Print

Doctors and providers who treat this condition

  

Fractura, dedo del pie, abierta (niño)

Su hijo tiene una fractura (hueso roto) en un dedo del pie. Cuando el hueso sale a través de la piel, se conoce como fractura expuesta (abierta). Por esta razón, existe riesgo de infección para la piel o el hueso. Una fractura expuesta de un dedo del pie duele, se hincha y puede estar ensangrentada.

Para confirmar la gravedad de la fractura, se realizan radiografías u otras pruebas de diagnóstico por imágenes. Luego se acomoda el hueso de nuevo en su lugar. Entonces probablemente se cerrará la herida de la piel con puntos (sutura) o pegamento quirúrgico. Le explicarán a su hijo cómo debe cuidar la herida. Según cuál sea la causa de la herida y las vacunas que haya recibido su hijo, es posible que le pongan una inyección contra el tétanos.

Para proteger el dedo lesionado y mantener los huesos en su sitio mientras se curan, el dedo puede atarse con cinta al dedo de al lado (“buddy taping”, en inglés). Es probable que al niño le pongan un zapato o bota especial.

Si la uña se lastimó mucho, probablemente se caerá en una o dos semanas. Puede tardar hasta 12 meses en crecer de nuevo.

Cuidados en la casa

Medicamentos: Es posible que el médico le recete un antibiótico oral (se toma por boca) para prevenir la infección. Siga las instrucciones del médico para darle este medicamento a su hijo. No deje de darle el medicamento hasta haber completado todo el tratamiento. Además, dele los analgésicos según le haya indicado el médico. No le dé aspirina, a menos que el médico así lo indique.

Cuidados generales:

  • Si al niño no le han puesto un zapato o bota especial, debe usar un tipo de zapato que proteja el dedo fracturado sin presionarlo. Su hijo deberá tener cuidado de no golpear el dedo fracturado cuando esté descalzo, ya que una nueva lesión podría agravar la fractura. Si le han dado muletas, el niño no deberá apoyar su peso completo sobre el pie lesionado hasta que pueda hacerlo sin sentir dolor.

  • Mantenga el pie en alto para reducir el dolor y la hinchazón. Es muy importante que haga eso durante las primeras 48 horas después del momento de la lesión. Con la mayor frecuencia que le sea posible, haga que su hijo se siente o se recueste y coloque almohadas debajo de su pierna hasta que el pie quede elevado por encima del nivel del corazón.

  • Coloque una compresa fría (por ejemplo, una bolsa plástica con hielo o una bolsa de chícharos [arvejas] congelados) sobre la lesión para controlar la hinchazón. Envuelva la compresa fría en una toalla delgada. Aplíquela sobre la zona afectada durante 20 minutos cada una o dos horas el primer día. Siga haciendo esto tres o cuatro veces al día durante los dos días siguientes y, luego, según sea necesario para aliviar la hinchazón.

  • El zapato o la bota deben mantenerse secos. A menos que le den otra indicación, puede quitarle la bota o el zapato a su hijo para bañarlo.

  • Si le encintaron el dedo lastimado con el de al lado (“buddy taping”) y la cinta se humedece o se ensucia, cámbiela. Puede reemplazarla por cinta de papel, de plástico o de tela. Debe mantenerse puesta durante al menos cuatro semanas o hasta que le indiquen que puede quitarla.

Visita de control

Haga el seguimiento con el médico según le indique el personal médico. Probablemente se necesiten radiografías de seguimiento para ver cómo está sanando el hueso. Si le remitieron a un especialista, coordine esa cita sin demoras.

Nota especial para los padres

Los proveedores de atención médica han sido preparados para considerar que las lesiones como esta en niños pequeños pueden ser signo de abuso. Es posible que varios proveedores de atención médica hagan preguntas para saber cómo se lastimó su hijo. La ley les exige que hagan esas preguntas para proteger a los niños. Trate de ser paciente y no ofenderse por las preguntas.

Busque atención médica de inmediato

Hágalo si ocurre algo de lo siguiente:

  • Fiebre de más de 100.4 °F (38 °C)

  • Férula o yeso mojados o ablandados

  • Férula o yeso demasiado apretados

  • Hinchazón o dolor crecientes

  • Los dedos del pie herido se sienten fríos o entumecidos, se ven azulados o cosquillean

  • Se presenta enrojecimiento, calor, hinchazón, supuración u olor desagradable de la herida

 

 
 Visit Other Fairview Sites 
 
 
(c) 2012 Fairview Health Services. All rights reserved.