Cuidado de los niños con problemas de oído
Los dolores de oído son frecuentes en los niños. Cuando el problema es un “oído de nadador” o a la acumulación de cera, algunas veces puede resolverse en casa. Una infección del oído medio requiere el cuidado de un proveedor de atención médica.
Evaluación del problema
Los problemas de los oídos se deben o bien a una infección del oído medio, a una infección del canal externo (oído de nadador) o a la acumulación de cera. Muévale con cuidado la oreja. Si el dolor aumenta con este movimiento su niño podría tener una infección externa. Si no puede oir bien, use una linterna de estilógrafo para mirar el interior del oído. Revise si hay acumulación de cera. Si el niño tiene fiebre o dolor fuerte, esto puede ser señal de un problema de oído serio. Llame a su proveedor de atención médica.
Cómo aliviar los síntomas
Usted puede ayudar a aliviar la incomodidad hasta que el problema se solucione o hasta que pueda ver al médico. En algunos casos se puede necesitar el uso de antibióticos. Usted puede comenzar a tratar el dolor con un analgésico que no contenga aspirina, como el acetaminofén o ibuprofeno.
Para prevenir problemas futuros
Hay cosas que usted puede hacer para evitar que se presenten más problemas del oído en el futuro. Usted puede:
-
Hacer que su niño esté menos expuesto al humo de cigarrillo.
-
Darle el biberón sentado y no acostado.
-
A no ser que su niño tenga tubos puestos o un agujero en el tímpano, mantener el canal del oído seco después de nadar colocando unas pocas gotas de alcohol en el oído.
-
Evitar introducir en el oído objetos rígidos (como hisopos de algodón), aunque sea para limpiarlo.
Cuándo llamar al médico
Las infecciones del oído medio y todas las lesiones del oído requieren atención médica. Llame al médico si observa cualquiera de estas señales:
-
Temperatura de más de
100.4 °F y síntomas de resfriado como nariz que le gotea y mocos verdes -
Dolor de oídos intenso u oreja caliente al tacto
-
Cualquier tipo de supuración del oído
-
Dolor o silbidos en el oído, mareo o náuseas después de lesionarse la cabeza
-
Posibilidad de que haya entrado un objeto
-
Comezón constante en el oído
-
Dolor de oído que empeora o no se va al cabo de unos días
