Después de la toracoscopia
Después de la operación, usted se despertará en la sala de recuperación. Al principio, es probable que se sienta atontado y con sed. Le pondrán líquidos y medicamentos contra el dolor por medio de una línea intravenosa, y le medirán la respiración y los latidos cardíacos mediante unos monitores.
La recuperación en el hospital
Para ayudar a despejar los pulmones y prevenir inflamaciones, un terapeuta le enseñará unos ejercicios respiratorios que usted tendrá que practicar aproximadamente cada hora. Según cómo se sienta usted, una enfermera o terapeuta le ayudará a ponerse de pie y caminar poco después de la cirugía, para hacer circular la sangre y acelerar la recuperación. La toracoscopia requiere una hospitalización de
La recuperación en casa
Al volver a su casa, siga las instrucciones de su médico para cuidar las incisiones y los pulmones. Estas instrucciones podrían incluir:
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Tómese sus calmantes tal como lo indique la receta, para ayudar a aliviar el dolor, facilitar la realización de actividades y permitir que usted respire hondo.
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Camine para hacer circular la sangre y fortalecer los músculos, pero evite las actividades vigorosas, levantar objetos pesados y manejar vehículos por varias semanas.
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Siga practicando los ejercicios respiratorios que le enseñó su terapeuta.
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Reanude las relaciones sexuales cuando se sienta dispuesto a hacerlo.
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Pregúntele a su médico cuándo puede volver a su trabajo.
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Vaya a sus citas de control con el médico, quien revisará cómo se está recuperando y hablará con usted acerca de los resultados del procedimiento.
Cuándo debe llamar al médico
Después del procedimiento, llame a su médico si tiene cualquiera de los síntomas siguientes:
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Le falta el aliento.
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La herida está muy roja o echa líquido.
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Tiene un dolor repentino y agudo en el pecho.
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Tiene fiebre de más de
101.0°F. -
Escupe sangre de color rojo vivo al toser.
