Drenaje biliar percutáneo
La bilis es una sustancia producida en el hígado y almacenada en la vesícula biliar que ayuda a la digestión. Normalmente, sale del hígado a través de una serie de conductos (tubos naturales). Cuando uno de estos conductos se obstruye, o cuando se forma un orificio o una lesión en un conducto, la bilis se puede acumular en el hígado. El drenaje biliar es un procedimiento que permite extraer la bilis del hígado. El procedimiento lo lleva a cabo un médico especialmente capacitado conocido como radiólogo intervencionista.
Antes del procedimiento
Siga todas las instrucciones que le den para prepararse, tales como:
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No coma ni beba nada durante un período de 6 horas previas al procedimiento.
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Dígale al técnico qué medicamentos, hierbas o suplementos está tomando; si usted es mujer, infórmele si está embarazada, o si existe la posibilidad de que lo esté; o si tiene alergia al medio de contraste (tinte para rayos X) u otros medicamentos.
Durante el procedimiento
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Se pondrá una bata de hospital y se acostará en una mesa de rayos X.
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Se le colocará una sonda intravenosa a fin de administrarle líquidos y medicamentos. Es posible que se le dé medicamentos que le ayudarán a relajarse y lo adormecerán.
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Se le limpiará la piel de su estómago y se le aplicará un anestésico local.
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Se le insertará una aguja en el hígado. Se inyectará medio de contraste en los conductos. Esto permitirá ver claramente el sistema de conductos en los rayos X.
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Se le insertará un catéter (tubo delgado y flexible), el cual se conducirá hacia el hígado. Utilizando como guía imágenes radiográficas o de ultrasonido, el radiólogo desplazará el catéter hacia el conducto que se desea drenar.
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La bilis se extraerá de su cuerpo a través del catéter. Se conectará una bolsa al extremo del catéter a fin de recoger la bilis a medida que se drena.
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Durante el procedimiento, es posible que el radiólogo utilice el catéter para eliminar la obstrucción. En este caso, es posible que se coloque un stent (cilindro metálico) en el conducto a fin de ayudarlo a mantenerse abierto. Esto permite retirar el catéter, por lo general más adelante.
Posibles riesgos y complicaciones
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Infección interna o en el sitio de inserción
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Sangrado en el sitio de inserción
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Fuga de bilis hacia el abdomen
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Sangrado en el interior del hígado, lo cual puede requerir una transfusión de sangre
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Problemas debidos al medio de contraste, tales como una reacción alérgica o una lesión de los riñones
Después del procedimiento
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Es normal tener un poco de fiebre durante las primeras 24 horas posteriores al procedimiento.
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Probablemente permanecerá hospitalizado durante la noche o por más tiempo.
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Cuide del catéter y del sitio de drenaje según se le indique.
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Consulte con su médico acerca de cuánto tiempo deberá tener el catéter.
