ARTRALGIA (Bebés/Niños Pequeños) [ARTHRALGIA, Infant/Toddler]
El dolor de las articulaciones inflamadas se conoce como artralgia. Una o más articulaciones pueden verse afectadas al mismo tiempo. Las rodillas, las caderas y los tobillos se ven afectados con más frecuencia que las articulaciones del brazo. El dolor de articulaciones en los niños puede ser debido a muchas causas, entre ellas el dolor relacionado con el crecimiento, una lesión a causa de un accidente o una infección bacteriana. Pero el dolor no significa necesariamente que el problema se encuentre en la articulación. La varicela, la parotiditis (paperas) e incluso la gripe también pueden causar dolor de las articulaciones.
Es necesario llevar a cabo un examen médico completo para determinar la causa de la artralgia. Es posible que le hagan varias pruebas de laboratorio y con imágenes. Algunas veces se toma una muestra de líquido de la articulación afectada para analizarlo. Los niños pequeños podrían requerir sedación o anestesia general por vía intravenosa para este procedimiento. En algunos casos el dolor de la articulación desaparece por sí solo, y a veces se dan medicamentos para aliviar el dolor y la hinchazón. Si la causa del dolor sigue siendo incierta, es posible que el niño sea remitido a un especialista para que lo evalúe.
CUIDADOS EN LA CASA:
Medicamentos: El médico podría recetarle medicamentos para el dolor y la hinchazón. Siga las instrucciones del médico al darle estos medicamentos a su hijo.
Atención general:
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El niño debe dar reposo a la articulación afectada según lo necesite. Para estar más cómodo, puede apoyar la articulación sobre una almohada.
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Asegúrese de que el niño reciba una alimentación sana y beba abundante líquido.
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Anote la hora del día en que el niño se queja de dolor en la articulación. El dolor puede ser más frecuente por la mañana, por la tarde o por la noche. Esta información ayudará al médico a establecer un diagnóstico correcto.
Haga una VISITA DE CONTROL según le indique el médico o el personal del centro.
NOTA ESPECIAL PARA LOS PADRES: Cualquier tipo de dolor es más difícil de detectar en los bebés. Puede manifestarse en forma de un aumento del llanto, irritabilidad o cambios de la actividad.
OBTENGA ATENCIÓN MÉDICA INMEDIATA en cualquiera de los siguientes casos:
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Fiebre superior a 100.4°F (38°C)
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Persistencia o aumento del dolor, la hinchazón, el enrojecimiento o el calor en la articulación
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Aumento del número de articulaciones afectadas
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Reducción o falta de interés en las actividades
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Pérdida de peso o cambios en la piel, como por ejemplo una textura áspera parecida a la del cuero
