El cuidado de la familia después de una lesión cerebral
Toda lesión cerebral produce algún cambio en el paciente, causando dificultades tanto para ella como para su familia. Hable y organícese con el resto de su familia. Aunque tenga que desempeñar nuevas funciones, no deje de hacer las cosas que le importan. Consiga ayuda y encuentre maneras para que la familia siga adelante.
No desatienda al resto de su familia. Hablen y pasen tiempo juntos; hagan planes para el futuro. No olvide que hay que seguir viviendo.
Podría tener sentimientos encontrados
Es normal que sienta rabia o culpabilidad a medida que va entendiendo la magnitud de la lesión de su ser querido. Tanto usted como sus familiares deben tener la libertad de expresarse abiertamente. Un consejero podría ayudarles a adaptarse a este cambio repentino en su vida.
Planifique por adelantado
Su ser querido, ¿vivirá en su propia casa, o estará en capacidad de vivir solo? ¿Qué sucederá con la familia? Consulte con un trabajador social sobre los servicios de apoyo que ofrece el gobierno. Un asesor financiero puede ayudarle a planificar el futuro.
Reevalúe las tareas domésticas
Éste es un buen momento para reevaluar sus quehaceres y costumbres. Haga una lista de sus tareas cotidianas y luego pregúntese:
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¿Es absolutamente necesario hacer esto?
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¿Es necesario hacerlo con esta frecuencia?
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¿Hay una mejor manera de hacerlo?
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¿Quién más puede hacerlo?
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¿Nos podemos turnar?
Conserve sus pasatiempos y amigos
A pesar de la lesión de su ser querido, la vida sigue adelante. Tómese el tiempo de relajarse y hacer las cosas que usted disfruta. Trate de mantenerse en contacto con sus amigos y haga nuevas amistades. Hable de temas que no tengan que ver con el paciente.
Conserve su salud
Siga estas sugerencias para cuidar de su salud:
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Haga algún ejercicio todos los días: estírese; salga a dar un paseo; vaya al gimnasio con sus amigos o tome una clase semanal.
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Coma alimentos frescos, como frutas y verduras.
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Cuando se canse, duerma; una siesta puede levantarle el ánimo y darle energía.
Pida la ayuda necesaria
Ni usted ni nadie están en capacidad de hacer todo por su cuenta. Pida ayuda y acéptela cuando se la ofrezcan. No se preocupe de tener que devolver los favores. Solicite a un amigo que lo escuche; deje que sus vecinos hagan alguna diligencia por usted o le arreglen un poco el jardín.
