medicamentos, la actividad física y la dieta son claves para reducir este riesgo. Ahora, su ser querido necesita hacer actividad física todos los días. Caminar es una excelente manera de estar en actividad a diario. También puede pedirle al médico que le remita a un dietista. Este especialista en nutrición puede ayudarle a reducir muchos factores de riesgo comunes para un ataque cerebral. Y, si su ser querido fuma, es momento de dejarlo.

Hombre mayor caminando con bastón.

Cómo tomar los medicamentos

Puede que su ser querido esté tomando más de un tipo de medicamento. Debe utilizar cada medicamento tal como le hayan indicado. Si toma un anticoagulante, es posible que deba realizarse análisis de sangre con frecuencia.

Consejos para un uso seguro de los medicamentos

  • Asegúrese de que tome los medicamentos en los horarios establecidos. Si el horario es fundamental, ponga una alarma.

  • Guarde las dosis de pastillas en una bandeja con divisiones. Un pastillero puede resultarle útil para esto. 

  • Sepa qué alimentos o líquidos el paciente debería evitar mientras esté tomando los medicamentos recetados.

Cómo reducir el riesgo de un ataque cerebral

Muchos de los factores que aumentan el riesgo de un ataque cerebral pueden reducirse. El médico de su ser querido y un dietista pueden aconsejarle maneras de:

  • Bajar la presión arterial alta.

  • Mejorar los niveles de colesterol.

  • Controlar una enfermedad cardíaca.

  • Manejar la diabetes.

  • Bajar el exceso de peso.

Signos de advertencia de otro ataque cerebral

Si su ser querido tiene de repente cualquiera de los problemas que se indican a continuación, llame de inmediato al 911 para obtener ayuda médica de emergencia:

  • Entumecimiento o debilidad en el rostro, los brazos o las piernas, especialmente en un lado

  • Confusión o dificultad para hablar o comprender

  • Dificultad para ver con uno o los dos ojos

  • Problema repentino para caminar, mareo, pérdida del equilibrio o la coordinación

  • Dolor de cabeza muy fuerte sin motivo conocido

  • Pérdida de la consciencia, o una convulsión 

 

 
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