¿Qué son los quistes del ovario?
Normalmente un quiste es una bolsita llena de líquido, como un pequeño balón de agua. La mayoría de quistes son inofensivos y desaparecen por sí solos, y nadie sabe exactamente por qué se forman. Generalmente se desarrollan despacio y pocas veces son cancerosos en mujeres de menos de 50 años. Su tamaño puede variar. Pueden ser tan pequeños como un chícharo (arveja) o tan grandes como una toronja. Muchos quistes no causan ningún síntoma y se descubren sólo durante una revisión ginecológica.
Quiste funcional
El quiste funcional es el tipo más común. Se forma cuando un folículo no suelta un óvulo maduro o cuando sigue creciendo después de soltar el óvulo. Normalmente, los quistes funcionales ocurren solamente en un ovario y se encogen por sí solos al cabo de 1 ó 3 meses. Estos quistes pocas veces se retuercen o revientan, causando dolor.
Quiste dermoide
A veces, un óvulo sin fertilizar empezará a crecer en distintos tipos de tejido como la piel, la grasa, el pelo y los dientes. Esta clase de quiste se llama quiste dermoide. Los quistes dermoides pueden formarse en uno o en ambos ovarios. Normalmente no dan síntomas, pero si se retuercen o revientan, pueden causar mucho dolor.
Endometrioma (quiste “de chocolate”)
A veces, un tejido parecido al recubrimiento del útero (endometrio) crece y se pega al exterior de los ovarios. Esta clase de quiste se conoce como quiste “de chocolate”, porque es de color marrón oscuro. Pueden formarse en uno o en ambos ovarios. Normalmente causan dolor, especialmente cuando se va a menstruar (tener la regla) o al mantener relaciones sexuales.
Cistoadenoma benigno
Si la cápsula que envuelve el ovario se desarrolla puede formar un cistoadenoma. Estos quistes pueden formarse en uno o en ambos ovarios. Normalmente no causan síntomas, pero, si se agrandan, pueden ejercer presión sobre los órganos cercanos a los ovarios y causar dolor. Un quiste que presione la vejiga puede causar ganas frecuentes de orinar. Algunas veces estos quistes se revientan y sangran.
