Cuidado de las heridas
Cuidar de su herida de la forma adecuada le ayudará a sanar. Su proveedor de atención médica puede enseñarle cómo limpiar y vendar la herida. También puede explicarle cómo saber si la herida está sanando normalmente. Siga estos pasos básicos:
Lávese las manos
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Use jabón líquido y cúbrase las manos con él durante
2 minutos. Frótese bien entre los dedos y debajo de las uñas. -
Enjuáguese con agua tibia, con los dedos apuntando hacia abajo.
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Use una toalla de papel para secarse las manos y cerrar la llave.
Retire el vendaje usado
Con cuidado, quítese el vendaje usado. Si tiene un drenaje o tubo en la herida, tenga cuidado de no jalarlo.
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Póngase guantes desechables si está vendando la herida de otra persona o si la suya está infectada.
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Afloje la cinta adhesiva jalando con suavidad hacia la herida.
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Saque el vendaje de capa en capa.
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Tire el vendaje a una bolsa de plástico. Después, quítese los guantes.
Examine la herida
Cada vez que cambie el vendaje, examine la herida cuidadosamente para asegurarse de que está sanando normalmente.
Cubra la herida
Lávese las manos de nuevo. Limpie y cubra la herida tal como le indicó el médico o enfermera. Póngase unos guantes nuevos si está vendando la herida de otra persona o si la suya está infectada. Si tiene un drenaje o tubo en la herida, tenga cuidado de no jalarlo.
Llame al proveedor de atención médica si observa alguno de los siguientes:
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Tiene el vendaje empapado de sangre.
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Sale un líquido rosado de la herida.
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Aumenta la supuración de la herida o la secreción es amarillo-verdosa o huele mal.
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Hinchazón en aumento, dolor o enrojecimiento de la piel alrededor de la herida.
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Cambio en el color de la herida.
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Aumento del tamaño de la herida. También reporte una temperatura superior a los
101.0 °F , aumento de fatiga o pérdida de apetito.
