Riñones sanos
Una de las funciones principales de los riñones sanos es limpiar la sangre. Dos riñones normales pueden filtrar los desechos y el exceso de líquido de cientos de litros de sangre al día, manteniendo de esta forma el equilibrio químico que el cuerpo necesita para conservarse vivo y saludable.
Si fallan los dos riñones (insuficiencia renal crónica terminal), los desechos producidos por las funciones normales de las células se acumulan en la sangre (uremia); con el tiempo, este problema puede amenazar su salud.
La eliminación de desechos
Los riñones forman parte de un sistema que elimina los desechos del cuerpo. Para que este sistema pueda funcionar, los riñones y el tracto urinario deben desempeñar sus funciones a cabalidad.
Los vasos transportan la sangre
Los pequeños vasos sanguíneos situados en el interior de los riñones transportan la sangre a las unidades de filtración. Estos vasos se encogen y ensanchan, para poder controlar la presión dentro de los riñones.
Los filtros limpian la sangre
La sangre se limpia al pasar por las unidades de filtración. Aquí se extraen los desechos y el exceso de líquidos para elaborar la orina. El líquido limpio y ciertas sustancias químicas vitales (sales y enzimas) son devueltos a la sangre en cantidades adecuadas.
El tracto urinario elimina los desechos
Hay dos tubos, llamados los uréteres, que conectan los riñones con la vejiga (lugar donde se acumula la orina). Cuando se llena la vejiga, la orina se expulsa del cuerpo a través de un tubo (la uretra).
