Tubos torácicos - Fairview Health Services
 
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Tubos torácicos  

Los pulmones están rodeados por dos capas de membrana llamadas pleuras. El espacio entre estas capas se llama espacio pleural. Normalmente el espacio pleural contiene una pequeña cantidad de líquido. Pero el exceso de líquido, sangre, pus o aire en el espacio pleural dificulta la expansión del pulmón y por lo tanto la respiración. Un tubo torácico es un tubo blando y flexible que se coloca en el espacio pleural para drenar la sangre, el aire o el exceso de líquido. Este tubo se introduce a través de una pequeña incisión en la piel.

Contorno de un hombre donde puede verse líquido atrapado entre el pulmón colapsado y la pared corporal del lado derecho. Se ve un pulmón normal a la izquierda. El tubo insertando dentro del pecho entre las costillas a la derecha quita el líquido atrapado.

Razones para colocar un tubo torácico  

Un tubo torácico puede ser necesario en los siguientes casos:

  • Después de una cirugía o lesión en el pecho

  • Para tratar una infección pulmonar o un absceso

  • Para tratar un pulmón colapsado

  • Para tratar la acumulación de sangre en el pecho (hemotórax)

Colocación del tubo torácico  

Suele colocarse un tubo torácico durante la cirugía en el pecho mientras el paciente está en el quirófano y todavía está sedado (dormido). Si tiene una infección pulmonar u otro problema, es posible que le coloquen un tubo torácico mientras está despierto en su habitación del hospital. El procedimiento lleva menos de 30 minutos y se lleva a cabo de la siguiente forma:

  • Le tomarán la presión arterial, el pulso y la temperatura.

  • Usted se acostará de lado o se sentará en posición semirreclinada, y le pedirán que ponga un brazo encima de la cabeza.

  • Le inyectarán anestesia para insensibilizar la zona donde le colocarán el tubo torácico. Es posible que le den sedantes para que se quede dormido. La sedación se administra mediante una máscara o una sonda intravenosa en la mano o en el brazo.

  • Se hace una incisión pequeña en el costado, el pecho o la espalda y se introduce un tubo suave y flexible en la misma. El tubo se guía entre las costillas hasta el espacio pleural. Pueden usarse imágenes de ecografía para ayudar a colocar el tubo correctamente.

  • El tubo puede suturarse (coserse) a la piel para mantenerlo en su sitio, se cubre con un vendaje hermético y se fija con cinta adhesiva a su cuerpo y a la sábana para evitar que pueda salirse accidentalmente.

  • A continuación el tubo se conecta a un dispositivo de drenaje.

    • Una unidad de drenaje torácico extraerá el exceso de líquido, sangre, pus o aire del pecho. Este dispositivo debe estar situado por debajo del nivel del pecho, y puede ponerse en el suelo. Contiene agua y puede hacer un ruido de burbujeo mientras está funcionando.

    • La válvula de Heimlich es una válvula pequeña de aleta que permite el paso del aire en un solo sentido y se usa si usted tiene neumotórax (un pulmón colapsado a consecuencia de la acumulación de aire en el espacio pleural). La válvula se conecta directamente al extremo del tubo torácico, se abre para dejar escapar el aire del tubo y luego se cierra para impedir que el aire regrese al tubo. Usted podría dejar el hospital y regresar a casa con el tubo torácico conectado a una válvula de Heimlich. Siga las indicaciones que le den para el cuidado de la válvula.

  • Podrían hacerle una radiografía para confirmar que el tubo esté colocado en la posición correcta.

Mientras tiene el tubo colocado  

  • El tubo se mantiene en su sitio durante 1-4 días. Usted podría permanecer en el hospital hasta que le hayan quitado el tubo. Recibirá medicamentos contra el dolor por vía oral o intravenosa. Es posible que le conecten una bomba de analgesia controlada por el paciente (PCA por sus iniciales en inglés) a la sonda intravenosa. Esto le permitirá administrarse usted mismo los medicamentos contra el dolor.

