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Lavado de una sonda intravenosa

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Lave su sonda intravenosa tal como le hayan indicado su médico o su proveedor de atención médica. El procedimiento de lavado específico dependerá del tamaño y el tipo de su sonda, su cronograma de medicamentos y las políticas y procedimientos que emplee su proveedor de atención médica. Además, los procedimientos para lavar una sonda intravenosa de niños y bebés serán diferentes que para la sonda de adultos.

Lave la sonda intravenosa después de cada uso, o una vez al día si no está en uso. Le dirán cuánta solución de lavado y de qué tipo tiene que usar. Por lo general, la solución de lavado es una solución salina normal (una solución estéril de agua y sal). Algunas sondas solamente necesitan lavarse una vez a la semana si no están en uso, consúltelo con su proveedor de atención médica. Si se lo indican, enjuáguela con una solución de heparina después del segundo lavado con solución salina. La solución de heparina se utiliza para evitar que la sonda se obstruya.

Después de lavarse las manos con agua tibia del grifo y jabón, o un gel para manos hecho con alcohol:

1

Llene una jeringa (si no está usando una jeringa ya preparada o prellenada)

  • Destape una botella nueva de la solución que le hayan indicado para el lavado, o emplee un disco de algodón embebido en alcohol o un hisopo antimicrobiano o antiséptico para limpiar la tapa de caucho de una botella que ya esté abierta.

  • Jale hacia atrás el émbolo de la jeringa hasta la cantidad que requiera de solución salina o de heparina. Destape la jeringa o dispositivo sin aguja e insértelo en la tapa de caucho y luego empuje el émbolo hasta el fondo.

  • Ponga la botella del revés y jale el émbolo hacia atrás para extraer la cantidad de solución que le hayan indicado. Por lo general, es una cantidad de 3 cc (centímetros cúbicos), pero puede ser una cantidad mayor o menor según su situación específica.

2

Extraiga el aire de la jeringa

  • Sujete la jeringa con la aguja o el dispositivo sin aguja apuntando hacia arriba. Dé golpecitos rápidos y seguidos a la jeringa. Las burbujas grandes deberían subir a la superficie.

  • Lentamente, empuje el émbolo hasta que salga una gotita de solución salina o heparina por la punta. Vuelva a colocar la tapa a la aguja o al dispositivo sin aguja para que permanezca estéril si apoya la jeringa en algún sitio.

3

Limpie el orificio (puerto) de inyección

  • Limpie el orificio (o puerto) de entrada con un disco de algodón embebido en alcohol para disminuir el riesgo de que entren gérmenes en la sonda intravenosa.

4

Inyecte la solución salina o la heparina

  • Abra la pinza de la sonda. Quítele la tapa a la aguja o al dispositivo sin aguja, y luego insértela en el orificio o puerto de inyección.

  • Lave la sonda. Empuje el émbolo lentamente y con suavidad. No aplique fuerza.

5

Acabe el lavado

  • Cierre la pinza de la sonda justo antes de que se vacíe la jeringa. Esto evita que la sangre fluya al interior de la sonda. Nota: Algunas sondas pueden no requerir pinzas.

  • Retire la aguja o el dispositivo sin aguja, y la jeringa del puerto de inyección.

  • Colóquelos en un recipiente para objetos punzantes.

  • Vuelva a lavar si se lo indican.

 

 
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