Enfermedad pulmonar intersticial
La enfermedad pulmonar intersticial (llamada a veces enfermedad pulmonar restrictiva) consiste en un grupo de trastornos que conllevan la inflamación de los pulmones y la formación de tejido cicatricial en los mismos. Es posible que le resulte más difícil respirar profundamente o bien tal vez tenga una tos seca y un ligero malestar en el pecho.
La enfermedad pulmonar intersticial no es asma, aunque algunos de los síntomas como la falta de aliento pueden ser similares.
El interior de sus pulmones
Cuando usted respira, el aire entra y sale de los pulmones a través de una red de vías respiratorias ramificadas llamadas bronquiolos. El oxígeno (O2) y el dióxido de carbono (CO2) se intercambian en los alvéolos. El oxígeno pasa de los alvéolos a los vasos sanguíneos a través de un tejido llamado intersticio. A continuación, los vasos sanguíneos transportan la sangre oxigenada al resto del cuerpo. El dióxido de carbono se transfiere en sentido contrario, de los vasos sanguíneos a los alvéolos, y luego se expulsa del cuerpo al espirar el aire.
Cómo se dañan los pulmones
La enfermedad pulmonar intersticial se desarrolla en varias etapas.
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Primero se lesionan los alvéolos y se inflaman los pulmones.
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A continuación se forma tejido cicatricial y los pulmones pueden volverse rígidos.
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Una vez que el daño a los pulmones es significativo, el oxígeno no puede pasar fácilmente a través del intersticio.
Causas de la enfermedad pulmonar intersticial
En la mayoría de los casos, la enfermedad pulmonar intersticial no tiene causa conocida. Algunas de las causas conocidas son:
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Polvo de amianto o de sílice, gases, humos o productos tóxicos
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Ciertos productos químicos y fármacos (quimioterapia u otros medicamentos)
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Radioterapia
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Infecciones pulmonares
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Enfermedades del tejido conectivo (como esclerodermia, lupus sistémico o artritis reumatoide)
Tratamiento de de la enfermedad pulmonar intersticial
La enfermedad pulmonar intersticial no puede curarse, pero el tratamiento puede ayudarle a sentirse mejor. El tratamiento puede incluir medicamentos, técnicas de respiración, ejercicio y control del estrés. En algunos casos, el transplante de pulmón puede ser una opción viable. Su equipo de salud puede estar integrado por los siguientes profesionales:
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Un proveedor de atención médica primaria, médico de cabecera o equivalente.
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Un neumólogo o especialista en problemas pulmonares.
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Una enfermera especialista en neumología que le ayude a entender y llevar a cabo su tratamiento.
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Un especialista en rehabilitación pulmonar para ayudarle a fortalecerse mediante el ejercicio.
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Un trabajador social para ayudarle con sus necesidades diarias, su vida familiar y el manejo del estrés.