  • Es posible que necesite oxígeno adicional, en cuyo caso éste le será administrado a través de una máscara bucal o de un tubo flexible colocado bajo la nariz. También es posible que le coloquen un pequeño dispositivo llamado pulsioxímetro que mide la cantidad de oxígeno en la sangre y se pone en un dedo de la mano o del pie, o bien en un oído.

  • Una vez colocado el tubo, usted puede facilitar el drenaje haciendo lo siguiente:

    • Respirando profundamente

    • Tosiendo

    • Sentándose con la espalda recta

    • Moviéndose y caminando

  • Puede reducir el malestar apretando firmemente una almohada contra el pecho al toser.

  • Le vigilarán la respiración y la frecuencia cardíaca, y le revisarán el tubo periódicamente. Si hay sangre que está siendo drenada del pecho, revisarán si se forman coágulos en el tubo. Si aparece un coágulo, puede extraerse apretando el tubo. Si se está drenando líquido, éste puede analizarse para determinar si hay señales de infección. Es posible que necesite antibióticos para prevenir o tratar una infección.

  • Informe de inmediato a una enfermera si tiene dificultad para respirar o siente dolor en el pecho, el hombro o el cuello.

Riesgos y posibles complicaciones de los tubos torácicos  

Un tubo torácico puede presentar ciertos riesgos, pero éstos suelen ser menos importantes que sus ventajas. Entre los riesgos de un tubo torácico se encuentran:

  • Fuga de aire

  • Infección

  • Sangrado

  • Reacción a la anestesia durante la colocación del tubo

¡Cuidado!

Tenga cuidado de no tirar del tubo o volcar el recipiente de drenaje, ya que esto puede causar problemas serios de respiración. Si tira del tubo o voltea el recipiente de drenaje, avise de inmediato a un miembro del personal de enfermería. Es posible que le pidan que expulse completamente el aire al respirar, o que respire hondo mientras le revisan el tubo.

Extracción del tubo torácico

Una vez extraído el aire, sangre, pus o exceso de líquido del espacio pleural, se quita el tubo. Esto puede hacerse en su cama del hospital, y podrían darle más medicamentos contra el dolor antes de quitarle el tubo. Mientras le quitan el tubo, podrían pedirle que respire hondo o que expulse completamente el aire y luego retenga la respiración. Una vez eliminado el tubo, la incisión puede cerrarse con suturas o bien dejarse como está para que se cierre por sí sola. La incisión se cubre con un apósito. Podrían hacerle una radiografía una vez que le hayan quitado el tubo para asegurarse de que el pulmón siga estando inflado.

Cuidados de control

Una vez que le hayan quitado el tubo:

  • Vaya a una visita de control con el médico en las próximas 48 horas. Es posible que le hagan otra radiografía para revisar si tiene líquido o aire en el pulmón. Le revisarán la incisión para asegurarse de que esté curándose. El apósito puede sustituirse por un vendaje adhesivo más pequeño que usted podrá cambiar cuando lo necesite.

  • Cuide el sitio de la incisión o incisiones según le indiquen. Mantenga el vendaje en su lugar durante 48 horas y no deje que se moje.

  • Puede ducharse, pero no se bañe hasta que se haya formado una costra en el sitio de la incisión. Cuando se haya formado una costra, ya no necesitará usar el vendaje adhesivo. Una vez que la incisión haya sanado, es posible que le quede una pequeña cicatriz.

Cuándo debe llamar al médico

Llame al médico (o avise a su enfermera) de inmediato si nota alguno de los siguientes síntomas mientras tenga colocado el tubo o después de que se lo hayan quitado.

  • Fiebre de 100.4°F o más

  • Dificultad para respirar

  • Dolor agudo en el pecho, que puede extenderse al hombro o a la espalda

  • Coloración azulada en la piel

  • Debilidad, mareo o desmayos.

  • Una sensación de ansiedad o inquietud

  • Pulso rápido

 

 
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