Chequeo del niño sano: 14-18 años - Fairview Health Services
 
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Chequeo del niño sano: 14-18 años

Durante la adolescencia, es importante que su hijo siga teniendo chequeos anuales. Es posible que su adolescente se sienta cohibido por tener un chequeo; asegúrele que el examen es normal y necesario. Además, sea consciente de que quizás el proveedor de atención médica quiera hablar con su hijo a solas en la sala de examen. 

Hombre y niño adolescente que juegan básquetbol en la entrada de la casa.Asuntos escolares y sociales

A continuación se describen varios temas que quizás usted, su hijo adolescente y el proveedor de atención médica quieran comentar durante esta cita:

  • Su desempeño escolar. ¿Cómo le está yendo a su hijo en el colegio? ¿Termina sus tareas con puntualidad? ¿Se mantiene organizado? Usted puede ayudarlo a desarrollar estas habilidades. Tenga presente que un descenso en el desempeño escolar puede ser señal de que hay otros problemas.

  • Las amistades. ¿Le gustan los amigos de su hijo? ¿Le parece que las amistades son constructivas? Asegúrese de hablar con su hijo sobre sus amigos y lo que hacen cuando pasan tiempo juntos. La presión de los compañeros puede causar problemas durante la adolescencia.

  • La vida en casa. ¿Cómo se porta su hijo? ¿Se lleva bien con los demás miembros de la familia? ¿Trata con respeto a sus padres, otros adultos y las personas con autoridad? ¿Participa su hijo en los eventos familiares, o se retrae de los demás miembros de la familia?

  • Los comportamientos riesgosos. Muchos adolescentes sienten curiosidad respecto a las drogas, el alcohol, el cigarrillo y el sexo. Hable abiertamente sobre estos temas con su hijo; conteste lo que le pregunte y no tema hacerle sus propias preguntas. Si no sabe bien cómo abordar estos temas, pídale consejos al proveedor de atención médica.

La pubertad

Es posible que su hijo todavía esté experimentando algunos de los cambios que ocurren en la pubertad, tales como:

  • Acné y olor corporal. Los niveles de hormonas que aumentan durante la pubertad pueden causar acné (granos) en la cara y el cuerpo. Además, las hormonas aumentan la cantidad de sudor y producen un olor corporal más intenso.

  • Cambios físicos. La pubertad es una época en que el cuerpo crece y madura sexualmente. Aparece vello en la zona del pubis y otras partes del cuerpo. A las niñas les crecen los senos y les viene la regla todos los meses (menstruación). A los varones les cambia la voz, haciéndose más grave y profunda; a medida que madura el pene, el niño comienza a tener erecciones y “sueños húmedos”. Hable con su hijo adolescente sobre lo que puede esperar y, en lo posible, ayúdelo a lidiar con estos cambios.

  • Cambios emocionales. Junto con estos cambios físicos, es probable que su hijo adolescente tenga cambios en su personalidad. Quizás comience a interesarse en salir con otros jóvenes y en establecer “algo más que una amistad” con ellos. Además, es normal que un adolescente se vuelva temperamental. Trate de ser consecuente y tenga paciencia. Anime a su hijo a conversar, incluso cuando parezca que no tiene ganas de hablar. Independientemente de su conducta, su hijo sigue necesitando a su mamá o papá.

Consejos de nutrición y ejercicio

Es probable que su hijo adolescente tome sus propias decisiones sobre lo que come y cómo pasa su tiempo libre. Usted no siempre tendrá la última palabra, pero sí puede ayudar a fomentar hábitos saludables. Su hijo adolescente debe:

  • Hacer al menos 30-60 minutos de actividad física al día. El tiempo de ejercicio puede dividirse en intervalos más pequeños a lo largo del día. Practicar deportes después de la escuela, tomar clases de baile o de artes marciales, montar en bicicleta o incluso caminar al colegio o a casa de un amigo se cuentan como actividades.  

  • Limitar el “tiempo frente a la pantalla” a 1-2 horas al día. Esto incluye el tiempo que pasa viendo televisión, jugando videojuegos, usando la computadora y enviando mensajes de texto. Si en el cuarto del niño hay un televisor, una computadora o una consola de videojuegos, considere la posibilidad de reemplazarlo por un equipo de sonido. 

  • Comer una dieta sana. Su hijo debe comer frutas, verduras, carnes con poca grasa y granos enteros todos los días. Los alimentos menos saludables –como las papas fritas a la francesa, los caramelos y los chips– deben comerse muy rara vez. Algunos adolescentes caen en la trampa de “picar” comida chatarra y comida rápida a lo largo del día. Asegúrese de que en la cocina haya amplias provisiones de alimentos saludables para su merienda después del colegio. Si su hijo opta por comer comida chatarra, considere la posibilidad de decirle que la pague con su propio dinero. 

  • Tomar 3 comidas diarias. Muchos niños se saltan el desayuno e incluso ni almuerzan.  Esto no solo es malo para la salud sino que también puede interferir en su desempeño escolar. Asegúrese de que su hijo desayune. Prepare (o pida a su hijo que se prepare) un almuerzo para llevárselo a la escuela.

  • Tener por lo menos una comida en familia al día. Nuestras múltiples ocupaciones cotidianas suelen limitar el tiempo que tenemos para sentarnos a conversar. Sentarse a la mesa juntos les permitirá pasar tiempo en familia y le dará a usted la oportunidad de ver lo que su hijo come y cómo lo hace.

