Su cirugía de amputación
La amputación es una operación quirúrgica para eliminar una extremidad o parte de la misma. Esto puede ser necesario si hay tejido que no puede curarse. El cirujano tratará de salvar la mayor parte posible de su extremidad. Esto puede incluir las articulaciones, como la rodilla. Pero es posible que antes de la cirugía no sepa qué partes de la extremidad podrán salvar. El objetivo de la operación es restaurar su capacidad de realizar las funciones de su vida cotidiana, ya que la amputación de su extremidad enferma o dañada puede mejorar su salud general.
Durante la cirugía
El cirujano separa el tejido dañado del tejido sano. Esto incluye la piel, músculos, huesos, vasos sanguíneos y nervios. A continuación el cirujano amputa la parte dañada de la extremidad. Los nervios restantes se cortan más cortos de forma que retrocedan hacia al interior del tejido sano para que queden protegidos y acolchados. Luego se recorta el extremo del hueso cortado y se alisan las aristas para evitar molestias. Al eliminar el tejido dañado, se deja un colgajo de músculo sano y de piel. Este colgajo se coloca sobre el hueso para cubrir el extremo de la extremidad residual (amputada). Si el colgajo no contiene tejido suficiente, el cirujano toma piel o tejido de otra parte del cuerpo. El colgajo se inmoviliza en su lugar con puntos o grapas de sutura. La herida puede dejarse abierta al principio si contiene residuos o si hay posibilidad de infección. Esto facilita el drenaje de las secreciones y la cicatrización limpia de la herida hasta que el cirujano la cierre más adelante.
Riesgos y complicaciones de la cirugía
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Posible necesidad de otra operación para amputar otra parte de la extremidad
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Infección
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Hemorragia (sangrado grave)
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Muerte
Después de la cirugía
Cuando se despierte, le darán medicamentos contra el dolor para que no tenga molestias. Probablemente éstos medicamentos se administrarán mediante una sonda intravenosa y más adelante los tomará por vía oral, según sea necesario. Le pondrán un yeso u otro tipo de vendaje con presión en la extremidad residual para ayudarle a controlar la hinchazón y facilitar la cicatrización.
Recuperación en el hospital
Permanecerá en el hospital durante
El regreso a casa
Podrá regresar a casa cuando el dolor pueda ser controlado con medicamentos por vía oral y cuando pueda desplazarse sin peligro de una superficie a otra. Si tiene dificultad para realizar estas actividades es posible que necesite más ayuda. Esto significa que tal vez deba ir a un centro de cuidados especiales de enfermería o a una unidad de rehabilitación. Es probable que regrese a casa en una silla de ruedas con una plataforma especial para amputados, para dar apoyo a la extremidad residual.
En su casa
En casa deberá seguir haciendo los ejercicios que le enseñaron en el hospital. Esto ayudará a preparar su extremidad residual para la colocación de una prótesis (extremidad artificial). En todo momento tenga mucho cuidado al moverse para evitar caídas ya que éstas podrían abrir de nuevo la herida. Utilice su silla de ruedas, andador o muletas en todo momento, incluso cuando se levanta durante la noche para ir al cuarto de baño.
Visitas de control con el cirujano
Será necesario que haga una visita de control con el cirujano aproximadamente
Cuándo debe llamar al médico
Revise la herida en su casa siguiendo las instrucciones que le haya dado el cirujano. Llame a su cirujano de inmediato si tiene cualquiera de estos síntomas:
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Fiebre de
100.4 ºF o más -
Escalofríos
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Vetas rojas en la piel que rodea a la herida
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La herida produce una secreción espesa, gris o de color amarillento-café
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Separación de la herida (la piel se separa)
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Aumento grave del dolor
