Primeros auxilios: Exposición al calor
El calor intenso puede causar pérdida excesiva de fluídos a través del sudor (agotamiento por calor). Si el cuerpo no se enfría, aún cuando el sudor cesa, la temperatura corporal continúa elevándose hasta causar daños a los órganos vitales (insolación).
El cerebro funciona como un regulador que mantiene el cuerpo a una temperatura saludable alrededor de 98°F. La exposición prolongada a un calor extremo puede afectar este termostato natural. Recuerde: Cuando la temperatura del cuerpo se desvía de lo normal, ocurrirán problemas en un futuro cercano.
1
Baje la temperatura del cuerpo
-
Lleve a la víctima a un sitio donde haya sombra, y enfríela con compresas de agua fría. Enfríe la cabeza, el cuello, la ingle y debajo de los brazos.
-
Haga que la víctima se acueste boca arriba. Elévele los pies alrededor de 12 pulgadas para disminuir el riesgo de shock.
-
Observe a la víctima cada
15 minutos, continúe enfriándola a medida que sea necesario.
2
Administre líquidos fríos
-
Si la víctima está alerta, déle líquidos claros. Ofrézcale agua fría o a temperatura ambiente. Las bebidas para deportistas son una buena opción.
-
NO le dé bebidas que contienen leche ya que pueden causar náuseas.
Solicite ayuda médica en cualquiera de los siguientes casos:
-
La víctima está sudando excesivamente, pero la piel se siente fría y húmeda.
-
La víctima se siente mareada o débil.
Llame al 911 inmediatamente si la víctima presenta:
-
Piel caliente y seca al tacto
-
Somnolencia, desorientación y pérdida de conciencia
-
Pérdida de control muscular
Mientras espera por ayuda:
-
Tranquilice a la persona.
-
Suministre tratamiento para el shock o dé respiración de salvamento o RCP si fuese necesario.