  • Limitar los refrescos (gaseosas) y las bebidas con jugos. Un refresco pequeño es aceptable de vez en cuando, pero no debe ser un sustituto de bebidas más sanas. Las bebidas para deportistas o con jugos son igual de desaconsejables. La mayor parte del tiempo, el agua y la leche baja en grasa o descremada son las mejores opciones.

Consejos para la higiene

  • Los adolescentes deben bañarse o ducharse todos los días y usar desodorante.

  • Si usted o su hijo tienen preguntas sobre la higiene o el acné, consulte con el proveedor de atención médica.

  • Lleve a su hijo al dentista por lo menos dos veces al año para que le limpien los dientes y se los revisen.

  • Recuerde a su hijo que debe cepillarse los dientes y limpiarse con hilo dental antes de acostarse.

Consejos para el sueño

Durante la adolescencia pueden cambiar los hábitos de sueño. Muchos adolescentes tienen dificultades para conciliar el sueño, lo que puede causar que duerman hasta tarde la mañana siguiente. He aquí algunos consejos para ayudar a su hijo a tener el sueño reparador que necesita:

  • Anime a su hijo a acostarse y levantarse a la misma hora, incluso los fines de semana. Es más fácil dormir si el cuerpo sigue una rutina. No deje que su hijo se acueste muy tarde por las noches o que duerma hasta tarde por las mañanas.

  • Si es necesario, ayude a su hijo a despertarse. Entre en su dormitorio, abra las persianas y saque a su hijo de la cama, incluso los fines de semana o durante las vacaciones escolares.

  • Mantenerse activo durante el día ayudará a su hijo a dormir mejor de noche.

  • Desaconséjele que vea televisión, use la computadora o juegue videojuegos durante por lo menos una hora antes de acostarse. (¡Este es un buen consejo también para los padres!)

  • Imponga la regla de que los teléfonos celulares deben estar apagados de noche.

Consejos para la seguridad

  • Imponga reglas sobre lo que puede hacer su hijo al pasar tiempo fuera de la casa. Dele a su hijo una hora límite para estar fuera de casa por las noches. Si su hijo tiene un teléfono celular, llámelo periódicamente para preguntarle dónde está y lo que está haciendo.

  • Asegúrese de que su hijo use los teléfonos celulares y reproductores de música portátiles con prudencia y responsabilidad. Ayude a su hijo a entender que es peligroso que hable por teléfono, envíe mensajes de texto o escuche música con audífonos mientras está montando en bicicleta o caminando fuera de casa, especialmente si está cruzando la calle.

  • Su hijo podría dañarse el oído si oye música fuerte constantemente, por lo que es preciso que usted vigile el volumen de lo que escucha. Muchos reproductores de música permiten fijar un límite superior para el volumen; revise las instrucciones para más detalles.

  • Cuando su adolescente sea lo suficientemente mayor como para tener una licencia de conductor, aliéntelo a que maneje con prudencia. Enséñele a su hijo a ponerse siempre un cinturón de seguridad, a manejar respetando el límite de velocidad y a obedecer las leyes del tránsito. No deje que su hijo envíe mensajes de texto o hable por un teléfono celular mientras maneja. (¡Y tampoco haga esto usted! Recuerde, usted debe dar el ejemplo.)

  • Establezca reglas y restricciones respecto a manejar y el uso del automóvil. Si a su hijo le ponen una multa o si tiene un accidente, sus acciones deben tener consecuencias. Manejar es un privilegio que se le puede negar si no obedece las reglas.

  • Enséñele a su hijo a tomar buenas decisiones sobre las drogas, el alcohol, el sexo y otros comportamientos riesgosos. Colaboren para idear estrategias que permitan mantener la seguridad de su hijo y lidiar con la presión de sus compañeros.Y asegúrese de que su adolescente sepa que puede siempre acudir a usted si necesita ayuda.

Pruebas y vacunas

Si su hijo tiene antecedentes de primer grado de colesterol elevado, quizás le examinen el colesterol sanguíneo durante esta cita. Según las recomendaciones de la American Association of Pediatrics, en esta cita su hijo podría recibir las siguientes vacunas:

  • Hepatitis B

  • Meningitis

  • Tétano, difteria y tos ferina

Reconozca las señales de la depresión

Es normal que un adolescente tenga enormes fluctuaciones del ánimo. Estos cambios son el resultado de sus cambios hormonales y también son una parte del crecimiento. Sin embargo, a veces las fluctuaciones del ánimo de un adolescente son señal de que hay un problema más serio. Un adolescente que está siempre deprimido es motivo de preocupación. Otras señales de la depresión son:

  • Consumo de drogas o alcohol

  • Problemas en el colegio o la casa

  • Frecuentes intentos de huidas de la casa

  • Ideas o conversaciones sobre la muerte o el suicidio

  • Retraimiento de sus familiares y amigos

  • Cambios repentinos en los hábitos de alimentación y sueño

  • Promiscuidad sexual o embarazo no planificado

  • Comportamiento hostil o cólera

  • Pérdida de placer en la vida

Es posible ayudar a un adolescente deprimido con un tratamiento. Hable con el proveedor de atención médica de su hijo o consulte a un centro local de salud mental, organización de servicios sociales u hospital. Asegúrele a su hijo que su tristeza se puede aliviar y ofrézcale cariño y apoyo. Y si su hijo habla sobre la muerte o el suicidio, busque ayuda sin demora.

 

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NOTAS DE LOS PADRES:

 

 

 

 

 
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