Manejo de la falta de aliento: Control del estrés
Si usted tiene problemas pulmonares, tal vez le cueste respirar. El estrés puede provocar falta de aliento; aprenda a relajarse y a controlar el estrés para prevenir la falta de aliento y los ataques de pánico.
La crisis de ansiedad
Cuando le falta el aliento, los músculos del cuello, el hombro y el tórax se vuelven tensos; usted se angustia y comienza a respirar más rápido. Sus músculos respiratorios se cansan y atrapan aire en los pulmones; tal vez sienta opresión en el pecho. La ansiedad le aumenta; usted podría comenzar a sentir pánico.
Detenga el pánico antes de que comience
La clave para controlar el pánico consiste en romper el ciclo antes de que comience. Cuando le empiece a faltar el aliento, siéntese, relaje los brazos y los hombros e inclínese hacia adelante, apoyando la parte superior del cuerpo en sus antebrazos. Inspire lento y profundo, luego espire lento y por completo. Tárdese al menos dos veces más en espirar que en inspirar.
Aprenda a relajarse
Para controlar el estrés, evite hacer las cosas que lo provocan y relájese en lo que comience a sentir tensión. Encuentre un lugar tranquilo y siéntese o acuéstese en una posición cómoda. Cierre los ojos y trate de hacer lo siguiente:
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Imagínese que está en un lugar ideal, haciendo una actividad que usted disfruta. "Quédese" en ese lugar hasta relajarse.
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Lentamente, tense y luego relaje cada parte de su cuerpo. Comience por los dedos de los pies y recorra gradualmente hasta el cuero cabelludo. Al inspirar, apriete los músculos y manténgalos tensos por varios segundos; luego relájese al espirar.
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También puede relajarse haciendo tai chi o yoga, rezando, meditando, o escuchando música o cintas de relajación.
