Traumatismo dental
Los dientes o la boca pueden lesionarse debido a un accidente o durante la práctica de deportes. El traumatismo dental no siempre puede parecer grave, pero hasta las lesiones menores pueden provocar infecciones u otros problemas. La clave para conservar su sonrisa radica en buscar ayuda en el acto.
Cuándo debe acudir a la sala de emergencias ("ER" por su sigla en inglés)
Para la mayoría de los traumatismos dentales, es importantísimo actuar sin demora. Cuanto más pronto se reciba tratamiento, mayores serán las probabilidades de salvar los dientes lesionados. Vaya de inmediato al dentista o a la ER si:
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Se parte uno o más dientes.
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Pierde uno o más dientes a causa de un golpe (coloque los dientes caídos en un vaso de leche fría y llévelos consigo).
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Tiene una cortada en el labio o lengua que no deja de sangrar.
Pasos para salvar un diente permanente
En caso de caída de un diente permanente:
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Agarre el diente por su parte superior y no por las raíces.
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Conserve el diente en un vaso de leche o de agua con sal (disuelva 1/4 de cucharadita de sal en 1 cuarto de galón de agua). Esto impide que el diente se seque.
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Consiga atención médica de inmediato.
Qué puede esperar en la ER
Le examinarán la herida. Si ha perdido un diente, es posible que un dentista logre reimplantárselo. Para obtener resultados óptimos, esto debe hacerse en la hora siguiente a la lesión. En algunos casos también se puede reparar un diente partido. Las cortadas y raspaduras pueden tratarse con compresas frías y apósitos.
Atención posterior
Una vez que esté en su casa, llame a su dentista enseguida si:
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Le da fiebre de más de
101 °F . -
Tiene secreciones en la zona de un diente reparado.
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Tiene dolor que empeora después de 24 horas.
