Lavado de una sonda intravenosa
Lave su sonda intravenosa con la frecuencia que le indiquen. Use
1
Llene una jeringa
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Destape una botella nueva de solución salina o heparina, o limpie con alcohol la tapa de caucho de una botella que ya esté abierta.
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Jale hacia atrás el émbolo de la jeringa hasta la can'tidad que requiera de solución salina o de heparina. Destape la jeringa e insértela en la tapa de caucho y luego empuje el émbolo hasta el fondo.
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Ponga la botella del revés con la aguja aún en su interior. Jale hacia atrás el émbolo y extraiga
5 cc de solución salina o3 cc de heparina.
2
Extraiga el aire de la jeringa
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Sujete la jeringa con la aguja apuntando hacia arriba. Dé golpecitos rápidos y seguidos a la jeringa. Las burbujas grandes deberían subir a la superficie.
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Lentamente, empuje el émbolo hasta que salga una gotita de solución salina o heparina por la punta de la aguja. Vuelva a colocar la tapa a la aguja para que ésta permanezca estéril cuando la deje en algún sitio.
3
Limpie el orificio (puerto) de inyección
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Limpie el orificio (o puerto) de entrada con alcohol para disminuir el riesgo de que entren gérmenes en la sonda intravenosa.
4
Inyecte la solución salina o la heparina
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Abra la pinza de la sonda. Quítele la tapa a la aguja y luego insértela en el orificio o puerto de inyección.
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Lave la sonda. Empuje el émbolo lentamente y con suavidad. No aplique fuerza.
5
Acabe el lavado
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Cierre la pinza del catéter justo antes de que se vacíe la jeringa. Esto evita que la sangre fluya al interior de la sonda. Nota: Algunas sondas pueden no requerir pinzas.
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Retire la aguja y la jeringa del puerto de inyección. Colóquelas en un recipiente para objetos punzantes. Vuélvala a lavar si se lo indican.
