Tratamiento de las úlceras por presión: Limpieza y apósitos
Es esencial que las úlceras por presión se mantengan limpias, húmedas y cubiertas para ayudar a reducir el riesgo de infección y acelerar el proceso de curación. Para promover la curación, limpie las úlceras cada vez que cambie el apósito. Escoja siempre el tipo de limpiador y apósito más adecuados.
Advertencia
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No utilice lámparas de calor o agentes secantes como alcohol, ya que estos secan las heridas y pueden destruir el nuevo tejido frágil.
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No utilice antisépticos, como povidona yodada o agua oxigenada, debido a su toxicidad para las nuevas células.
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Recuerde que si los apósitos se secan, pueden adherirse al nuevo tejido y arrancarlo cuando se quitan. Quite o cambie los apósitos antes de que se sequen.
Irrigación de las heridas
Puede usarse un catéter o jeringa de irrigación con solución salina para enjuagar y limpiar los residuos de la úlcera. También pueden usarse limpiadores de heridas para desprender y limpiar los residuos. La cantidad de presión que se usa en la irrigación debe ser suficiente para limpiar la herida sin dañarla. Siga las técnicas de irrigación indicadas en su centro.
Humectación
Es esencial mantener la herida limpia y húmeda para promover la curación. Ciertos apósitos mantienen las úlceras humedecidas. Asegúrese de llenar los espacios con apósito (ligeramente flojo) para prevenir la acumulación de líquido y bacterias. Los hidrogeles también ayudan a mantener la humectación.
Tipos de apósitos
Existen muchos tipos de apósitos disponibles. Asegúrese de seguir las instrucciones del fabricante para el tipo específico de apósito que esté usando. Si una herida no responde a un cierto tipo de apósito, considere la posibilidad de cambiar el plan de tratamiento.
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Gasa húmeda: ayuda a mantener la humectación de la herida y absorbe el exceso de líquido. La gasa debe estar solamente húmeda (no completamente mojada) con solución salina. Una gasa demasiado mojada puede debilitar el tejido circundante.
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Películas transparentes: son delgadas y flexibles, y ayudan a proteger las heridas del agua y de las bacterias.
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Hidrocoloides: absorben los exudados, formando un gel no adhesivo para ayudar a mantener la humectación de la herida. Los hidrocoloides también protegen la herida del agua y de las bacterias.
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Hidrogeles: son geles acuosos en capas de apósitos que mantienen la humectación de la herida. También se usan para aliviar el dolor.
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Apósitos de alginatos: son apósitos muy absorbentes hechos a partir de algas. Cuando se combinan con los exudados de una herida, estos apósitos pueden formar un gel que ayuda a mantener la humectación de la herida.
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Espumas: absorben el exudado y mantienen la humectación de la herida. Se usan para cubrir o rellenar las heridas.
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Colágenos: absorben el exudado, ayudan a mantener la humectación de la herida y pueden también promover el crecimiento de tejido nuevo.
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Apósitos antimicrobianos: ayudan a prevenir y tratar las infecciones. Estos apósitos vienen en muchas formas diferentes.
Terapia por presión negativa tópica
La terapia por presión negativa tópica (también conocida como cierre de heridas por vacío) elimina los exudados, ayuda a inhibir la reproducción de bacterias y promueve el aporte sanguíneo y la granulación. En primer lugar se coloca sobre la herida un apósito de espuma y se cierra la herida con un apósito oclusivo. A continuación se coloca un tubo conectado a una bomba para crear sobre la herida una presión inferior a la atmosférica. Recuerde que muchos pacientes podrían requerir analgesia, ya que los cambios de apósitos pueden ser dolorosos.
