Drenaje de abscesos
Un absceso es una cavidad de pus que se forma alrededor de una infección. Pus es un líquido compuesto de gérmenes (bacterias), glóbulos blancos y otras sustancias. Drenar un absceso es una forma de extraer pus de una zona u órgano infectado dentro del cuerpo. Esto ayuda a sanar la infección. El procedimiento lo lleva a cabo un médico especialmente capacitado conocido como radiólogo intervencionista.
Antes del procedimiento
Siga todas las instrucciones que le den para prepararse, tales como:
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No coma ni beba nada durante un período de
6 horas previas al procedimiento. -
Dígale al técnico qué medicamentos, hierbas o suplementos está tomando; si usted es mujer, infórmele si está embarazada o si existe la posibilidad de que lo esté; o si tiene alergia al medio de contraste (tinte para rayos X) u a otros medicamentos.
Durante el procedimiento
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Se pondrá una bata de hospital y se acostará en una mesa de rayos X. Puede acostarse boca arriba, boca abajo o de lado, según la ubicación del absceso.
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Se le colocará una sonda intravenosa a fin de administrarle líquidos y medicamentos. Es posible que se le administre medicamentos a través de la sonda intravenosa a fin de ayudarle a relajarse.
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Se limpiará la piel que cubre el absceso. Se le aplicará un anestésico local a fin de dormir la piel.
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Utilizando una tomografía computarizada (CT), rayos X o un ultrasonido como guía, el radiólogo insertará una aguja a través de la piel y la guiará hacia el absceso. La aguja se reemplazará luego con un catéter (un tubo delgado y flexible).
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El pus se drenará del absceso a través del catéter. Se conectará una bolsa o perilla de succión al catéter con el fin de recoger el pus a medida que se drena.
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El procedimiento puede tomar un total de 30 minutos o más, según la ubicación del absceso.
Posibles riesgos y complicaciones
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Formación de moretones o infección cerca del sitio de inserción
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Propagación de la infección
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Problemas debidos al medio de contraste, tales como una reacción alérgica o una lesión de los riñones
Después del procedimiento
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Es normal presentar un poco de fiebre durante las primeras 24 horas posteriores al procedimiento.
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El catéter y la bolsa de drenaje se mantendrán en su lugar durante varios días. Siga las instrucciones que le den en cuanto a cómo cuidar del catéter y del sitio de drenaje.
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Llame a su médico si presenta una fiebre superior a los
100°F, si experimenta un dolor nuevo o más intenso, si el pus deja de drenar a través del tubo, o si el tubo se mueve o se sale. -
Haga una cita de control con su médico para evaluar la infección y extraer el catéter.
