Instrucciones de alta para un choque anafiláctico (pediátrico)
A su hijo le han diagnosticado un tipo de reacción alérgica severa conocida como choque anafiláctico. Un choque anafiláctico puede ocurrir a los pocos minutos de haber estado expuesto a una sustancia que causa alergia. Ejemplos de sustancias que podrían causar esta reacción alérgica severa son la penicilina, las nueces, los cacahuates (manís), el medio de contraste intravenoso que se administra durante una tomografía axial computarizada, o una picadura de abeja. El contacto con esa sustancia, bien sea a través de la piel o al ingerirla, hace que ciertos líquidos escapen de los vasos sanguíneos hacia el área circundante. Esto provoca un descenso repentino de la presión arterial y puede dificultar la respiración, además de producir otros síntomas. Al haber menos flujo sanguíneo a consecuencia del descenso de la presión arterial, una menor cantidad de oxígeno llega al cerebro y a otros órganos, y el niño entra en estado de choque. Si no se trata rápidamente, un choque anafiláctico podría ser mortal. Esto es lo que debe hacer para proteger a su hijo.
Prevención de un ataque
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¡Tenga cuidado! Sea consciente de las alergias de su hijo y evítelas. Recuerde que un choque anafiláctico puede ser mortal.
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Informe al médico, dentista y farmacéutico del niño acerca de cualquier alergia a los medicamentos que tenga su hijo. Mantenga a mano una lista de medicamentos alternativos.
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Pregúntele a su médico si la inmunoterapia (inyecciones para las alergias) podría ayudar a su hijo.
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Al comer en restaurantes, informe al personal del restaurante que su hijo tiene alergias a ciertos alimentos. Pida información acerca de los ingredientes de las comidas para evitar un ataque.
Utilización del EpiPen
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Pídale al médico de su hijo que le recete un EpiPen o un EpiPen juvenil. Se trata de un kit que contienen una dosis inyectable de epinefrina (una hormona que aumenta el ritmo cardíaco y abre las vías respiratorias). Con este kit usted podrá aplicarle a su hijo una inyección de medicamento para contrarrestar la reacción alérgica hasta que llegue la asistencia médica.
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Aprenda a aplicarle a su hijo una inyección. Aunque esto le resulte difícil, recuerde que podría salvarle la vida.
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Si su hijo ya tiene edad para hacerlo, enséñele a usar el EpiPen o EpiPen juvenil.
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Asegúrese de verificar la fecha de vencimiento del EpiPen o EpiPen juvenil.
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Tenga más de un EpiPen a mano. Lleve siempre un kit consigo y mantenga un kit en la escuela o guardería de su hijo. Mantenga también un kit en casa en un lugar fácil de encontrar.
Cómo prevenir a los demás
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Permita que su hijo lleve un brazalete de identificación y alerta médica que describa su alergia y lo que se debe hacer durante una emergencia. Pregúntele a su médico cómo se obtiene un brazalete.
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Explique a sus familiares, amigos y otras personas lo que deben hacer si su hijo tiene una reacción alérgica severa y usted no está presente.
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Muéstreles cómo usar el EpiPen o EpiPen juvenil.
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Pídales que llamen al 911 y que le apliquen una inyección si creen que está teniendo una reacción alérgica.
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Si su hijo deja de respirar, pídales que empiecen la reanimación cardiopulmonar.
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Dígales que durante la reacción deben asegurarse de que su hijo esté acostado con las piernas elevadas durante la reacción alérgica.
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Visitas de control
Programe una visita de control según le indique el personal médico.
Obtenga atención médica inmediatamente si su hijo tiene
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Somnolencia, desmayo o pérdida del conocimiento
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Pulso acelerado
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Respiración con silbidos o problemas para respirar
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Náuseas y vómito
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Hinchazón de los labios, la lengua o la garganta
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Piel enrojecida con picazón, erupción o urticaria
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Piel pálida, fría y húmeda
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Aturdimiento
