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Cuando su hijo tiene el virus de la hepatitis B

La hepatitis es una inflamación del hígado. Puede tener diversas causas. Una de las causas es la infección por el virus de la hepatitis B (VHB). La enfermedad causada por la hepatitis B puede ser aguda (de corto plazo) o crónica (de largo plazo). La hepatitis B aguda provoca síntomas parecidos a los de la gripe. Suele ser leve en los niños. En la mayoría de los casos, el virus desaparece después de esta infección aguda. Pero si el virus de la hepatitis B permanece en el organismo después de la enfermedad aguda, esto significa que el niño tiene hepatitis crónica. Esto casi nunca causa síntomas. Pero el virus puede dañar el hígado con el transcurso del tiempo. Además, un niño con hepatitis B crónica puede contagiar el virus a los demás.

¿Cómo contrajo mi hijo la hepatitis B?

El VHB se transmite a través de la sangre. La infección puede ocurrir cuando la sangre infectada con el virus entra en el cuerpo de una persona sana. En muchos casos, no se sabe con certeza de qué forma se produce la infección. El VHB puede transmitirse de las siguientes maneras:

  • De la madre al bebé durante el parto.

  • Por contacto con sangre infectada, como al tocar una cortada o rasguño abierto. El VHB también puede transmitirse al utilizar objetos que contengan sangre de una persona infectada (aunque sea una cantidad diminuta). Esto incluye cualquier tipo de objetos personales (como cepillos de dientes, cortaúñas o aretes), cubiertos (como tenedores o cucharas) y agujas para tatuajes o para inyectarse drogas.

  • Por productos contaminados con sangre infectada durante una transfusión. El cuidadoso análisis obligatorio de la sangre de los donantes hace que este tipo de transmisión sea muy poco frecuente en los Estados Unidos.

  • Durante una diálisis (tratamiento para la insuficiencia renal).

  • Durante las relaciones sexuales sin protección con una persona que tiene el virus.

¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis B?

Los síntomas de la hepatitis B aguda suelen ser leves en los niños, y pueden consistir en:

  • Náuseas y vómito

  • Pérdida de apetito

  • Fatiga (cansancio)

  • Dolor en los músculos o en las articulaciones

  • Ictericia (coloración amarillenta en la piel y en el blanco de los ojos, orina oscura o heces de color claro)

La hepatitis B crónica no suele causar síntomas. Los síntomas, cuando existen, pueden consistir en:

  • Dolor en la parte superior derecha del abdomen (donde se encuentra el hígado)

  • Cansancio y debilidad

  • Dolor de cabeza

  • Dolor en los músculos y en las articulaciones

  • Estómago revuelto, vómito o diarrea

  • Ictericia

  • Picazón en la piel

  • Fiebre no muy alta

¿Cómo se diagnostica la hepatitis B?

El médico hace preguntas para determinar cuándo el niño puede haber estado expuesto al virus de la hepatitis B y también lleva a cabo un examen médico. Se hace un análisis de sangre para detectar si está presente el virus de la hepatitis B. También se pueden hacer otras pruebas para ver si el hígado está sano o si muestra señales de estar dañado.

¿Cómo se trata la hepatitis B aguda?

El tratamiento de la hepatitis B aguda tiene por objeto aliviar los síntomas para que el niño esté lo más cómodo posible (lo mismo que para los síntomas de la gripe). El tratamiento incluye las siguientes medidas:

  • Darle al niño líquidos en abundancia para ayudarle a prevenir la deshidratación. El agua, la solución electrolítica, el jugo de fruta y el caldo claro son buenas opciones.

  • Asegurarse de que el niño guarde mucho reposo.

  • Consultar con el médico del niño antes de darle cualquier tipo de medicamento sin receta. El hígado procesa todos los medicamentos y es posible que un niño con hepatitis B no pueda tomar algunos.

¿Cómo se trata la hepatitis B crónica?

Existen medicamentos disponibles para tratar la hepatitis B crónica. En algunos casos, los medicamentos pueden reducir la cantidad de VHB presente en la sangre hasta un nivel que no puede detectarse. Esto reduce las probabilidades de daños al hígado. Pero los medicamentos también conllevan ciertos riesgos. El médico de su hijo podrá explicarle las ventajas y desventajas de los medicamentos.Mujer con guantes que coloca un vendaje en la rodilla herida de un niño.

Proteja la salud de su hijo y prevenga la transmisión del virus

  • Pida al médico de su hijo que le dé una lista de los medicamentos que no debe tomar. Muchos medicamentos (con o sin receta) intensifican el esfuerzo que debe hacer el hígado y por lo tanto deben evitarse. Informe de la hepatitis del niño a todos los médicos que le receten medicamentos.

  • Tenga presente que algunas hierbas medicinales y suplementos pueden causar un esfuerzo excesivo del hígado. Consulte con el proveedor de atención médica de su hijo antes de darle cualquier tipo de fármacos sin receta.

  • Asegúrese de que su hijo coma alimentos sanos. Una dieta baja en grasa, con alto contenido de fibra y abundante fruta y verduras, puede ayudar a mantener la buena salud del niño.

  • Una vez que un niño ha tenido hepatitis B, no puede volver a contraerla, pero es importante vacunar al niño contra la hepatitis A. Este es otro tipo de hepatitis que puede causar daños graves al hígado.

  • Enseñe al niño a evitar el alcohol. El alcohol puede causar daños graves en el hígado de las personas que tienen hepatitis. Si enseña al niño a evitar el alcohol a una edad temprana, será más probable que no beba (o que beba menos) cuando sea adulto.

  • Asegúrese de que las demás personas en la casa se vacunen contra la hepatitis A y B.

  • Enseñe al niño a prevenir la transmisión de la hepatitis B a los demás. Tome las precauciones necesarias para evitar exponerse, o exponer a su hijo, a la hepatitis B.

 

¿Cuáles son los posibles problemas a largo plazo?

Un niño con hepatitis B crónica debe ir al médico con regularidad. La revisión periódica del hígado permite al médico observar si aparecen daños y puede ayudar a prevenir ciertos problemas. Se llevarán a cabo ciertas pruebas para determinar el estado del hígado del niño. El médico le explicará en más detalle la enfermedad del niño, con qué frecuencia debe programar las visitas de control, y cómo ayudar a mejorar la salud de su hígado.

Llame al médico si el niño:

  • Tiene señales de deshidratación: reducción de la cantidad de orina; orina muy oscura; boca seca; se niega a beber; ausencia de lágrimas al llorar

  • Está muy irritable o soñoliento

  • Pierde el conocimiento

  • Tiene hinchazón en las manos, los brazos, los pies, los tobillos, el abdomen o la cara

  • Sangra por la nariz, la boca o el recto, o bien tiene sangre en las heces

  • Le quedan marcas de contusiones (moretones) con mayor facilidad que de costumbre.

 

 

 
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