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Cómo reducir el riesgo de desarrollar trastornos musculoesqueléticos (TME)

Se requiere de algo más que planificación para prevenir o controlar los trastornos musculoesqueléticos (TME). Esté dispuesto a aceptar nuevas ideas y a realizar cambios en su día laboral. Cada vez que reciba capacitación, utilice sus nuevos conocimientos. Una vez que conozca la forma adecuada de realizar un trabajo o utilizar una herramienta, hágalo siempre correctamente. Si se mantiene alerta, podrá identificar y controlar un factor de riesgo antes de que conduzca a una lesión.

Dos mujeres que ajustan la altura de una silla de oficina. De fondo, se ve un hombre que marca tarjeta. Si comparte una estación de trabajo, tal vez deba ajustar el equipo y los materiales para que se adapten a sus necesidades antes de comenzar a trabajar. Marque las opciones individuales, como por ejemplo la altura de las sillas, para hacer que sea más rápido y fácil.

Identifique y evalúe los riesgos

Muchas personas no saben que corren el riesgo de desarrollar un TME hasta que comienzan a sentir incomodidad. Éste no tiene por qué ser su caso. Infórmese acerca de los factores de riesgo de los TME. Trate de identificar cualquier factor de riesgo al cual esté expuesto y luego hable con su supervisor, quien podrá ayudarle a determinar el nivel de riesgo. Si ya está observando síntomas de TME, tales como fatiga o adormecimiento muscular constante, una evaluación médica puede ayudarle también a evaluar el riesgo.

Reduzca los riesgos

Reducir el riesgo de desarrollar un TME no tiene por qué ser algo costoso ni complicado. En muchos casos, mejorar su postura y reorganizar su área de trabajo puede ser sumamente útil. Asegúrese de poner en práctica estos principios ergonómicos en su casa también. Bien sea que esté cargando sus compras o dedicándose a alguno de sus pasatiempos, mantener una posición corporal segura puede ayudar significativamente a reducir el riesgo de una lesión.

Vigile y comunique

La vigilancia y comunicación constantes desempeñan también un papel muy importante en la reducción del riesgo de TME. No se olvide de un problema sencillamente porque ha hecho un esfuerzo para controlarlo. A medida que pasa el tiempo, trate de ver si el riesgo realmente está disminuyendo. Asimismo, cerciórese de que las medidas de control no estén causando ningún problema nuevo que pueda convertirse en un riesgo. Más aún, asegúrese de informarle a su supervisor cómo están funcionando las medidas de control. En algunos casos, es posible que haya que hacer pequeños ajustes.

 

 
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