Tratamiento del cáncer de vejiga: Radiación
La radiación es una forma de tratar el cáncer con rayos de energía que destruyen las células cancerosas. El tumor se reduce con cada dosis que se aplica. Las células cancerosas mueren y son sustituidas por células sanas. Es posible usar radiación por sí sola o combinada con quimioterapia, antes o después de una operación.
Destrucción de las células cancerosas con radiación
El oncólogo radiólogo diseñará el plan de tratamiento adecuado para su caso, que estará basado en una evaluación de su enfermedad y su salud en general. La radiación puede estar dirigida a la vejiga misma, así como a otras áreas a las cuales se haya extendido el cáncer.
Durante el tratamiento
Se le pedirá que se ponga una bata y un técnico le ayudará a colocarse en la mesa. Se dirigirán dosis cortas de radiación a los puntos necesarios. Los tratamientos duran unos pocos minutos y se administran una vez al día,
Después del tratamiento
Se pueden realizar actividades normales poco tiempo después de salir de cada sesión. Una vez terminado todo el tratamiento, es posible que usted siga sintiendo algunos efectos secundarios, los cuales por lo general desaparecen a las pocas semanas.
Efectos secundarios a corto plazo
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Diarrea leve a moderada
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Irritación de la vejiga (ardor, deseo de orinar con frecuencia)
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Fatiga leve (poca energía)
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Pérdida del vello púbico
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Irritación o hemorragia rectal (en raras ocasiones)
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Sangre en la orina
Riesgos y posibles complicaciones
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Irritación continua de la vejiga
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Pérdida del funcionamiento de la vejiga
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Impotencia
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Hemorragia de la vejiga (en raras ocasiones)
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Lesiones permanentes en el intestino o recto (en raras ocasiones)
