Qué es el síndrome del intestino irritable (IBS)
Las personas que tienen el síndrome del intestino irritable (IBS, por sus siglas en inglés) tienen tractos digestivos que normalmente reaccionan a ciertas sustancias o al estrés. Esto produce síntomas como retorcijones, gas, hinchazón, dolor, estreñimiento y diarrea. A veces también se le llama “colon espástico” y es una condición médica común.
IBS: un problema de motilidad
El movimiento muscular que hace que pase la comida a través del tracto digestivo se llama motilidad. Cuando se tiene IBS, la motilidad normal del tracto digestivo, sobre todo del colon, se ve afectada. La motilidad puede acelerarse, o hacerse más lenta e irregular. Si las heces pasan demasiado rápido por el colon, no se absorbe suficiente agua, y como resultado las deposiciones pueden ser blandas y aguadas (diarrea). Por lo contrario, si las heces pasan demasiado lentamente por el colon se absorbe demasiada agua y las deposiciones se hacen duras y secas (estreñimiento). Además, las heces y el gas pueden retroceder, produciendo una presión y retorcijones dolorosos.
Qué causa el IBS
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Fumar, comer ciertos alimentos, el alcohol o las bebidas con cafeína pueden causar síntomas de IBS.
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El estrés o la ansiedad puede contribuir a los problemas de motilidad que causan el IBS.
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Aunque no se tiene la certeza absoluta, se cree que el IBS puede ser causado por un problema de los nervios o de los músculos del tracto digestivo.
Qué puede hacer
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Algunos medicamentos pueden ayudar a regular la motilidad del tracto digestivo. Su médico podría recetarle uno de ellos o más.
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Los medicamentos no pueden curar el IBS; sólo pueden ayudar a manejar los síntomas.
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Algunos medicamentos pueden empeorar el IBS. Por esto, a menos que se lo recete su médico, no tome medicamentos sin consultárselo, especialmente laxantes.
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Su médico puede sugerirle cambios en el estilo de vida que pueden contribuir a controlar el IBS. Dos de los cambios más importantes son el cambio de dieta y el control del estrés.
