Cirugía de la tiroides
Riesgos y complicaciones
-
Sangrado
-
Infección
-
Daño a los nervios en las cuerdas vocales, lo cual puede causar voz ronca, temporal o permanente.
-
Daño permanente en las glándulas paratiroideas, haciendo que pierdan actividad (hipoparatiroidismo). Debido a que estas glándulas controlan la cantidad de calcio en la sangre, es posible que le sea necesario tomar suplementos de calcio permanentes.
Mediante cirugía se puede extraer un bocio, nódulo o glándula tiroidea agrandados y no controlables con medicamentos, o una glándula tiroidea cancerosa.
Preparación para la cirugía
Pregunte a su médico si necesita dejar de tomar aspirina u otros medicamentos, suplementos o hierbas medicinales antes de la operación. A menos que le indiquen lo contrario, no coma ni beba nada desde
El procedimiento quirúrgico
Le administrarán fluidos y medicamentos mediante sonda intravenosa, y le darán anestesia general para que esté dormido durante la operación. Primero se hace una incisión en el cuello, a lo largo de un pliegue en la piel. El cirujano puede extirpar la mitad de la glándula tiroidea (lobectomía) o la mayor parte de la misma (tiroidectomía subtotal) o bien la glándula entera (tiroidectomía total). En algunas ocasiones, la decisión acerca de la porción de la tiroides que se va a extirpar no puede tomarse hasta que el cirujano haya hecho la incisión y pueda ver el área alrededor de la glándula. Una vez completado el procedimiento, la incisión se cierra con tiras, grapas o suturas quirúrgicas. En ciertos casos se puede dejar una sonda de drenaje en la incisión para permitir la salida del líquido que pueda acumularse.
Después del procedimiento
Por lo general, el paciente puede comenzar a comer y a beber normalmente en la noche siguiente a la operación, pero es posible que se encuentre todavía un poco mareado por la anestesia. Una vez que el efecto de la anestesia se le haya pasado completamente, podrá levantarse y caminar. Es posible que le den medicamentos orales para el dolor durante el primer día, pero el dolor suele ser mínimo. Es normal que tenga irritación de garganta y voz ronca durante una semana, aproximadamente, después de la cirugía. Durante su estadía en el hospital, lo mantendrán en observación para ver si hay sangrado y para comprobar que las glándulas paratiroideas funcionen normalmente, ya que el estrés causado por la cirugía puede inhibir temporalmente estas glándulas, en cuyo caso le darán suplementos de calcio durante algunos días.
