Print

Doctors and providers who treat this condition

  

Transfusiones de sangre y productos sanguíneos para el cáncer

La transfusión es la administración de sangre entera o de componentes sanguíneos a una persona a través de una sonda IV (intravenosa) insertada en una vena. La sangre y los componentes sanguíneos que se usan en las transfusiones se llaman productos sanguíneos. En general, la sangre proviene de otra persona (donante). Esta hoja contiene más información sobre el uso de la sangre y los productos sanguíneos en el tratamiento del cáncer.

La sangre y sus componentes

Vista de un vaso sanguíneo que contiene las cuatro partes diferentes que componen la sangre.

La sangre es un líquido que fluye por todo el cuerpo; se compone de distintas partes que tienen funciones específicas:

  • Los glóbulos rojos (llamados también “eritrocitos” o “hematíes”) transportan oxígeno por todo el cuerpo.

  • Los glóbulos blancos (llamados también “leucocitos”)forman parte del sistema inmunitario, y su función principal es combatir las infecciones y las enfermedades.

  • Las plaquetas (llamadas también “trombocitos”) son fragmentos de células sanguíneas que intervienen en la coagulación. Tras una cortada o magulladura, las plaquetas se adhieren entre sí para formar un coágulo o “tapón” que ayuda a controlar el sangrado, impidiendo que el cuerpo pierda demasiada sangre.

  • El plasma es la parte líquida de la sangre. Este líquido transporta los distintos tipos de células de la sangre a todas las partes del cuerpo, así como unas proteínas llamadas factores de coagulación que ayudan a las plaquetas a formar coágulos.

La sangre se divide en cuatro grupos: A, B, AB y O. Además, la sangre tiene tipos Rh: positivo (+) y negativo (–). Cualquier producto sanguíneo que usted reciba durante una transfusión debe ser compatible con su tipo de sangre.

Razones por las que podría realizarse una transfusión

El cáncer puede causar varios problemas que requieren tratamiento con transfusiones. Por ejemplo:

  • El cáncer puede afectar la médula ósea. Esta es la parte blanda y esponjosa del interior de los huesos donde se produce la mayoría de las células sanguíneas. Si la médula ósea se daña o se destruye, el cuerpo no puede producir suficientes células sanguíneas; esta carencia impide que el cuerpo mantenga sus funciones normales.

  • El cáncer puede producir anemia. Esta afección se produce si no hay suficientes glóbulos rojos en el cuerpo. Esta carencia impide que los tejidos y órganos del cuerpo reciban suficiente oxígeno. La anemia puede producir cansancio y falta de aire.

  • Ocasionalmente, algunos tipos de cáncer pueden causar hemorragias internas. Esto puede ocasionar pérdidas de sangre que son peligrosas para su salud.

Ciertos tratamientos contra el cáncer pueden disminuir la cantidad de células sanguíneas sanas en el cuerpo y requerir que se administren transfusiones. Algunos de estos tratamientos son:

  • Quimioterapia: en este tratamiento se usan medicamentos potentes para destruir las células cancerosas. Sin embargo, estos medicamentos también pueden dañar las células sanas, incluso las de la médula ósea. Esto puede reducir los números de sus células sanguíneas.

  • Radioterapia: en este tratamiento se emplean rayos X de alta energía para destruir las células cancerosas. Al igual que la quimioterapia, la radioterapia también puede dañar las células sanas de la médula ósea y ocasionar reducciones de los números de células sanguíneas.

  • Cirugía: este tratamiento puede ser necesario para extirpar (sacar) un tumor (grupo de células cancerosas) del cuerpo. La cirugía puede producir pérdidas de sangre que requieren administrar transfusiones.

Tipos de transfusiones

En función de sus necesidades, como parte de su plan de tratamiento su médico podría recomendarle uno o varios de los productos sanguíneos que se describen más abajo. El médico le explicará cómo se administrarán las transfusiones y con qué frecuencia podrían ser necesarias. Antes de recibir cualquier producto sanguíneo, tendrán que sacarle sangre para que pueda determinarse su tipo sanguíneo. También tendrá que firmar un formulario de consentimiento en el que usted reconoce los riesgos potenciales asociados a la transfusión.

  • Transfusiones de glóbulos rojos. Suelen estar indicadas para tratar la anemia grave o la pérdida de sangre. Para esta transfusión es necesario obtener glóbulos rojos compatibles con su tipo sanguíneo. Salvo en el caso de hemorragias graves, los pacientes con cáncer reciben concentrados de glóbulos rojos sin plasma. Cada bolsa (llamada unidad) tarda unas 2 horas en administrarse. Durante ese período, el personal de enfermería monitorizará su temperatura, pulso y presión arterial.

  • Transfusiones de plaquetas. Están indicadas si el número de plaquetas es bajo, lo cual plantea un alto riesgo de hemorragias. Aunque debería determinarse si las plaquetas son compatibles con su tipo de sangre, esto no es indispensable. Hay cuatro maneras de obtener plaquetas:

    • de un donante (“producto de aféresis”)

    • combinadas a partir de varias bolsas de sangre entera (“producto combinado”)

    • de un donante comunitario que se escoge especialmente por su compatibilidad (“producto compatible”)

Una bolsa de plaquetas tarda 1 hora o menos en administrarse. Al igual que en la transfusión de glóbulos rojos, el personal de enfermería monitorizará su temperatura, pulso y presión arterial.

  • Transfusiones de plasma fresco congelado (PFC). Están indicadas para aportar a la sangre más factores de coagulación a fin de ayudar a detener las hemorragias excesivas. Para este tipo de transfusión es necesario obtener PFC compatible con su tipo de sangre. Se extrae una unidad de plasma de una unidad de sangre entera para congelarla en el banco de sangre. El plasma se descongela en el momento que se necesita. El PFC tarda entre 1 y 2 horas en administrarse.

  • Transfusiones de glóbulos blancos. Dados los graves riesgos que conllevan, las transfusiones de sangre no se realizan casi nunca. Si usted tiene un problema con los glóbulos blancos, su médico puede recomendarle otros tratamientos que ayudan a estimular el crecimiento de estas células.

Algunos de los riesgos y posibles complicaciones de las transfusiones de sangre y productos sanguíneos son:

  • Fiebre y escalofríos

  • Reacción alérgica (picazón o erupción en la piel; enrojecimiento, o rubor de la cara)

  • Dolor de pecho

  • Baja presión arterial

En la rara eventualidad de que usted reciba un tipo de sangre ABO incorrecto:

  • Dolor de espalda

  • Aceleración de la frecuencia cardíaca

  • Baja presión arterial

  • Náuseas

Si bien esto sucede con muy poca frecuencia, las transfusiones de sangre pueden transmitir algunas enfermedades como:

  • Hepatitis B

  • Hepatitis C

  • VIH

  • Infecciones bacterianas

Para saber más sobre la seguridad de la donación y las transfusiones de sangre

Antes de administrar la sangre y los productos sanguíneos de donantes, se toman medidas rigurosas para garantizar que estos no le acarreen ningún peligro. Para saber más sobre el origen de la sangre de donante y el proceso de análisis de la misma, consulte los siguientes sitios en Internet:

  • American Cancer Society, Blood Donation and Transfusion, www.cancer.org/Treatment/TreatmentsandSideEffects/TreatmentTypes/BloodProductDonationandTransfusion/index

  • American Red Cross, Learn About Blood, www.redcrossblood.org/learn-about-blood

 

 
 Visit Other Fairview Sites 
 
 
(c) 2012 Fairview Health Services. All rights reserved.