CELULITIS (Neonatos) [CELLULITIS, Neonate]
La piel protege los tejidos subyacentes. Una rotura en la piel, como por ejemplo una cortada, puede permitir la entrada de bacterias a los tejidos subyacentes. Si ocurre esto, los tejidos pueden infectarse. Esta afección se llama celulitis. En los niños, la celulitis suele desarrollarse sobre todo en las piernas y en los pies. Los recién nacidos con un sistema inmunológico debilitado pueden contraer celulitis más fácilmente.
La celulitis produce enrojecimiento, hinchazón, calor y dolor en la piel afectada. Las zonas enrojecidas tienen un borde visible. Las lesiones abiertas pueden supurar y el bebé puede tener fiebre y escalofríos o mostrarse irritable y llorar mucho aun cuando intente consolarlo.
La celulitis se trata con antibióticos. Una herida abierta puede limpiarse y cubrirse con una gasa húmeda y fresca. Los síntomas suelen aliviarse al cabo de uno o dos días de tratamiento, pero algunas veces reaparecen.
CUIDADOS EN LA CASA:
Medicamentos: Le recetarán medicamentos para la infección y posiblemente también para reducir la fiebre y la hinchazón. Siga las instrucciones del médico al darle estos medicamentos a su bebé.
Atención general:
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El bebé debe descansar lo más posible hasta que la infección empiece a desaparecer.
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De ser posible, el bebé debe estar sentado o acostado con la zona afectada elevada por encima del nivel del corazón. Esto ayudará a reducir la hinchazón.
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Siga las instrucciones del médico para cuidar las lesiones abiertas y cambiar los vendajes.
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Mantenga sus uñas y las uñas del bebé cortas para reducir la probabilidad de arañar la piel.
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Lávese cuidadosamente las manos con agua caliente y jabón antes y después de atender al bebé para prevenir la propagación de la infección.
Haga una VISITA DE CONTROL según le indique el médico o el personal del centro.
OBTENGA ATENCIÓN MÉDICA INMEDIATA en cualquiera de los siguientes casos:
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Fiebre superior a 100.4°F (38°C)
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Los síntomas persisten y no se alivian con los medicamentos
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Ganglios linfáticos hinchados en el cuello o bajo el brazo
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Hinchazón alrededor de los ojos o detrás de los oídos
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Demasiado babeo, hinchazón en el cuello o voz apagada
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Ennegrecimiento de la piel
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Señales de empeoramiento de la infección, como un aumento del enrojecimiento o de la hinchazón, o supuración maloliente de la zona afectada
