ESGUINCE DE TOBILLO, Sin radiografía (Niños) [ANKLE SPRAIN, No X-ray, Child]
Los ligamentos son bandas de tejido resistentes que conectan los huesos entre sí. Un esguince de tobillo consiste en una lesión por estiramiento o desgarro del ligamento del tobillo. Los esguinces pueden ser leves, moderados o graves.
Los esguinces de tobillo pueden causar dolor leve o repentino. El dolor ocurre al mover el tobillo y es más fuerte al apoyar peso sobre él. El tobillo puede verse hinchado y descolorido.
En los niños, estos esguinces suelen sanar rápidamente y crean pocos problemas. Es posible que el niño no pueda apoyar su peso sobre el pie afectado durante varios días. Podrían ponerle una venda o un cabestrillo en la pierna y el pie para inmovilizar el tobillo y permitir que sane. También es posible que le den muletas para que pueda moverse sin apoyar el peso sobre el pie afectado. Las compresas frías y la elevación de la pierna ayudan a reducir la hinchazón. Es posible que le den medicamentos antiinflamatorios.
CUIDADOS EN LA CASA:
Medicamentos: El médico podría recetarle un medicamento para el dolor y la inflamación. Siga las instrucciones del médico al darle este medicamento a su hijo.
Atención general:
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El niño debe descansar según sea necesario.
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Asegúrese de usar un vendaje o una férula según le recomiende el médico.
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Aplique frío sobre el tobillo afectado (hielo o una bolsa de verduras congeladas envueltos en una toalla limpia) durante un máximo de 20 minutos a la vez. Siga aplicando hielo durante 2 a 3 días hasta que desaparezca el dolor.
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Para ayudar a reducir la hinchazón, eleve el tobillo afectado por encima del nivel del corazón. Acueste el niño con una almohada debajo del pie tan a menudo como pueda, sobre todo mientras le aplica hielo.
Haga una VISITA DE CONTROL según le indique el médico o el personal del centro. Es posible que remitan al niño a un ortopedista para que le haga evaluaciones adicionales. En ese caso, visite al ortopedista sin demora.
OBTENGA ATENCIÓN MÉDICA INMEDIATA en cualquiera de los siguientes casos:
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Fiebre superior a 100.4°F (38°C)
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La lesión no parece estar sanando
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Dolor e hinchazón persistentes
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Aumento de la dificultad para mover la zona lesionada
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Decoloración de la piel, ampollas o irritación
