Procedimiento de timpanostomía (tubos en el oído)
Durante la cirugía, el otorrinolaringólogo (especialista en enfermedades de los oídos, la nariz y la garganta) elimina el líquido del oído medio del niño y le coloca un pequeño tubo dentro del tímpano, para crear un diminuto túnel entre el conducto auditivo externo y el oído medio. Este túnel permite equilibrar la presión de aire en ambos lados del tímpano, e impide que se acumule líquido. En la mayoría de los casos pueden operarse los dos oídos en menos de 30 minutos; si se están tratando también problemas de adenoides, la operación podría tardar un poco más.
Realización de la incisión
Una vez que el niño esté dormido, se le limpiará el conducto auditivo externo y, con ayuda de un microscopio de operación e instrumentos quirúrgicos especiales, el otorrinolaringólogo realiza una pequeña incisión en el tímpano (timpanotomía).
Eliminación del líquido
Se inserta un instrumento hueco por la incisión del tímpano; aplicando succión suave, se aspira el líquido a través del instrumento. Es posible que envíen una muestra de líquido a un laboratorio, para determinar si se trata de una infección viral o bacteriana.
Implatación del tubo
Una vez eliminado el líquido, el otorrinolaringólogo inserta un pequeño tubo por la misma incisión del tímpano (timpanostomía). La forma del tubo ayuda a mantenerlo en su posición. Para obtener los mejores resultados, el otorrinolaringólogo escoge el tubo más adecuado para su hijo.
Justo después de la operación
Cuando termine la operación, trasladarán a su hijo al área de recuperación. Una vez que se haya despertado por completo, es probable que usted pueda llevárselo a casa.
Llame al pediatra si:
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Hay sangrado copioso o persistente después de las primeras 48 horas.
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Se drena un líquido pegajoso o descolorido después de las primeras 48 horas.
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Su hijo tiene fiebre alta que no baja.
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Su hijo está mareado, confundido, muy soñoliento o presenta un cambio de estado mental.
