Primeros auxilios: Vendajes
Cubrir una herida en la piel ayuda a controlar la hemorragia y protege contra la infección. Las compresas o apósitos son almohadillas de gasa o de tela que pueden ser colocados directamente sobre la herida para absorber sangre y otros fluidos. Las vendas de tela cubren las compresas y las sostienen en su lugar.
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Envuelva o tape la herida
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Use guantes u otra protección para evitar contacto con la sangre de la víctima.
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Limpie la herida con un jabón suave y agua.
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Coloque una compresa de gasa limpia sobre la herida entera. Las compresas de gasa permiten que el aire pase y de esta manera la herida sana más rápido. Las que no se pegan tienen una superficie especial que no se adhiere a la herida.
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Si la sangre pasa a través de la compresa, coloque otra compresa sobre la primera.
2
Cubra el vendaje
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Use un rollo de gasa o tiras de tela para envolver el apósito y el área alrededor de la herida varias veces.
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Extienda el vendaje por lo menos una pulgada más a cada lado del apósito.
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NO coloque el vendaje tan apretado que pueda interferir con la circulación de la sangre a los tejidos sanos.
3
Asegure el vendaje
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Amarre o coloque una cinta adhesiva sobre el vendaje.
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NO asegure el vendaje tan apretado que el color de los dedos de las manos o de los pies es pálido o azul.
4
Check Circulation
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Examine la circulación en el área debajo del vendaje después de varios minutos y de nuevo después de varias horas. La piel puede aparecer azul o pálida o puede sentirse fría. Las señales de una mala circulación son el adormecimiento y hormigueo.
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Si la circulación se ha reducido, afloje el vendaje inmediatamente. Si los síntomas continúan, busque de inmediato atención médica.
