Para niños: El asma y la gimnasia
Aunque tengas asma, podrás disfrutar haciendo deportes si aprendes a practicarlos sin peligro. ¡Las actividades físicas hasta pueden aliviarte el asma! Además de divertirte, saldrás ganando de muchas formas, porque la gimnasia:
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Mejora la salud de tus pulmones, y así el asma te molesta menos.
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Te enseña nuevas maneras de estirarte, alcanzar objetos y moverte.
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Te da mucha energía.
Primero la seguridad
Tu doctor te dirá cómo puedes hacer gimnasia sin peligro de que te dé asma. Puedes hacerle las siguientes preguntas:
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¿Debo usar mi inhalador antes de hacer gimnasia?
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¿Por cuánto tiempo puedo hacer gimnasia cada día?
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¿Cómo sé que debo ir más despacio o descansar? ¿Puedo hacer gimnasia si estoy resfriado?
Cuéntale a tu maestro de gimnasia o entrenador que tienes asma. Ponte de acuerdo con él para darle una “señal de asma”. Cuando necesites ir más despacio o pararte, envíale la señal.
Antes y después de hacer gimnasia
Sea cual sea tu deporte, trata de seguir estas sugerencias de seguridad para el asma cada vez que lo practiques:
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Usa tu inhalador, si tu doctor te dice que lo hagas.
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Haz ejercicios de calentamiento por
5 minutos, estirándote o trotando. -
Recuerda, tienes que ser capaz de hablar mientras haces gimnasia. Si te da asma, ve más despacio o párate.
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Cuando termines, estírate o simplemente ve más despacio.
Pon atención al clima
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Si hace frío, abrígate bien. Respira por la nariz y no por la boca. Esto calienta el aire antes de que te entre en los pulmones.
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Haz gimnasia adentro si afuera hace mucho calor, o el aire está muy sucio o lleno de polen.
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Toma agua o jugo antes, durante y después de hacer gimnasia.
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¡No te des por vencido con la gimnasia! Si todavía te da asma, pregúntale al doctor qué otras cosas puedes hacer.
