Limpieza de la traqueotomía
Llame inmediatamente al 911 (emergencias) si tiene dificultad para respirar.
Limpie el tubo de traqueotomía y la piel alrededor al menos una vez al día. La limpieza ayuda a prevenir la infección y la irritación de la piel. Siga estos pasos y todas las instrucciones que le hayan dado.
1. Prepare los utensilios necesarios
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Escoja una superficie limpia y bien iluminada cerca de un lavabo y de un espejo, y coloque sobre ella sus utensilios: vendas que no tengan pelusa, hisopos de algodón, cepillo para el tubo de traqueotomía y un recipiente con una mezcla de agua destilada y agua oxigenada a partes iguales.
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Lávese las manos con agua tibia y jabón. Póngase guantes limpios, desechables y sin polvo antiadherente.
2. Extraiga la cánula interior
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Sostenga con una mano la placa del cuello. Con la otra mano, desprenda la cánula interior (tubo) y extráigala con cuidado.
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No quite la cánula exterior.
3. Limpie la cánula interior
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Sumerja la cánula interior en una mezcla de agua destilada y agua oxigenada a partes iguales.
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Si la cánula interior es reusable, límpiela con el cepillo especial para tubo de traqueotomía. No utilice un cepillo de dientes. Enjuague la cánula interna con agua destilada.
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Introduzca la cánula interior, recién enjuagada, en la cánula exterior. Encaje la cánula interior en su sitio.
4. Limpie la placa del cuello y la piel
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Si usa una gasa entre la placa y la piel, quítela. Limpie la placa del cuello y la piel bajo la misma. Use una gasa limpia o un hisopo de algodón humedecido en agua destilada. Seque la piel con toques suaves (sin frotar).
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Si su médico se lo ha indicado, ponga una gasa limpia y precortada detrás de la placa para proteger la piel.
