Targeted Therapy for Cancer - Fairview Health Services
 
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Terapia dirigida contra el cáncer

La terapia dirigida es uno de los tratamientos disponibles contra el cáncer. Es distinta de la quimioterapia convencional, que actúa destruyendo las células de crecimiento rápido como las cancerosas. La terapia dirigida afecta solo las partes (blancos) de las células que crecen con rapidez. Gracias a esto, la terapia dirigida puede producir menos efectos secundarios. Hay muchas clases de medicamentos de terapia dirigida, que actúan de manera distinta en diferentes tipos de cáncer. Esta hoja contiene más información sobre este tratamiento y lo que usted puede esperar que ocurra.

¿Cómo actúa la terapia dirigida?

El tipo de medicamento que se administre y sus efectos dependen del tipo de cáncer que se está tratando. Los medicamentos de terapia dirigida actúan de distintas maneras: algunos ayudan al cuerpo a atacar las células cancerosas; otros producen la muerte de las células cancerosas, mientras que otros más cambian o retardan el crecimiento de las mismas. La terapia dirigida puede administrarse como tratamiento único o bien junto con cirugía, quimioterapia o radioterapia.

¿Cómo se administra la terapia dirigida?

Los medicamentos de terapia dirigida se pueden administrar en forma de pastillas que se toman por la boca, por inyección, o a través de una infusión intravenosa (IV). La administración del tratamiento puede tener lugar en la casa o el consultorio de un médico, un centro médico o un hospital. La duración del tratamiento depende del tipo de medicamento y de su forma de administración. Los tratamientos podrían administrarse a diario, semanalmente o cada varias semanas.

Efectos secundarios frecuentes de la terapia dirigida

Los medicamentos usados para tratar el cáncer también suelen producir efectos secundarios que dependen del tratamiento que se administre. La mayoría de los efectos secundarios son pasajeros y suelen desaparecer alrededor de un mes después de finalizado el tratamiento. Los efectos secundarios más comunes son:

  • Problemas de la piel. Puede aparecer un salpullido en la cabeza, la cara y la parte superior del cuerpo. La piel podría estar enrojecida y caliente. Podrían formarse granos parecidos al acné en la piel. La piel podría resecarse y agrietarse, además de causar comezón, ardor o sensibilidad al tacto y tener una coloración amarillenta. Podrían formarse úlceras en el cuero cabelludo. Las palmas de las manos y las plantas de los pies podrían hincharse, enrojecer y causar malestares. Pueden producirse síntomas como dolor, entumecimiento, enrojecimiento, hinchazón y formación de ampollas. Los párpados pueden doler e hincharse o causar picazón, así como doblarse hacia adentro o hacia fuera. También las cutículas pueden enrojecer y causar dolor.

  • Problemas del pelo y las uñas. Es posible que el pelo se vuelva ralo, se reseque y se parta con más facilidad. Podría caerse el pelo del cuero cabelludo y originar calvicie en ciertos lugares; también es posible que el pelo se encrespe. El nuevo pelo que crece durante el tratamiento podría ser más oscuro. El vello facial podría crecer más rápido o volverse ralo. Las uñas de las manos y los pies pueden debilitarse y romperse con facilidad o incluso desprenderse de la piel.

  • Problemas de los vasos sanguíneos. Algunos ejemplos de estos problemas son alta presión arterial, coágulos de sangre, sangrado, amoratamiento y mala cicatrización de las heridas. En alguna personas, estos efectos pueden provocar graves trastornos que requieren tratamiento.

  • Problemas digestivos. Pueden producirse síntomas como náuseas, vómitos, diarreas y estreñimiento. Los problemas digestivos también pueden provocar deshidratación.

Control de los efectos secundarios

La mayoría de los efectos secundarios de la terapia dirigida desaparecen una vez que finaliza el tratamiento. Es posible controlar los efectos secundarios durante el tratamiento, para aumentar la comodidad. Avise al personal de su equipo de atención médica en cuanto tenga algún síntoma de un efecto secundario y pida consejos para controlar sus efectos secundarios. En algunos casos podría ser necesario suspenderle el tratamiento durante un tiempo hasta que le mejoren los síntomas.

Algunos de los riesgos y posibles complicaciones de la terapia dirigida contra el cáncer son:

  • Infección

  • Imposibilidad de destruir las células cancerosas o retardar su crecimiento

  • Daño al cuero cabelludo que causa calvicie permanente

Su médico le explicará otros riesgos que se apliquen a su caso.

 

 

 

 
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